Mar del Plata, martes 30 de mayo de 2017
Revista Puerto es una publicación independiente dedicada al sector pesquero.
17/05/2017
Preocupación de los costeros de cara a la zafra de corvina

Los precios de venta del pescado en muelle no levantan, fuerte suba de costos en los puertos de la Bahía y desinterés de las autoridades por encontrar alternativas. “Si siguen estas condiciones no irá nadie porque será fundirnos pescando”, dijeron armadores reunidos en la Asociación de Pesca Costera.

Por Roberto Garrone Fotos de archivo

La temporada de corvina asoma en el horizonte de la Bahía Samborombón pero a diferencia de años anteriores, los armadores que antes estaban ansiosos por la apertura de la zafra y el trámite de los permisos fluviales, ahora tienen otras preocupaciones en agenda.

El año pasado desde Mar del Plata 30 barcos costeros operaron sobre la corvina en la Bahía y diez parejas pescaron desde Berisso. Este año aseguran que irán las que no tienen otra alternativa, porque los números no cierran por ningún lado, remarca Sebastián Agliano, el gerente de la Asociación.

“Si las condiciones siguen como hasta ahora, no vamos a ir”, reafirma Benito Mattera, armador del San Benedetto, sentado en una de las cabeceras de la sala de reuniones de la Asociación de Embarcaciones de Pesca Costera.

Las condiciones son principalmente la baja en el precio de la corvina en muelle. Los valores de referencia marcan $ 7 para la chica, $ 12 para la mediana y $ 10 para la de más de un kilo. “Los frigoríficos ya nos avisaron que si la marea tiene el 50 por ciento de más de un kilo, no levantan el pedido”, señala Sergio Raymondi del “Marta S”.

Los costeros se preocupan por un futuro que puede ser más negro dentro de un par de meses.  “En agosto comienza a aparecer pescado más grande y en la gran mayoría de los lances predominan este tipo de ejemplares, de más de un kilo. Dicen que no tienen demanda, nadie quiere ese pescado”, apuntan incrédulos.

La crisis del petróleo en los países del norte de África generó que Angola, Camerún y Nigeria no demanden la corvina entera que antes exportaban los frigoríficos marplatenses. China demanda un producto más chico que abastecen principalmente las empresas asiáticas que operan en la pesquería.

“Para que te des una idea, en 2011 los valores que se pagaban eran de $ 3,50; $ 4,80 y $ 5,90, con un dólar a $ 4,20. Si aplicamos el valor actual del dólar, hoy se pagaría $ 12,80; $ 17,60 y $ 21,50. Pero está a menos de la mitad”, expone Juan Alberto Greco, secretario de la Asociación y armador del Tritón I y el Gala.

Cuando REVISTA PUERTO entraba a la entrevista, salía un grupo de investigadoras del INIDEP encabezadas por Claudia Carozza, jefa del Proyecto Costeros. “El diálogo es permanente y colaboramos en todo lo que esté a nuestro alcance para tener más información sobre la pesquería, pero hoy lamentablemente el problema no está en el agua”, señalaron los armadores.

“Los costos han aumentado un 40 por ciento. Es imposible pensar en tener rentabilidad pescando corvina si el cajón vale $ 300. El 30 por ciento del precio de venta se va en bajarlo del barco y traerlo para acá”, señala Greco. “Si es que tenés la suerte de venderlo”, dice Agustín Agliano, del Don Franco y el resto celebra su aporte.

La estiba en los puertos de la Bahía rondará los $ 50 por cajón, el transporte hasta Mar del Plata, $ 27; usos de puerto, $ 13, más combustible y la parte de cada tripulante.  “La pescadilla tiene un valor de referencia de $ 7 el kilo de la chica y $ 11 el kilo si es más grande. Un desastre”, asegura Raymondi.

Sostienen que dejando el barco parado no resuelven los problemas. “Yo ya probé y paré un mes, pero pierdo más estando parado”, confiesa Mattera. “No sabemos qué hacer”, agrega el Gerente de la Asociación, al tiempo que cuenta que lamentablemente en la última reunión de la Comisión de Variado Costero no participaron las autoridades de la Subsecretaría.

Pedirán la quita del permiso del “Sagrado Corazón”

Chubut lo planteará ante el Consejo Federal Pesquero como una sanción ejemplificadora ante la inacción de propietarios y armadores tras el hundimiento del barco. El siniestro ocurrió en agosto pasado y nunca presentaron plan de remoción.

Cerrar