Mar del Plata, sábado 17 de febrero de 2018
Revista Puerto es una publicación independiente dedicada al sector pesquero.
27/09/2017
“Se paró la registración, se paró la lucha, se paró todo”

Durante la segunda jornada de reempadronamiento para recibir un subsidio, Cristina Ledesma, secretaria del SOIP, habló con este medio sobre la falta de interés del empresario por procesar merluza, las consecuencias de la baja rentabilidad y sobre el temor a perder un trabajo precario que domina la escena.

Por Karina Fernández Fotos de archivo

Ayer fue el segundo día de reempadronamiento de trabajadores no registrados en las instalaciones del SOIP para recibir un subsidio de 3.000 pesos, por tres meses, que entregará el Ministerio de Desarrollo Social y que no pondrá en juego ningún otro beneficio que el operario reciba. El gremio realizó un trabajo previo relevando planta por planta para generar un padrón de trabajadores informales que alcanzó el número de 5.000 personas; y ahora los funcionarios realizan un cruzamiento de información con las personas que se acercan para recibir el beneficio. También serán beneficiados con el subsidio los trabajadores en relación de dependencia, algo más de 3.500 empleados que recibirán 5.000 pesos: 3.000 se le otorgarán al trabajador y 2.000 pesos al empleador.  El hecho de que más de 8.500 fileteros necesiten nuevamente este año una ayuda directa del Estado habla de la cruda realidad que atraviesa el eslabón más vulnerable del sector pesquero.  En este contexto hablamos con la secretaria General del SOIP, Cristina Ledesma, sobre el presente de los trabajadores y el futuro nada prometedor que se vislumbra.

El subsidio del Ministerio de Desarrollo Social de la Provincia de Buenos Aires que alcanza a los trabajadores del pescado tanto en relación de dependencia como no registrados, no es la primera vez que se entrega. Cada año, desde 2012, es necesario que el Estado ayude a los trabajadores, que después del paro del SiMaPe nunca volvieron a tener la continuidad laboral que habían alcanzado.

“Ya a fines de 2010 se perdieron algunos puestos de trabajo en relación de dependencia y luego de 2012 más; y eso que se perdió no se recuperó nunca más. No tengo la cuenta de cuántos trabajos se perdieron en este tiempo, pero fueron muchos y los que están en pseudocooperativas es muy difícil de estimar porque hoy cierran, dejan a todos en la calle y al otro día abren dos plantas que toman la misma cantidad de gente y vuelven a cerrar… muchos quedaron en la calle y la gente se tuvo que ir a hacer changas de cualquier cosa para poder pagarse un plato de comida. Antes, cuando la construcción andaba mal o los gastronómicos, todos terminaban en la pesca, hoy es al revés”, señala Ledesma dando un pantallazo general de la situación.

El trabajo informal es un mal endémico del sector pesquero marplatense que se ha profundizado en el último tiempo. Cuenta Ledesma que la última vez que una empresa que operaba bajo fraude laboral o pseudocooperativa, registró a sus trabajadores, fue hace un año y medio. “Los últimos fueron los trabajadores de Moscuzza”, precisa y agrega contundente: “Perdimos trabajadores registrados y no volvimos a incorporar un solo nuevo trabajador. Se paró la registración, se paró la lucha, se paró todo”.

REVISTA PUERTO: ¿Por qué se para la lucha?

CRISTINA LEDESMA: Se para por miedo a perder lo poco que se tiene, lo malo que se tiene… Pero lamentablemente, todos tienen que trabajar para dar de comer a sus hijos, para poder subsistir. El trabajador no quiere mover un hilo por temor perder un trabajo, aunque las condiciones no son las que desea.

RP: ¿Por qué no se fue más enérgico con el reclamo de registración cuando estaban dadas las condiciones?

CL: Por más que uno haya hecho un trabajo de educación sindical, muchos en tiempos buenos se sienten cómodos en la situación en que están; recién ahora, cuando no hay trabajo, entienden la importancia que tiene estar registrado. Cuando hay trabajo, muchos los incentivan a que se queden en el sistema de pseudocooperativa porque ganan más, que es cierto; lo que no les dicen es que cuando falte pescado se quedan sin nada. Es preferible ganar menos pero ser alguien.

RP: Este año la flota fresquera tuvo la posibilidad de acceder a la merluza del stock norte. ¿Se sintió en las mesas de corte?

CL: Algo llegó pero no alcanza, por más que vengan todos los barcos del sur no nos alcanza la cuota que tienen los barcos de Mar del Plata. De todas formas, el negocio de exportación de merluza no le sirve más al empresario, lo dicen todos. Muchos están viendo qué otra cosa hacer para mantener a los trabajadores con otros productos como el langostino, gracias a eso los trabajadores fueron subsistiendo este año, si no hubiese sido un desastre total. Esté o no la merluza da lo mismo, el empresario no tiene interés de procesar porque no le es rentable y gran parte se vende entera para no perder plata. Vemos pocas formas de salir de este pozo en el que estamos sumergidos, estamos complicados.

RP: ¿Se plantea en estos términos la situación del sector en las reuniones con empresarios y funcionarios?

CL: Sí, siempre se habla y este año hemos tenido muchas reuniones con los empresarios, con los funcionarios y ahora nos volveremos a reunir, la propuesta es armar una mesa de trabajo durante seis meses para que se charlen todos estos temas, porque la idea del gobierno es proyectar el trabajo a tres y cinco años. Cómo, no sé; porque acá hay demasiadas cuestiones para arreglar, hablan de trabajo registrado y de un montón de sueños que nosotros también tenemos pero… para eso primero tiene que haber trabajo.

RP: ¿No sería mejor que mantener un gran número de trabajo precario dimensionar los trabajadores al recurso disponible y que todos estén en blanco?

CL: Sí, pero hay que buscar soluciones para todos, hay que ponerse en la piel de los ocho mil, diez mil trabajadores que hay, muchas cosas que serían ideales pero lamentablemente no se puede, hay que estar acá y ver lo que pasa cuando los compañeros se quedan en la calle y tienen que venir todos los días a pedir una bolsa de alimentos… es indigno y como dirigente te querés morir.

RP: Pero es una realidad que no hay trabajo para todos y en estas condiciones terminan teniendo la mayoría un trabajo precario.

CL: Sí, es la realidad; pero cuando la persona tiene la posibilidad de trabajar aunque sea un solo día y llevar la comida a su casa, terminamos permitiendo que se continúe con este sistema porque si no le permitís ese día de laburo, lo estás condenando a cartonear.

RP: ¿Entonces no hay solución posible? ¿No se manejan posibilidades de reinserción en otros ámbitos?

CL: Me encantaría; pero dónde los reinsertamos, si alguien se entera de algún lugar yo ya los estoy mandando, el problema es ése, no hay dónde.

Preocupan los efectos no deseados de la harinera de pescado

Al histórico problema del enterramiento de los desechos pesqueros en Chubut, se le halló como solución la reapertura de una harinera en Puerto Madryn que procesará los desperdicios de la industria de toda la región. A pesar de que se instaló tecnología para reducir la emanación de vapores, el procesamiento de desechos genera olores.

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