Mar del Plata, domingo 24 de junio de 2018
Revista Puerto es una publicación independiente dedicada al sector pesquero.
31/05/2018
Bosch deber resolver los viáticos truchos para evitar el paro de inspectores

Los que revistan en la delegación de Pesca de la Nación en Mar del Plata se encuentran en estado de alerta y amenazan con profundizar las medidas si no llegan a un acuerdo hoy con el Subsecretario. Reclaman el cobro de un suplemento salarial que dejaron de percibir hace seis meses.

Bosch, Gerpe y Remes generaron una falsificación de viáticos para pagar sobresueldos a los inspectores.

Por Karina Fernández

Cuando Cambiemos llegó al gobierno, los funcionarios que asumieron en Pesca salieron inmediatamente a decir que terminarían con la corrupción en el puerto, aunque todavía no tenían claro realmente a qué se referían. El cuerpo de inspectores fue el núcleo señalado en aquel entonces  por las autoridades de la cartera, Tomás Gerpe  y Juan Bosch. Pero la torpeza con la que arrancaron los llevó a sancionar situaciones que eran de imposible cumplimiento, dejando a los inspectores en una condición ridícula ante los armadores; y esta situación, sumada al malestar que existía por los bajos salarios, pronto se transformó en un problema para la nueva administración. La solución la encontraron en viáticos ficticios que firmaba el Subsecretario y avalaban los directores. Pero cuando Bosch pasó a ser subsecretario de Pesca, desconoció el acuerdo y no avaló con su firma la partida de dinero que salía del Fondo Pesquero (FONAPE), generando una fuerte baja en los salarios de los inspectores, situación que luego de seis meses llegó a su punto máximo de tensión.

Hacia comienzos del año 2016, los inspectores de Pesca del Distrito Mar del Plata realizaron varias decenas de actas de infracciones, a partir de las instrucciones recibidas de quienes eran entonces el director de Pesca, Juan Manuel Bosch y el director de Control y Fiscalización, Mauricio Remes, hoy Subsecretario y Director Nacional, respectivamente. Por entonces, se labraron más de 150 actas que los inspectores certificaron ante escribano público, quizás suponiendo que jamás tendrían sanciones, y que habrían sido usados para otros fines.

Esta situación de exposición en la que quedó el cuerpo de inspectores no tardó en generar un caldo de cultivo para otros reclamos, como el salarial que se encontraba muy retrasado. En aquel momento los inspectores, al igual que ocurrió con los observadores, pidieron aumentos que eran imposibles de afrontar dado que excedían por mucho los acuerdos paritarios de los empleados públicos; y la solución que encontraron Tomás Gerpe y Juan Bosch fue la de convertir el aumento en viáticos.

Así, luego de dos meses de paros, a fines de mayo de 2016 el conflicto se solucionó con la concesión de viáticos por una suma de dinero que casi duplicaba los ingresos por remuneraciones, fabricando viajes que en realidad no se hacían, ya que los inspectores seguían en la ciudad de Mar del Plata.

El sistema, que implica una típica malversación de fondos públicos, permitió acallar a los inspectores y dormir las actas de infracción, creando un esquema ilegal de remuneraciones. Los inspectores duplicaron sus ingresos mientras que el resto de la administración solo recibía el aumento de convenio de rigor, a tal punto que incluso existieron quejas del personal administrativo del Distrito.

Así se sucedieron las cosas hasta que Bosch fue designado como nuevo Subsecretario de Pesca y decidió borrar con el codo lo que había escrito con la mano como Director. Ni Bosch ni  Mauricio Remes podían ignorar la existencia de los viáticos por viajes y tareas que no se realizaban, dado que el control de estas actividades estaba estrictamente bajo la órbita de la Dirección de Pesca de la cual eran ellos las máximas autoridades.  Pero ahora decidieron darle fin sin tener antes una solución y las irregularidades quedaron al descubierto.

Fueron los propios inspectores, junto con el personal administrativo, quienes reclamaron mediante un comunicado “la quita de un compensatorio que el mismo Bosch había entregado cuando comenzó su gestión como Director en 2016”. A la vez, aseguran que desde hace seis meses, más de la mitad del personal de la Delegación Mar del Plata no logra cubrir la canasta básica y sostienen que “ante tantas promesas incumplidas y el desinterés demostrado por el Subsecretario” decidieron, de forma unánime y junto con los administrativos, dar tiempo hasta hoy para recibir una respuesta.

Quien fuese coautor o partícipe necesario de la maniobra ahora deberá acercarles una solución dentro de los márgenes de la legalidad; cuál será la respuesta que les dará Juan Bosch hoy, cuando visite Mar del Plata, es toda una incógnita. Lo que sí ya se sabe es que si llega hasta aquí sin una respuesta favorable al reclamo, los inspectores endurecerán las medidas.  Un paro de ellos puede entorpecer las exportaciones por carecerse del acta que certifique la captura.

Lo que ya no tiene marcha atrás es el nivel de exposición en el que quedó el Subsecretario al descubrirse el desvío de dinero público para cubrir viáticos por gastos apócrifos. La imagen de Juan Bosch, por diversos motivos, últimamente viene quedando cada vez más desprestigiada, si es que alguna vez tuvo prestigio.

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