03/03/2009
Yahuar en Roma

El flamante subsecretario de Pesca, Norberto Yahuar (foto), con apenas 50 días en el cargo, llegó a la ciudad de Roma donde se celebra la Reunión de los Estados miembros del Comité de Pesca dependiente de la FAO, para dar el parte oficial de la administración pesquera nacional.

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Es su discurso el funcionario hizo hincapié en la adhesión de nuestro país al Código de Conducta Responsable de Pesca: “para la República Argentina, el Código de Conducta se ha convertido en fundamento y guía para la formulación de políticas de ordenación pesquera”, dijo textualmente, haciendo referencia a la ampliación de la zona de veda, el control satelital y la disminución en la Captura Máxima Permisible, aunque sabemos que no ha sido tan importante como el funcionario sugiere.

Al referirse al estado del recurso merluza –a la que puso en igualdad de condiciones con el calamar durante la década del noventa– expuso que las medidas adoptadas están dando los primeros signos de recuperación. Esto mismo sostuvo ante PUERTO el Director del INIDeP, Oscar Lascano, a raíz de los resultados observados en la campaña de juveniles de merluza realizada en el mes de enero, informe al que todavía no hemos tenido acceso. Sin embargo, los fundamentos del Subsecretario no fueron los últimos datos biológicos, sino que se refirió a los crecientes índices de captura –signo poco confiable para hablar de recuperación–, señalando que los desembarques correspondientes al período 2007-2008 alcanzaron las 920.000 toneladas en cada año, un 6 por ciento por encima de los volúmenes promedio correspondientes al período 2000-2005. “Estos desembarques, y en particular los de merluza, se han realizado bajo crecientes medidas de monitoreo, control y vigilancia de la pesca y como parte de un programa de recuperación de la biomasa de adultos reproductores de la especie”, aseguró Yauhar.

Para abundar en datos sobre el programa de recuperación enumeró las medidas que se han tomado durante los últimos años, como la obligatoriedad de la utilización del sistema de monitoreo satelital para toda la flota, el otorgamiento de cuotas de captura por buque, la reducción de la CMP y la ampliación de la veda: “Por más de una década existe una zona de prohibición de carácter permanente para la pesca por arrastre de fondo, que en la actualidad tiene una extensión de 180.000 kilómetros cuadrados”. Si bien remarcó también la actividad investigativa en el mar, no podemos dejar de recordar que durante el 2008 las campañas más importantes no se realizaron. Pero el gran ausente en la enumeración de medidas del plan de manejo fue el programa de inspectores que, evidentemente y dado el grado de corrupción imperante, no puede siquiera nombrarse.

Con respecto a ello Yahuar anticipó una nueva forma de fiscalización a través de un sistema de inspección, control, vigilancia y seguimiento de las actividades a lo largo de toda la cadena productiva; y la puesta en marcha de cámaras digitales a bordo de los buques, esto es el SiMPO, Sistema de Investigación y Monitoreo Pesquero, con el que piensan reemplazar al MonPeSat.

Por primera vez en una reunión de este tipo no se habló de zona económica exclusiva, sino de plataforma continental, algo que guarda estricta relación con la presentación de la Argentina para obtener la aprobación internacional por la Comisión de Limites de la Plataforma Continental (CLPC) de las Naciones Unidas, de 1.000 km2, un tema que ya ha generado debate.

Cabe destacar la postura que el Subsecretario marcó respecto de las trabas en la comercialización que tienen los productos elaborados, y el perjuicio que genera el subsidio a la pesca que reciben los países del primer mundo: “Es conocida la fuerte condena de nuestro país a los subsidios a la pesca y el planteo de la necesidad de fuertes restricciones a los mismos. Todos estos aspectos, en el contexto de crisis mundial, hacen que la incertidumbre gane los intercambios comerciales, haciendo peligrar no sólo el desarrollo sino la propia existencia de la actividad pesquera en muchos países, con el consecuente impacto en el empleo y la generación de divisas”.

En relación con las exigencias de mercado Yahuar también habló de la intención de la Argentina de certificar las pesquerías, en principio de algunos recursos, en forma gradual hasta obtener la certificación de la totalidad del Mar Argentino, empresa poco viable por el momento para especies como la merluza, lo que transforma a la declaración más en una expresión de deseos que en una realidad, algo de lo que el comité de FAO no está en desconocimiento.