24/08/2010
El INIDEP negó haber evaluado el impacto de la prospección petrolera en el Golfo San Jorge

Ante una requisitoria de la Justicia Federal tomó distancia de opinar sobre las causas de la disminución de la población de merluza hubbsi. La justicia investiga la denuncia de los marineros que acusaron al buque Western Patriot de haber provocado la abrupta caída de la presencia del recurso.

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Texto y fotos de NELSON SALDIVIA

La causa judicial que se tramita en los estrados federales de Comodoro Rivadavia por el presunto daño ambiental provocado por la prospección petrolera off-shore en el Golfo San Jorge sobre la actividad pesquera habría cobrado impulso en las últimas semanas ya que el fiscal federal Norberto Bellver planteó una serie de requisitorias a fin de colectar elementos sobre la cuestión.

En marzo de este año, un grupo de marineros y trabajadores de la pesca se presentaron en el Juzgado Federal con asiento en la urbe petrolera denunciando los presuntos delitos de “contaminación ambiental, daños y violación de los deberes de funcionario público”, como consecuencia de la operación en aguas del Golfo del buque Western Patriot contratado por la petrolera Pan American Energy para maniobras de prospección off-shore.

En aquel momento, funcionarios de Pesca de Chubut y de la Nación coincidieron en señalar en declaraciones públicas que los trabajos ordenados por PAE no habían sido causales de la llamativa caída de la presencia de merluza hubbsi dentro del San Jorge. Hasta se insinuó que el INIDEP había desestimado tal teoría, aunque sí un grupo de biólogos de Chubut y Santa Cruz aseguraron no haber encontrado indicios de daño ecológico luego de la exploración off-shore.

Con el avance del expediente judicial y ante la requisitoria del fiscal es que el INIDEP tomó distancia del tema y habría informado al doctor Norberto Bellver que “no realizó estudios previos o posteriores de impacto ambiental”, por consiguiente se excusa de afirmar o descartar que la ausencia del recurso merluza tenga o no relación con la prospección petrolera. El Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero advirtió que llevó a cabo un relevamiento sobre el estado del caladero y la población de merluza hubbsi, que reveló una fuerte caída de los cardúmenes, pero sin avanzar sobre la determinación de causas de esa disminución.

La denuncia es patrocinada por los abogados comodorenses Gustavo Menna y Juan Gutiérrez Hauri, en la cual refieren que “la circunstancia es inédita, pues el estado y la forma de la descomposición que evidenciaban los ejemplares no es en absoluto frecuente ni se compadece con las situaciones que suelen observarse en el ámbito de la pesca”, al explicar los marineros lo que ellos observaron tras el paso del buque que hizo la prospección sísmica.

“Quienes aquí se presentan –añade la denuncia–, personas todas vinculadas a las actividades pesqueras costeras en el Golfo San Jorge y con base en el puerto de Caleta Córdova, sea como armadores, patrones de buques, tripulantes de barcos, trabajadores de plantas, etc., hemos podido constatar que este verdadero colapso ambiental sobre el recurso vivo más relevante de nuestro litoral marítimo, ha coincidido con las actividades de prospección hidrocarburífera off-shore llevadas adelante en el mismo espacio marítimo por el buque Western Patriot”.

ESPECIES VULNERABLES

En el expediente judicial, según informó la Agencia Rawsonline, los denunciantes aportaron publicaciones de la “Journal of the Acoustical Society of America”, en la que señalan que “está científicamente comprobado que: a) Las ondas sísmicas “revientan” (literalmente) las vejigas natatorias de los peces. b) Las ondas sísmicas destruyen los pequeños pelos sensoriales dentro del oído de los peces. c) A pesar de que las células dañadas de los oídos de los peces tienen gran capacidad de regeneración, se comprobó que las células y los pelos destruidos por la sísmica no se regeneraron. d) Se encontraron huecos en la piel de los oídos donde debería haber habido pelos. e) Si bien los peces tienden a evitar el ruido desplazándose en forma anticipada a su generación, tal conclusión sólo es válida para los pelágicos. Los peces bentónicos como la merluza habitan áreas fijas y no se alejan de ellas, con lo que son más vulnerables a la agresión”, citaron como antecedente para que lo evalúa la justicia federal, al tiempo que afirman que “las investigaciones científicas también han comprobado que la captura de peces, especialmente la costera y artesanal, disminuye drásticamente luego de la exploración sísmica de reservas hidrocarburíferas”.

RAZONABLE GRADO DE SOSPECHA

Los trabajadores de la pesca sostienen en consecuencia que “no podemos dejar de atribuir con un razonable grado de sospecha, que el colapso en el que se encuentra sumido desde hace varios meses el caladero en el Golfo San Jorge (hasta la irrupción de este barco de prospección la pesquería menos impactada y más conservada de todo el litoral marítimo argentino merced a la administración prudente y sustentable que han efectuado las provincias del Chubut y Santa Cruz) obedece y reconoce como causa directa, la actividad sísmica del buque Western Patriot, contratado por Pan American Energy LLC suc. Argentina para realizar las tareas de exploración”, porque “en primer lugar existe una coincidencia temporal. Como se ha destacado también en el caso de Caleta Olivia, la virtual desaparición de la especie merluza acaeció inmediatamente después de las actividades de este buque de prospección petrolera”, comparan hechos y resultados en Chubut y Santa Cruz.