07/05/2013
Barcos con bandera de Malvinas operaron en Uruguay

El diario uruguayo El País lo anunció, no en tono de denuncia sino que calificó la noticia de “sorpresiva, grata y positiva” para los intereses del país, pese a estar violando el compromiso asumido, en la cumbre del Mercosur en 2011, de impedir el ingreso con bandera ilegal de las Islas.

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Por KARINA FERNÁNDEZ

Los barcos con bandera de Malvinas, que en la última semana llegaron a los puertos de Montevideo y Punta del Este, realizaron tareas de aprovisionamiento y trasbordo de mercadería. En la cumbre del Mercosur celebrada en diciembre de 2011, Uruguay al igual que Chile, Brasil y Paraguay se comprometió a adoptar medidas para impedir el ingreso a sus puertos de buques con bandera ilegal de las Islas, como muestra de solidaridad con la Argentina en su reclamo por la soberanía de Malvinas. La violación de dicho acuerdo por parte del vecino “charrúa” ya había sido denunciada ese mismo año por el secretario general del SOMU, Omar Suárez, en su rol de presidente de la Federación Internacional de los Trabajadores del Transporte (ITF ) en la reunión del Comité de Pesca del organismo.

Los buques “Argos Galicia” y “Chicha Touza”, ambos con bandera de Malvinas, fueron muy bien recibidos en los puertos uruguayos a su arribo. El primero desembarcó tripulantes y se reaprovisionó en Punta del Este antes de partir rumbo a su país de origen, España. El segundo, en Montevideo, trasbordó a un carguero del frigorífico “Frigo Ionian” 1.090 toneladas de calamar en bloques y 100 toneladas de pescado en cajas, “todo con destino a España”, señala el matutino uruguayo.

Uruguay, tras haber suscripto el acuerdo alcanzado en la cumbre del Mercosur de 2011, a través del cual se comprometía a intercambiar información y adoptar medidas que impidiesen el ingreso de barcos con licencias en las Islas Malvinas a sus puertos, emitió un comunicado oficial en el que señalaba que «considera las Islas Malvinas como una posición colonial inglesa en América Latina, y en consecuencia, no puede reconocer su pabellón». A ello le sumaba, argumentando la decisión tomada, «la solidaridad continental, basada en lazos de hermandad histórica y cultural» con la Argentina.
El mismo año en que se llevó a cabo el acuerdo, el Secretario General del SOMU había denunciado que se realizaban “descargas en alta mar, de la que participarían no solo los buques de bandera española sino también de otras banderas de conveniencia, entre las que se destacan Corea del Sur, Taiwán y las Islas Malvinas. El total de barcos con bandera de conveniencia que utilizan el puerto uruguayo para reabastecerse, descargar o efectuar reparaciones es de 664 embarcaciones”, había señalado entonces ante REVISTA PUERTO. En cuanto a la operatoria en el puerto de Montevideo había advertido que operaban “más de 30 buques” con bandera ilegal de las Islas.

Tras haberle transmitido mediante un nutrido informe al Canciller Héctor Timerman lo que estaba ocurriendo en el Uruguay, Omar Suárez consideró que “ha llegado el momento de expresarme como Secretario General del SOMU y sobre todo como argentino a quien la sangre le corre por las venas, ya que he tomado conocimiento de que lamentablemente una vez más los legítimos derechos de la República Argentina con respecto a nuestras queridas Islas Malvinas siguen avasallados por el Reino Unido, con la complicidad de decisiones del gobierno de un país hermano, no de su gente.”
Las noticias que llegan desde el otro lado del Río de la Plata parecen contradecir al dirigente respecto del sentir del pueblo uruguayo. El diario el País realizó una encendida defensa de lo actuado con los barcos “Argos Galicia” y “Chicha Touza”, destacando que durante estas operaciones, que duraron tres días, “participaron 420 personas entre apuntadores, guincheros, capataces, además de prácticos de puerto, remolcadores, amarradores, servicios de control de calidad de la mercadería, agencia marítima, la propia ANP que percibe dos dólares por tonelada transbordada, faros, muellaje, y suponemos despachante de Aduana”. La calificación dada por el medio fue de una “excelente operación” por la venta de servicios y “para mucha gente trabajadora”.
Hasta el momento no se conoce ningún comunicado oficial por parte del Ministerio de Relaciones Exteriores de nuestro país, como así tampoco han trascendido mensajes condenatorios del accionar por parte de los demás Estados Miembros del Mercosur.