Mar del Plata, viernes 21 de julio de 2017
Revista Puerto es una publicación independiente dedicada al sector pesquero.
15/05/2017
“Las mejoras para el trabajador se conquistan en la calle”

Esteban Lucero fue trabajador del pescado y ahora biógrafo de las luchas obreras con una crónica proletaria marplatense que resume los últimos 20 años en el puerto. Desde los Acuerdos Marco y los de la CEE hasta la lucha contra el trabajo en negro en 2007 y el paro del SIMAPE en 2012.

Por Roberto Garrone Fotos Diego Izquierdo

Esteban Lucero me espera en el paseo comercial de la banquina chica. No lo conozco pero me resulta fácil identificarlo: es la única persona que, a esta hora del mediodía de una mañana soleada de otoño, tiene un libro en la mano.

Su libro, para ser específico. “Cuatro luchas históricas en defensa de nuestra pesca”, publicado a fines del año pasado. “Crónicas proletarias marplatenses -1986-2012” completa la portada de color celeste y una foto sepia de una movilización contra los Acuerdos Marco, en 1986.

“Todo lo que está en este libro es verdad”, dice Lucero, sentado en uno de los bancos del paseo sobre la banquina chica. A sus espaldas lo que queda de la flota artesanal flota en aguas calmas.

“El libro rescata luchas que en muchos casos lograron resquebrajar el consenso, hábilmente construido por las clases dominantes, sobre la existencia en el mar de bienes comunes valiosísimos en lo que hace a nuestra soberanía”, resume en el prólogo Matías Maciel.

“Los empresarios han modelado intencionalmente una cultura de espaldas al mar, mientras ellos, bien metidos en el mar, se apropian de sus ingentes riquezas”, completa y marca que el libro es un paso más en la lucha gigantesca por poner en el centro del debate nacional y de los sectores populares la importancia de recuperar la soberanía sobre la “pampa sumergida”.

En el libro se repasa la lucha contra los acuerdos pesqueros Marco con la Unión Soviética y Bulgaria aprobados durante el gobierno alfonsinista en 1986 y contra su renovación, años más tarde.

En la segunda parte resume la lucha de fin de siglo, 1999-2001 contra el ingreso de los barcos factoría y el acuerdo pesquero con la Comunidad Económica Europea durante el menemismo.

El tercer capítulo analiza la lucha de los trabajadores precarizados del pescado durante el 2007 contra las cooperativas, el trabajo en negro y el intento de reconquistar el convenio 161/75.

En el último presenta el conflicto del 2012, los más de 100 días de paro impulsado por el SIMAPE, “por salarios y jubilaciones dignas y contra la política del gobierno kirchnerista de descargar la crisis sobre los trabajadores y el pueblo”, dice Lucero, dirigente de izquierda y extrabajador del pescado en los años ochenta.

“El discurso de la patronal es que las luchas no sirven de nada, incluso algunos dirigentes bajan ese mensaje. No lo comparto”, dice Lucero. “Cada lucha deja una enseñanza, una huella. Y  las mejoras para el trabajador se conquistan en la calle”.

Trabajador en el pescado en los años noventa, fue protagonista individual y colectivamente de las luchas que relata en el libro, Lucero integró la Corriente Clasista y Combativa y fue candidato por el Frente Popular en las pasadas elecciones.

Dice no tener la bola de cristal para saber cuándo habrá otra crisis que motive la movilización popular en el puerto. “Esto no se aguanta más. La Ley Federal ha servido para que la pesca quede en pocas manos y la matriz es obtener la máxima ganancia, sin importar la generación de trabajo”, sostiene Lucero.

Al autor le llama la atención la inacción del SOIP en un contexto crítico para los trabajadores del pescado. “Tienen una inacción impropia para estos días donde cierran plantas y frigoríficos y los compañeros subsisten con salarios mínimos. No veo que denuncien esta situación, que se pongan al frente del reclamo para que declaren la Emergencia socio-ocupacional en el puerto y se prohíban los despidos”.

Lucero mira hacia el espejo interior, las pocas lanchas amarradas en la banquina, y su cara dibuja una mueca amarga. “Viste que los barcos del INIDEP los hacen en Vigo”, dice en un tono de quien sabe la respuesta. “Que se permitan esas cosas quiere decir que no hemos triunfado. Por eso en el libro pongo que el final es abierto… Abierto a la esperanza, a una esperanza liberadora”.

Surgieron datos interesantes en la Comisión de Merluza

Se presentaron informes que muestran una leve mejora en el sector norte y mayor participación en las capturas totales de los congeladores por sobre los fresqueros. El estado del abadejo y la reciente veda de los pozos, generó polémica y hoy se tratará el tema en el INIDEP con algunos capitanes.

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