02/03/2009
Langostino 2009: el problema será venderlo, no pescarlo

De acuerdo con los resultados de la campaña de evaluación de prerreclutas, este año las empresas marisqueras no tendrán problema para pescar langostino patagónico. Sí parece que tendrán que quemarse las pestañas para lograr que alguien se los compre.

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Fotos de Diego Izquierdo

Los resultados preliminares de la campaña de evaluación de prerreclutas de langostino que llevó adelante el Proyecto Langostino del INIDEP corroboró que habrá una considerable biomasa disponible para ser capturada por las redes tangoneras. La alta o baja necesidad de disponer de materia prima fresca marcará el nivel de productividad durante la zafra, pero nadie duda que habrá un piso de desembarques que se ubicará en sintonía con lo mostrado en el 2008.

El estudio se prolongó durante tres semanas y el Oca Balda llegó al puerto marplatense pasada la mañana del miércoles 11 de febrero. Por lo visto en estos días, tanto en aguas de jurisdicción de Chubut como de Santa Cruz, y en el área nacional, el marisco goza de buena salud.

Los científicos del INIDEP pudieron confirmar el nivel de abundancia que anticiparon cuando realizaron la campaña efímera que encabezó el científico Juan de la Garza en noviembre pasado, una vez que el SI.MA.PE aceptó cobrar una parte de sus haberes en negro y levantaron la medida de fuerza que selló la fallida gestión de Mizrahi.

Con una centena de lances, más en el sur del Golfo que en el Norte, los investigadores comprobaron que la sustentabilidad sigue siendo el atributo principal de la pesquería y apuestan a que la zona de “la pared”, en el límite de la jurisdicción santacruceña, con fondos inapropiados para el arrastre, aporte una cuota adicional para ser pescada cuando el recurso migre hacia fondos más aptos, durante el otoño.

Los últimos datos de la zafra pasada arrojaron una cifra similar a la cosecha del 2007, con desembarques de la flota comercial por encima de las 45 mil toneladas. Un número que confirma el regreso de la racionalidad a la pesquería, perdida en la antesala del 2005, cuando se generó una sobrepesca del reclutamiento.

La naturaleza aportó su varita mágica, pero justo es decirlo, las administraciones provinciales también tomaron decisiones cautelosas que ayudaron a que el milagro se concrete. Especialmente Chubut que impuso una veda en parte de su jurisdicción, impensada en los años de la voracidad marisquera. “Creo que aprendimos de los errores”, confió un armador con fuertes intereses en el langostino.

Además de evaluar la talla y peso de los ejemplares juveniles, durante las tres semanas que duró la campaña, los investigadores realizaron lances con la red bongo para obtener muestras de plancton con el objetivo de localizar huevos y larvas de langostino en toda el área recorrida. También se recolectó información oceonográfica física, química y biológica, y se registraron datos de temperatura, salinidad y densidad en la columna de agua.

Con la captura garantizada, los problemas surgen al momento de poder comercializarlo. El de este año y el remanente del pasado. Encima las cámaras de los clientes europeos lucen tan abarrotadas de mercadería como la de los empresarios patagónicos. Si al escenario estrictamente pesquero se adicionan las señales del mercado global, el panorama es frío para las empresas. “No sabemos si es una buena o mala noticia que haya langostino”, reconocen por lo bajo los empresarios.

El año pasado esta campaña que acaba de cumplirse no pudo hacerse en el Oca Balda por el inicio del conflicto laboral agitado por los gremios marítimos y debió completarse con un buque de la flota comercial. En el 2006 salió muy demorada, también por reclamos salariales, aquella vez, planteados desde el SI.CO.NA.RA.

Con Lascano como interventor y los tripulantes domesticados –al menos por ahora- cobrando parte de sus sueldos con sumas no remunerativas, el INIDEP pudo develar la primera incógnita del año. Este año habrá langostino. Si lo pueden vender, es otra historia.