02/03/2009
Entregan permisos para anchoita en área de veda del variado costero

Una polémica decisión de la Dirección de Pesca de la Provincia de Buenos Aires autoriza a hacerlo a nueve buques pesqueros. Sorpresa y malestar por el precedente.

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Por ROBERTO GARRONE | Fotos de GUILLERMO NAHUM

La Dirección Provincial de Pesca autorizó a nueve buques pesqueros, agrupados en la Unión de Intereses Pesqueros Argentinos (UdIPA), a pescar anchoita en una zona de veda para la captura del variado costero. La decisión causó sorpresa y malestar en representantes de la Asociación de Embarcaciones de Pesca Costera, más que nada por el precedente que queda sellado para el futuro.

La autorización quedó plasmada en la Disposición Nº 18 que lleva la firma del anterior titular del área, Pablo Loubet Jambert, con fecha del 9 de septiembre pasado. La zona habilitada está comprendida desde Punta Pehuen-Có hacia el sur en aguas de administración provincial, en un corredor desde los 39º 11’ 23’’ de latitud sur hasta los 41º14’47’’. El área forma parte de una zona donde se protegen las concentraciones reproductivas de especies demersales costeras.

La nómina de buques habilitados para pescar anchoita la integran el “Don Raimundo”, “Don Nicola”, “Sfida”, “Nuevo Viento”, “San Genaro”, “Aldebaran”, “Ambition”, “Mercea C” y “Don Agustín”. Todos los armadores están ligados comercialmente al proceso de plantas conserveras.
Entre los considerandos del acto administrativo, la autoridad de aplicación destaca que “durante el 2007 la dinámica poblacional de la especie evidenció un cambio en el patrón de su distribución habitual, concentrándose en las primeras doce millas náuticas con desplazamiento hacia el sur, y tornándolo inaccesible para esta fracción de la flota pesquera”.

Si bien también se aclara que “el ingreso de estas embarcaciones a la pesca de la especie no puede ser considerado como un incremento del esfuerzo pesquero sobre el recurso costero”, desde la Asociación de Embarcaciones de Pesca Costera plantearon sus inquietudes.

“No nos parece adecuado esta habilitación porque el área es muy sensible”, reconoció Mariano Retrivi, presidente de la entidad. “Si hasta hace un año el INIDEP autorizaba una captura de 120 mil toneladas y ahora bajaron a 82 mil, hay que ser cuidadosos porque algo está pasando con el recurso”.

La Asociación formuló la queja por escrito ante Loubet Jambert, en la que alertaban que en la Disposición no figuraba la presencia de observadores a bordo de las embarcaciones para controlar las capturas y que pese a que figuraba la red de media agua como arte de pesca, no se establecía tampoco que la actividad extractiva debía realizarse con iluminación solar.

“No dice nada de eso la Disposición”, se pregunta en el INIDEP una alta fuente ligada al recurso anchoita, que reconoce que hubo preocupación por el impacto de la medida. “Pero no de la autoridad de aplicación, sino de los pescadores artesanales”, aclaran en el Proyecto Variado Costero. “Nosotros intervenimos a partir de una solicitud extraoficial de los artesanales”, ampliaron en cercanías a la oficina de Claudia Carozo, jefa del Proyecto. “Se está terminando un Informe”, anticiparon. Las mismas fuentes confiables aseguran que ese documento marcará un fuerte obstáculo para repetir la medida el año próximo.

La pregunta que se hacen todos es por qué si la anchoita es un recurso cuya captura máxima permisible es muy superior a la efectivamente descargada por las distintas flotas comerciales a lo largo de la zafra, se autoriza a un grupo de barcos a pescar en una zona tan sensible para otros recursos vitales como el variado costero.

“No sé si pescaron mucho o poco porque los permisos salieron un poco tarde”, reconoce Retrivi, “pero si lo pueden pescar en el resto de la zona habilitada y no hubo problemas para acceder al recurso, por qué lo tenés que buscar justo ahí”, plantea el armador. “Cuando quisimos hablar con Loubet ya había renunciado”, se lamenta.

Para el dirigente es “alarmista” el fundamento que marca un cambio en el patrón de la distribución habitual del recurso y que cita la autoridad de aplicación para abrir la puerta a la zona de pesca. “Para habilitar un área sensible no puede ser suficiente guiarnos sólo por lo que pasó el año pasado”, afirma el presidente.

La medida dispuesta por la Provincia también enojó a las embarcaciones de menor eslora, como las lanchas de más de 15 metros que tienen permisos provinciales, a las cuales no les permiten operar desde el puerto de General Rosales para poder pescar un recurso que en condiciones normales, es inaccesible.

Si bien el Art 4 y 6 de la Disposición 18 señala que el permiso “no generará derecho alguno posterior a su vencimiento a los beneficiarios de los mismos” y que su vigencia correrá hasta la finalización de la zafra, en la Asociación creen que el año que viene la medida puede repetirse y más temprano en el calendario.