28/01/2019
Mar del Plata reduce su participación en descarga de poteros

Aumento en el costo de estiba, pérdida de beneficios por uso de puerto y, fundamentalmente, ventajas logísticas, redundaron en que los primeros barcos en completar bodega descarguen en Puerto Deseado.

Revista Puerto - Calamar
Por Roberto Garrone Fotos de archivo

El puerto de Mar del Plata pierde protagonismo como epicentro de las descargas de la flota potera que ya completó la primera marea de la temporada.

En sentido inverso, Puerto Deseado asoma como el puerto preferido por los barcos para vaciar bodega y volver a zona de pesca, aunque también otros piensan en Puerto Madryn como alternativa a pesar de que el puerto chubutense tenga el servicio de portacontenedores suspendido.

De las 100 mil toneladas de calamar descargadas en puertos marítimos el año pasado, Mar del Plata recibió la mitad, a fuerza de bajos costos del servicio logístico como días promocionados de frío en la terminal de contenedores y una estiba ágil para descontar parte de las noches de pesca que se perdían por subir tan al norte.

Este año todos los beneficios no solo concluyeron sino que hubo incremento en el costo de la estiba. Las consecuencias quedaron a la vista y no hacen otra cosa que acentuar la crítica situación que atraviesan los estibadores.

De la docena de barcos poteros que completó la primera marea, en este puerto apenas descargaron tres. Los demás en Deseado, fundamentalmente la numerosa flota del Grupo Fénix. Otros armadores como Solimeno y Baldino están decididos a operar desde Puerto Madryn.

Hasta el 23 de enero pasado, según datos oficiales, Mar del Plata todavía no había contabilizado la descarga de ningún potero. En Deseado ya sumaban más de 3 mil toneladas de calamar. Los números serán más amplios cuando se actualice la estadística de la Dirección Nacional de Pesca. Al menos hasta que los barcos comiencen a pescar más al norte.

Según los valores que manejan los armadores poteros, una tonelada removida en Deseado tiene un costo de 4500 pesos. En Mar del Plata con el último aumento, la misma tonelada se ubica en torno a los 3500 pesos.

Pero un buque potero consume 20 mil litros de combustible para llegar a Mar del Plata y pierde cuatro noches de pesca entre ir, descargar y volver a la zona de faena.

Deseado queda más cerca y si bien el servicio de estiba es lento, con perder solo dos noches de pesca, el cambio de ruta se sigue justificando para los armadores. Y tienen un extra: el costo de flete marítimo se incrementa entre 10 y 20 dólares desde el sur, según precisó un armador potero consultado por este medio.

“Nosotros vamos a descargar a Madryn. Desde ahí y trayéndolo en camiones para acá nos sale más barato que descargar en Mar del Plata”, confió otro armador. Para unir ambos puertos un camión con caja térmica de 25 toneladas cotiza el viaje entre 35 y 40 mil pesos.

“Nos cansamos de trabajar solos, de no facturar servicios y generar ventajas para los demás cuando a nosotros nadie nos ayuda, por el contrario, nos ponen obstáculos de manera permanente”, confesó Emilio Bustamante, uno de los directores de TC2.

La terminal viene reclamando desde hace meses para que el Consorcio regularice la titularidad de las tierras que ocupa en el Muelle 2, para poder concluir los trámites ante Aduana y ser habilitado como Depósito Fiscal. Que su director, Martín Merlini, ni siquiera haya considerado como iniciativa privada el proyecto de inversión de TC3 en el muelle grande es otro de los motivos del quite de apoyo.

“El día que todos vayamos por el mismo camino volvemos a dar incentivos. Hoy no podemos seguir así, solos y con todos en contra o tirando para su lado. Eso es lo que se fomenta, la pérdida de cargas. A nosotros nos va bien igual. Una lástima el retroceso y la pérdida de trabajo que implican las políticas del Consorcio”, expuso Bustamante.