Mar del Plata, martes 22 de mayo de 2018
Revista Puerto es una publicación independiente dedicada al sector pesquero.
22/11/2017
Datos económicos de octubre

Se presentó el informe de coyuntura del Departamento de Economía de la Subsecretaría de Pesca que refleja un aumento en los desembarques en octubre del 9% respecto de 2016 y en las exportaciones de septiembre un aumento del 10% en volumen y 19% en dólares.

La falta de trabajo en Mar del Plata se ve claramente reflejada en la estadística.

Por Karina Fernández Fotos de archivo

El informe de coyuntura del mes de octubre muestra un aumento en los desembarques que refleja especialmente la buena temporada de calamar de los primeros meses del año y las extraordinarias capturas de langostino, pero los buenos resultados ocultan una baja en merluza.

Es notable la baja en desembarques que sufrió Mar del Plata en los dos últimos años, que impactan en las plantas de procesamiento; en total se trata de unas 40.000 toneladas que han dejado de abastecerlas, mientras que los puertos patagónicos reflejan el boom del langostino. Las exportaciones tuvieron un buen año: el análisis, que abarca hasta el 30 de septiembre, deja a la vista los aumentos de precios promedio y las buenas ventas, otra vez, de langostino y calamar principalmente, pero también hubo otras especies con buenas ventas.

Desembarques

Los desembarques llegaron al décimo mes del año con 660.629 toneladas que representan un aumento del 9% respecto de 2016. El gran aporte, como era de esperar, lo hizo el langostino, que pasó de 148.147 a 204.343 toneladas en este año. La merluza tuvo un retroceso de casi 10.000 toneladas, llegando a descargar entre todos los stocks 237.869 toneladas. La cifra que se mantiene prácticamente fija, por no ser especie objetivo desde junio, es la de calamar; pero sus 97.294 toneladas representaron para los desembarques de 2017 un alza del 68,4%.

La anchoíta mantuvo la estabilidad de los últimos dos años con 8.300 toneladas y la caballa tuvo su peor temporada con 4.724 toneladas, muy por debajo de las 15.478 toneladas que descargó en 2015 y la mitad de lo descargado en 2016. Otras especies que registraron caídas importantes fueron la corvina, un 40% menos con apenas 18.202 toneladas; la merluza de cola bajó un 51,4% respecto de 2016 con descargas por 14.552 toneladas y mucho mayor es la diferencia si se compara con 2015, cuando supo arañar las 44.000 toneladas.

En el desempeño por flota se observa un crecimiento de casi 10.000 toneladas en los fresqueros, que en un porcentaje importante se dirigieron durante este año al langostino; los congeladores mantuvieron el mismo nivel de captura que en los últimos dos años, apenas por debajo de 2016. Los tangoneros han tenido, pese a la competencia fresquera, la mejor temporada de los últimos tres años, llegando al 31 de octubre con 104.352,5 toneladas. Las lanchitas amarillas, pese a la fuerte reducción en número que han sufrido, se mantuvieron relativamente estables respecto del año pasado, disminuyendo las capturas en 2.300 toneladas.

Los puertos como reflejo del trabajo en tierra

El análisis por puerto muestra una Mar del Plata casi sin variaciones: las 317.100 toneladas desembarcadas superan en apenas 1.500 toneladas los desembarques de 2016 y representan una caída respecto de 2015 de 41.022 toneladas, toda una explicación a la falta de trabajo que han padecido los trabajadores de tierra durante los dos últimos años y que nadie parece atender más allá de la entrega de un subsidio.

El resto de los puertos, con excepción de Ushuaia y Caleta Olivia, han registrado mayor movimiento. Puerto Madryn es el que más creció en descargas, pasando de 87.586 toneladas en 2016 y una cifra similar en 2015 a 110.385 este año. Deseado es otro puerto que, gracias a la buena temporada de calamar, pudo mejorar su situación superando incluso los niveles de 2015; este año se llevan descargadas 70.258 toneladas que implican un crecimiento de 18.492 toneladas respecto del año pasado.

Rawson, que todavía no inició su temporada de pesca 2017, ya tiene una descarga de 15.235 toneladas más que el año pasado. En Camarones, sus 22.294 toneladas implicaron un crecimiento de 7.858 toneladas y respecto de 2015 el aumento fue de 17.051 toneladas. Poder mantener los niveles de captura de langostino será lo único que podrá garantizar la mantenimiento de los puestos de trabajo que este crecimiento ha generado.

Ventas al exterior

Las exportaciones hasta el 30 de septiembre han crecido un 10,2% en toneladas y un 19% en dólares. Esto significa que se han vendido 374.365 toneladas por 1.506.551.000 dólares. Como ya se sabe, esta cifra refleja el gran crecimiento en la exportación de moluscos que tras la mala temporada 2016 implicó un crecimiento del 76,5%; y la también gran temporada de crustáceos (langostino básicamente) que han aportado un crecimiento del 21,9% en dólares y del 15,7% en volumen. Sin embargo, los pescados congelados cayeron en ventas entre 15,5% en toneladas y 11,9% en dólares.

La merluza puntualmente registró una caída del 7,5% en toneladas exportadas y un 1,2% en dólares, diferencia que se da debido a un aumento del precio promedio de 6,8%; en total se han vendido 72.833 toneladas por 180.258.000 dólares. La merluza congelada en envases superiores a 3 kilos, uno de los principales productos, cayó en ventas un 24,9% en volumen aunque solo un 14,6% en recaudación ayudada por el aumento del precio. El producto más importante es el filet congelado en envases superiores a 1 kilo y si bien su precio cayó un 2,9% creció en un 5,8% en toneladas (42.251 t) por un valor de 124.320.000 dólares, que implica un crecimiento del 2,7%.

De langostino se han vendido 133.641 toneladas por 867.110.000 dólares, con un precio promedio de 6.488 dólares; ello supone un crecimiento en toneladas de 17,5% y en dólares del 22,5%, diferencia explicable por un aumento del precio del 4,3%, una buena noticia ante la abundancia de recurso que hubo al menos en la temporada 2016 y 2017.

Al 30 de septiembre se vendió casi la totalidad de las capturas de la última temporada; esta también es una buena noticia. Se han vendido 75.891 toneladas por 180.162.000 dólares, un crecimiento en volumen de ventas del 67,8% y en dólares del 93,5%, diferencia que se da por un aumento del precio promedio del 15,3%.

Las rayas tuvieron un buen año de ventas con 8.102 toneladas colocadas en los mercados por 21.934.000 dólares, que implican una caída en volumen del 5,5% pero un crecimiento en divisas del 26,4% gracias a un aumento del precio del 33,7%. La menor oferta, producto de las medidas restrictivas, podría estar jugando a favor de un mejor precio y da sentido al mantenimiento de los cuidados que el recurso requiere.

Las vieiras también tuvieron una ayuda importante con el aumento del precio, que fue del orden del 22,5% y se vendieron 4.555 toneladas, 12,2% más que en 2016, por 63.135.000 dólares, que importan una recaudación 37,5% mayor. La merluza negra también tuvo una mejora en el precio del 23,8%, pero cayó en volumen un 32,9% con 1.456 toneladas exportadas por 28.496 dólares, un 16,9% menos que en 2016.

La gran caída fue la de la corvina: 13.575 toneladas por 18.363.000 dólares implican una caída del 33,2% en volumen y del 40% en dólares, con una caída del precio del 10%. El abadejo mantuvo su precio pero cayeron las ventas, un 10,2% en volumen con 1.037 toneladas.

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