Mar del Plata, sábado 17 de noviembre de 2018
Revista Puerto es una publicación independiente dedicada al sector pesquero.
11/07/2018

Presentan el Informe sobre Pesca y Acuicultura de la FAO en el Comité de Pesca

El lunes comenzó la 33ª reunión del COFI en Roma y en ese contexto la Organización de las Naciones Unidas presentó su informe anual que analiza la actividad a nivel mundial, las capturas, el consumo, los mercados y los desafíos para lograr la sustentabilidad con especies sobreexplotadas y pesca ilegal en un contexto de cambio climático.

Revista Puerto - COFI FAO 01
Por Karina Fernández

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Presentan el Informe sobre Pesca y Acuicultura de la FAO en el Comité de Pesca

En su sede de Roma la FAO está celebrando la 33ª reunión del Comité de Pesca, del que participan todos los países miembros. En coincidencia con este importante evento se presentó el Informe sobre Pesca y Acuicultura que la elabora la institución. El crecimiento del consumo, la preponderancia de la acuicultura sobre una captura estable, el predominio de Asia en todos los campos, los desafíos de eliminar la pesca ilegal no declarada no reglamentada y la sobreexplotación de especies pesqueras, son los principales temas del flamante informe. Todo ello, analizado desde la perspectiva de los objetivos impuestos para el cada vez más cercano 2020 y el 2030, en un escenario de cambio climático, que la mayoría de los Estados no llegan a comprender cabalmente.

“Las sociedades humanas enfrentan el inmenso desafío de tener que proporcionar alimentos y medios de vida a una población que, para mediados del siglo XXI, superará con creces los 9 000 millones de personas, al tiempo que deberán abordar los efectos desproporcionados del cambio climático y la degradación ambiental en la base de los recursos”, indicó Graziano da Silva en el prólogo del informe SOFI 2018.

El Director General de la FAO planteó que la alimentación y la agricultura son fundamentales para la consecución de todo el conjunto de los Objetivos de Desarrollo Sostenible fijados en la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, y que muchos de ellos son directamente pertinentes para la pesca y la acuicultura, en especial el Objetivo 14 que se propone conservar y utilizar sosteniblemente los océanos, los mares y los recursos marinos para el desarrollo sostenible.

Dice Da Silva que la meta fijada es “terminar con la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (INDNR) para 2020”, un objetivo enorme en vistas de la cercanía de la fecha y la enorme proliferación de pesca ilegal de la que nosotros somos testigos en el Atlántico Sur.

Desde la FAO destacan como una importante herramienta para terminar con la Pesca INDNR la entrada en vigor en junio de 2016 del Acuerdo sobre medidas del Estado Rector del Puerto. La eficiencia de la herramienta hoy es cuestionada por varias organizaciones ambientalistas.

Uruguay es uno de los países que suscribió al Acuerdo de Puerto Rector; sin embargo, en los últimos años ha sido objeto de reiteradas denuncias por abastecer a la flota ilegal que opera en el Atlántico Sur no solo en la provisión de combustible y alimentos, sino en atención naval y comercial a través de Agencias de Marítimas nacionales.

Nadie desconoce esta situación y en uno de los puntos que aborda el Informe SOFI se señala que “los Estados necesitan mejorar su actuación y aplicar medidas del Estado Rector del Puerto”. Como herramientas complementarias se ha puesto en marcha el Registro mundial de buques de pesca, transporte refrigerado y suministro, del que esperan obtener información sobre los nombres, propietarios y operadores anteriores de las embarcaciones, así como autorizaciones de pesca, transbordo o suministro y el historial de cumplimiento.

La marcación de las artes de pesca, otra herramienta con la que esperan contar para prevenir el abandono, la pérdida o el descarte de las mismas y sus efectos nocivos, se presentará para aprobación en el período de sesiones del Comité de Pesca que se desarrolla en estos días. También esperan lograr que todos los países lleven un registro de las capturas que realizan.

Captura y acuicultura

La FAO tiene el foco puesto en el cambio climático y los efectos que tendrá en la seguridad alimentaria. La temperatura durante este siglo está 2 ºC sobre los niveles preindustriales y se reconoce el papel esencial de la pesca y la acuicultura para la seguridad alimentaria en este contexto.

La producción total de pescado alcanzó en 2016 un máximo histórico de 171 millones de toneladas. El 88% se utilizó para el consumo humano directo, “gracias a la estabilidad relativa de la producción de la pesca de captura, la reducción del despilfarro y el continuo crecimiento de la acuicultura”, señaló Graziano Da Silva.

“Como resultado de esta producción, en 2016 se registró un consumo per cápita de 20,3 kg, que también supone un máximo histórico. Desde 1961, el crecimiento anual mundial del consumo de pescado ha duplicado el crecimiento demográfico, poniendo de manifiesto que el sector pesquero es fundamental para alcanzar la meta de la FAO de un mundo sin hambre ni malnutrición”, sostiene el funcionario.

Si bien el crecimiento anual de la acuicultura ha disminuido en los últimos años, se sigue registrando un incremento importante en algunos países, particularmente en África y Asia.

De los 171 millones de toneladas de producción en 2016, la acuicultura representó un 47% del total y un 53% si se excluyen los usos no alimentarios.

Ante la estabilidad de la producción de la pesca de captura desde finales de la década de 1980, la acuicultura ha sido la desencadenante del crecimiento continuo del suministro de pescado. El total mundial de la pesca marina se situó en 81,2 millones de toneladas en 2015 y en 73,3 millones de toneladas en 2016. Esta disminución afectó al 64% de los 25 principales países productores, pero solo a un 37% de los otros 170 países. China es el principal productor del mundo, pero se prevé para 2020 genere una reducción de más de 5 millones de toneladas.

El fortalecimiento de la demanda y los precios más elevados incrementaron el valor de las exportaciones mundiales de pescado en 2017 a 152 000 millones de dólares, de las que un 54% procedía de países en desarrollo.

El principal desafío que plantean desde la FAO para la pesca de captura es reducir el porcentaje de poblaciones de peces explotadas más allá de la sostenibilidad biológica, que actualmente es el 33,1%. En el caso de la acuicultura es lograr la bioseguridad y controlar las enfermedades de los animales. Estas metas son parte de la Iniciativa Crecimiento Azul, a la que nuestro país adhiere.

Expectativas de crecimiento

Según las estimaciones de la FAO, ante el supuesto  de que exista una mayor demanda y se realicen mejoras tecnológicas, se prevé que la producción pesquera mundial total siga aumentando a lo largo del período abarcado por las previsiones hasta alcanzar los 201 millones de toneladas en 2030. Se espera que el mayor crecimiento se de en la acuicultura: a pesar de ser más lento, llegaría a 109 millones de toneladas del total previsto para 2030.

En cuanto a los precios, se prevé que el sector comience una década de precios más elevados en términos nominales. Los factores que impulsan esta tendencia son los ingresos, el crecimiento demográfico y los precios de la carne en lo que respecta a la demanda; y un posible pequeño descenso de la producción de la pesca de captura como resultado de las medidas normativas de China, la ralentización del crecimiento de la producción acuícola y la presión de los costos de algunos insumos.

En términos reales, se supone que todos los precios descenderán ligeramente durante el período abarcado por las previsiones, pero seguirán siendo altos. Por la preponderancia de la acuicultura se prevé que esta actividad influirá en la formación de los precios en el sector en general.

El consumo, según las previsiones, será cada vez mayor como consecuencia de una combinación del aumento de los ingresos y la urbanización, junto con el incremento de la producción pesquera y la mejora de los canales de distribución. En términos per cápita, se prevé que se alcancen los 21,5 kg en 2030. Las tasas de crecimiento más elevadas se registrarían en América Latina (+18%) y en Asia y Oceanía (+8 % cada una), mientras que África reducirá el consumo, como resultado de un crecimiento de la población que superará la oferta.

El grado de comercialización del pescado y los productos pesqueros seguirá siendo elevado. Se estima que alrededor del 38% de la producción pesquera total se exporte en 2030 en forma de productos diferentes destinados al consumo humano o para fines no comestibles.

En términos de cantidad, se espera que el comercio mundial de pescado destinado al consumo humano aumente un 24% y que supere los 60,6 millones de toneladas en equivalente en peso vivo en 2030. China seguirá siendo el principal exportador de pescado destinado al consumo humano, seguido por Vietnam y Noruega.

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