Mar del Plata, sábado 21 de julio de 2018
Revista Puerto es una publicación independiente dedicada al sector pesquero.
03/04/2018
La remoción de buques no sumó interesados

En Mar del Plata el Consorcio Portuario impulsó la iniciativa para retirar 11 pesqueros inactivos y liberar 100 metros de muelle de un área operativa. En Prefectura no recibieron ningún proyecto de desguace.

Por Roberto Garrone Fotos de archivo

Hasta la semana pasada en la Prefectura Naval Mar del Plata no habían recibido ningún plan de desguace por parte de los armadores cuyos barcos inactivos obstruyen el área operativa en las secciones Cuarta y Quinta del puerto local.

El Consorcio Portuario había desplegado un incentivo para estos armadores a mediados del mes de febrero. Tenían 30 días para presentar el plan de desguace y se les condonaría la deuda que acumularon las embarcaciones en este tiempo en que mantuvieron ocupada la línea de amarre.

Entre la nómina de barcos figuran los pesqueros “María Luisa I”, “San Pablo”, “Wiron IV” y “Mellino II” de Luis Caputo, el mismo armador del Repunte, que naufragó el 17 de junio del año pasado.

También están el “Ribazón Dorine” y el “Mar Azul”, de José Moscuzza; en tanto el “Mister Big” es de la canadiense Wanchese, que opera sobre la vieira. El grupo lo conforman además los poteros “Chiarpesca”, el 58, 57, 902 y 903. A estos últimos dos ya los están desguazando en la Base Naval.

Los armadores debían presentar no solo el plan de desguace el mes pasado sino que tenían que comprometerse a remover la embarcación del espejo interior del puerto antes de 2019.

“Hasta ahora no hemos recibido ninguno”, reconoció Raúl Rodríguez. El Prefecto Mayor es el jefe de Prefectura Mar del Plata, la dependencia que debe aprobar el plan de desguace antes de comenzar con las tareas, que deben tener un responsable técnico.

El Consorcio anunció el proyecto de liberación de más metros lineales de muelle a fines del año pasado, el cual tendría “costo cero” para el Estado. La condonación propuesta para los armadores dueños de la chatarra flotante implicaba que la administración portuaria deje de cobrar más de 6 millones de pesos de deuda.

“Era un monto incobrable”, aclaró Martín Merlini en declaraciones a FM Brisas sobre su decisión de condonarla, avalada por el Directorio, aunque se desconoce todavía si tiene el aval del Tribunal de Cuentas de la Provincia de Buenos Aires.

“Para que el Directorio condone una deuda debería demostrarse un beneficio superior. Aquí no lo vemos porque es deber del propietario del buque desguazarlo o darle un destino final. Se termina beneficiando a quien promovió el abandono”, aseguró un especialista en la administración, consultado por REVISTA PUERTO.

Merlini, que a dos años de haber asumido como autoridad portuaria ha venido sosteniendo que el principal problema del puerto es la falta de espacio, ve al menos demorado su proyecto liberador de áreas operativas.

La apatía de Moscuzza y Caputo por remover su chatarra se suma a la original decisión de amarrar a la draga 259 C Mendoza y ocupar con 116 metros los 270 recuperados del muelle de la Terminal de Cruceros.

La draga del Estado también forma parte de este ambicioso plan de Merlini para retirar barcos inactivos de áreas que puede ocupar la flota operativa. La embarcación pertenece a la Subsecretaria de Puertos y Vías Navegables. Ellos deberían afrontar los costos de su desguace. Lejos del “costo cero” para el Estado.

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    El funcionario busca argumentar sus intenciones de derogar la Resolución 1113/88 que regula la pesquería de langostino y para ello se vale de información falsa respecto de la eslora de una treintena de barcos, diciendo que hace 20 años que pescan en infracción.

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