Mar del Plata, sábado 21 de julio de 2018
Revista Puerto es una publicación independiente dedicada al sector pesquero.
02/07/2018
El CFP sigue mostrando la hilacha

Los consejeros justificaron la inactividad de otro barco de la empresa Ostramar, propietaria del naufragado Repunte que dejó 10 víctimas fatales. Revisaron por primera vez una reformulación pero lo hicieron para atender cuestiones de patrimonio cultural. No tomaron vista por segunda vez de la nota de CAPECA y CAPIP sobre la ilegalidad del buque José Américo.

El siempre inactivo Cabo Tres Puntas, otro barco de Ostramar que justifica eternamente su inactividad.

Por Karina Fernández Fotos de archivo

Los Consejeros revisaron una reformulación de permiso de lancha amarilla a langostinero, pero lejos de dar discusión sobre la política pesquera se limitaron a atender un cándido pedido. Tomaron vista de notas empresarias pero prefirieron seguir haciéndose los distraídos con la presentada por CAPECA y CAPIP respecto del despacho a la pesca de forma ilegal del buque José Américo; deberían recordar que no podrán alegar propia torpeza cuando la justicia los requiera. También justificaron inactividad de varios barcos, entre ellos uno de la empresa Ostramar, propietaria del Repunte. Por último decidieron la realización de dos prospecciones de langostino, una al norte de la actual zona habilitada para la pesca y otra en una subárea al sur (Ver Dos prospecciones de langostino comienzan el sábado; y Tomás Gerpe: “No veo por qué tendríamos que hacer un mea culpa”).

Revisión de reformulación

El Consejo Federal Pesquero revisó la reformulación aprobada el año pasado a partir de la cual de tres lanchas amarillas –Don Pablo Pennisi, Regina Madre y Antártida– de poco más de 13 metros cada una, surgía mágicamente una autorización de captura de 1.040 toneladas para la captura de todas las especies no sometidas al régimen de cuotas, es decir cupo de langostino para un barco a incorporar, el Don Orione Santo.

La revisión no consideró la autorización de captura sino que autorizó otro destino para las lanchas amarillas, que en lugar de ir a desguace serán utilizadas para un proyecto “turístico religioso”. Celebramos que las lanchas amarillas no dejen de ser la postal de Mar del Plata pero mucho más celebraremos el día que tengamos un Consejo Federal Pesquero que además de promover la preservación del patrimonio cultural preserve los recursos pesqueros y actúe conforme lo establece la Ley Federal de Pesca.

En línea con la escasez de virtudes de este cuerpo colegiado, puede leerse en el Acta 17 que el mismo tomó vista de las notas presentadas por la Asociación de Costeros y CAIPA referidas a la Resolución 7/18, que estableció medidas de manejo para el langostino. Pero llamativamente, por segunda vez consecutiva, los Consejeros se abstuvieron de tomar vista de la nota presentada por CAPECA y CAPIP en la que piden explicaciones respecto del despacho a la pesca del buque José Américo, que se encuentra autorizado a pescar langostino en flagrante contravención a la Ley Federal de Pesca y las normas que regulan la actividad dictadas por este Consejo Federal Pesquero.

Justificaciones de inactividad que incluyen a Ostramar

La firma, conocida por ser la propietaria del naufragado buque Repunte, solicitó la justificación de inactividad de su barco Cabo Tres Puntas que se encuentra inactivo, según informe de la Dirección de Pesca, desde noviembre de 2016. Pero en realidad y como ocurre con todos los barcos de esta empresa, llevan mucho más tiempo de inactividad que el que declaran. La forma que encontraron hace mucho tiempo para enmascararlo, es haciendo una marea que nunca completa por roturas, pero que alcanza para engañar a una Autoridad de Aplicación poco atenta.

Ya en una nota que publicamos en enero de 2016, un tripulante decía respecto de la inactividad de este y otros barcos de la empresa: “Están todos los barcos parados. El último que salió a pescar fue el Cabo, pero completó la marea el año pasado y no volvió a pescar”, contó Javier Vázquez, delegado de la pesquera. “Somos 100 marineros efectivos más todos los relevos. Hace casi nueve meses que no me subo a un barco”, reconoció el delegado

(Ver Marineros de Caputo reclaman la reactivación de la flota fresquera).

Más allá de la fecha real de la última marea que realmente haya realizado este barco, lo llamativo es la gran cantidad de inspecciones de la Prefectura que se realizaron hasta lograr un certificado de navegación. Queda al descubierto que varias veces debieron completarse arreglos que estaban mal hechos o directamente no se habían realizado.

Dice la empresa que a partir de noviembre del año pasado, cuando se averió “se realizaron tareas en casco, timón, hélice, pintura, entre otras. Luego de botado el buque, continuaron las tareas en chapas y pintura. El 7/03/17 la PNA realizó una nueva inspección de seguridad. Continuaron con tareas en el castillo de popa, bomba de agua del motor, el recorrido de éste, entre otras tareas. La PNA realizó una nueva inspección de casco sobre los pendientes el 20/04/17. En junio se reparó el equipo de frío. El 8/6/17 la PNA realizó la inspección de máquinas. Luego se da cuenta de las tareas en el guinche y de la nueva inspección de la PNA de fecha 3/07/17 por pendientes de casco, y otra de fecha 8/8/17 de seguridad de electricidad. Con posterioridad se realizaron trabajos eléctricos, y nuevas inspecciones sobre los pendientes de este rubro, de seguridad de casco, de máquinas, de radio, y de seguridad de equipos.”  Recién en febrero de este año lograron que la Prefectura emitiera el Certificado Nacional de Seguridad de la Navegación por 60 días.

Cuando se lee en el Acta la cantidad de inspecciones que se le realizaron al buque no puede dejarse de pensar que si en lugar de conformarse la Autoridad de Aplicación, Tomás Gerpe y Juan Manuel Bosch, con las fotos que le envían los dirigentes del SiMaPe, hubieran exigido las inspecciones de la Prefectura, seguramente otro habría sido el destino del Repunte (Ver El naufragio del Repunte tiene responsables).

Lamentablemente diez vidas debieron perderse para que los Consejeros entendieran que no se puede justificar la inactividad de un buque valorando el voluntarismo de un grupo de sindicalistas, ni con las promesas de los empresarios.  Ahora, con todas las inspecciones realizadas por la PNA, el Cabo Tres Puntas obtuvo la justificación de inactividad y debería estar saliendo a navegar para no perderla.

Otros barcos que obtuvieron justificación de inactividad fueron el Camerige, de Pesquera Margarita, inactivo desde septiembre de 2017; la embarcación El Malo, inactiva desde octubre del año pasado y el Argenova XII de la firma homónima que está parado desde octubre de 2016. Si bien en todos los casos se describe la presentación de notas y facturas presentadas por las empresas, en ningún caso se hace una descripción pormenorizada sobre la actuación de la Prefectura como con Ostramar.

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