18/02/2019
“No sabemos hacer valer lo que generamos”

Aunque las empresas nucleadas en CAPIP generan más trabajo en tierra en blanco que Mar del Plata, los empresarios patagónicos no logran tener injerencia en la política pesquera. Sobre este tema, sobre las desigualdades que se plantean ante la falta de reglas claras y sobre la necesidad de generar cambios habló Damián Santos con este medio.

Revista Puerto - Damian Santos presidente de CAPIP 01
Por Guillermo Nahum Fotos Diego Izquierdo

Damián Santos está al frente de Pesquera San Isidro y es presidente de CAPIP, la entidad que reúne a importantes empresas de la Patagonia. Entre los miembros de la cámara sostienen hoy entre 2.500 y 3000 empleos en tierra. A pesar del impacto social que en los últimos años generaron en la comunidad, no han logrado tener peso a la hora de definir políticas, tanto a nivel nacional como en la provincia de Chubut. Sobre este tema, sobre la imponencia de Mar del Plata en la esfera nacional y específicamente en Consejo Federal Pesquero, sobre la falta de reglas claras y las situaciones de desigualdad que se presentan en el tratamiento de las flotas tangonera y fresquera, sobre el buque José Américo y la falta de unión entre los actores patagónicos, hablamos con Santos.

REVISTA PUERTO: La Patagonia alberga dos de las tres flotas más importantes y además históricas que operan sobre el langostino. Sin embargo, ese peso no se ve reflejado al momento de administrar el recurso.

DAMIAN SANTOS: Yo creo que los tangoneros, en función de la captura, han perdido incidencia porque el número de barcos de Mar del Plata se ha agrandado.

RP: Pero a la vez, hay en Chubut plantas con miles de trabajadores muy bien pagos y en blanco; y sin embargo la provincia de Buenos Aires tiene mucho mayor peso que ustedes. Hoy, la llamada cuestión social son ustedes…

DM: Sí, totalmente, pero todavía siguen vendiendo que la que da trabajo es Mar del Plata. Cuando fue el tema del José Américo desde el mismo gobierno te decían “pero vos no sabés el trabajo que da Moscuzza”, cosa que no es cierta. Hace un año y medio me junté con Ventura Lafuente (EPSA), con Eduardo del Río (Cabo Vírgenes), con Juan Pablo Basavilbaso (Iberconsa) y con Teodoro Bounos (Greciamar) y en esa mesa teníamos 2.500 trabajadores en tierra y les dije: evidentemente nosotros no sabemos hacer que se valore el trabajo que hacemos. Ése es nuestro problema, es importante que nos demos cuenta de la importancia que estas empresas tienen.

 RP: Hoy Mar del Plata no tiene más de 2.500 trabajadores de planta en relación de dependencia y otros bajo modalidades como la pseudocooperativa o el trabajo en negro, que es casi la promoción industrial de esa ciudad. Pero, además, no estás contando parte de Rawson, Trelew, Comodoro…

DM: Nosotros ahora tenemos más de 2.500 personas, solo en nuestra cámara.

RP: Pero eso no se ve reflejado ni siquiera en el Consejo Federal Pesquero porque todas las “batallas” que emprendieron las perdieron.

DM: Eso sucede en el Consejo Federal Pesquero, pero es más grave aún o más triste que tampoco la provincia valora lo que hacemos: en Chubut no debe haber otra cámara que genere este nivel de empleo, no debe haber otra industria que desembolse la masa salarial que pagamos nosotros, la incidencia de los sueldos en la pesca es la más alta del país. Creo que la industria pesquera en este momento de crecimiento de la biomasa del langostino, ha estado distraída en hacer valorar lo que genera, porque está ocupada en progresar, en encontrar nuevos mercados, en afinar el trabajo en la planta. Igual considero que la industria pesquera patagónica nunca tuvo poder de lobby.

RP: Eso es cierto y era entendible cuando recién llegaron las empresas españolas hace 20 años: cuando Pescapuerta era un contenedor en la ruta, al lado estaba Iberconsa con un galpón para abastecer los congeladores, ustedes eran chicos y los únicos que daban mucho empleo eran Teodoro Bounos en Poseidón y Alpesca, que era una empresa modelo con sus vaivenes. Luego estaba Harengus, pero hasta existía en los empresarios de CAPIP un cierto pudor al hablar, por su acento español. Hoy desde el gobierno solo se escucha a Fortunato y sus empresas de CEPA y si las juntás a las tres no generan la cantidad de mano de obra que una sola de las tuyas. ¿No están haciendo algo mal?

DM: Seguro que estamos haciendo algo distinto y es mejor el resultado de ellos que el nuestro, ahora es difícil saber quién lo está haciendo bien y quién lo está haciendo mal.

RP: Si mañana alguna empresa tuya quisiese meter un congelador de 48 metros al langostino como hizo Moscuzza ¿se lo permitirían?

DM: Seguro que no, quizás quiera meter uno de 40 metros y me digan que no. Pero nosotros tratamos de dar las batallas con las armas que consideramos que están bien y las venimos perdiendo. Es más, hemos tenido a un hombre de la provincia cono secretario de Pesca y ministro en la Nación y las hemos perdido también en esos momentos. Es un tema a replantear, ahora con la incorporación de Iberconsa pensamos en darle un enfoque diferente a la cámara, pero no es fácil porque hay determinadas situaciones por las que nosotros no queremos pasar.

RP: ¿Puede ser que no se trate de comparar empresas pesqueras ni cámaras sino que el tema sea el peso de la provincia de Buenos Aires por sobre Chubut o toda la Patagonia?

DM: Me consta que cuando asumió esta nueva gestión, trataron de cambiar algunas cosas en la pesca de Buenos Aires, bien o mal; cada uno puede tener su mirada, pero se hicieron muchísimas multas y después eso quedó cajoneado y eso tiene que ver con el peso de la provincia. Para nosotros Chubut es importante pero la realidad es que tenemos muy poco peso en el país en todos los sentidos. Está claro que de un paro de actividades en Madryn o de un corte en la Ruta 3 no se entera nadie y un corte en la Ruta 2 antes de llegar a Mar del Plata sale hasta en los diarios de España.

RP: A raíz del ingreso del José Américo y el intento que se hizo por impedirlo, ustedes realizaron algunas acciones junto a CAPeCA pero fueron timoratas y no prosperaron…

 

DM: -Nosotros somos una cámara más homogénea que CAPeCA, ellos tienen alguna disidencia interna como ahora en la renovación de flota, yo tengo muy buena relación con muchos de los integrantes de CAPeCA y en determinado momento creo que tenemos la obligación de unirnos para que no nos pasen ciertas cosas. El año pasado estuvimos muy juntos en el conflicto con el SOMU y después un integrante de CAPeCA firmó cuando nosotros estábamos negociando algo mejor y eso nos dejó un sabor amargo. Pero seguramente este año lo vamos a volver a intentar porque creemos que de los malos es el mejor camino.

RP: Con el tema del José Américo ustedes estaban dispuestos a ir más lejos, judicializar el tema; y al final no lo hicieron.

DM: Con el José Américo lo que queríamos es que alguien nos explique en virtud de qué estaba pescando, no era tan difícil, ni tan exigente. En nuestro caso tenemos seis tangoneros, otras empresas tienen también muchos tangoneros y ante la posibilidad de construir un barco queremos saber cuáles son las reglas de juego. Lo mismo que ahora pedimos para la renovación de la flota o para las reformulaciones, nosotros ahora en la cámara consideramos que si se va a cambiar un tangonero por un tangonero estamos dispuestos a discutir cualquier tema, si se cambia un amarillo por un amarillo lo mismo, porque si se agranda un poco alguien que pudo mejorar su barco estamos dispuestos a charlarlo; ahora no me parece lógico pasar de corvina a langostino. Eso no y es lo que se está haciendo.

RP: Es posible que cuando haya un cambio de autoridades algunos funcionarios tengan problemas porque la ley habla claramente de captura histórica por especie, no existe un solo artículo que hable de especies cuotificadas y no cuotificadas.

DM: Lo de no cuotificadas viene desde hace bastante tiempo y creo que fue una ventana que se encontró para determinados casos, que el sector hizo mal en aceptar y dejarlos pasar. Pero es muy difícil estar unidos porque hay personas que no quieren que lo haga Moscuzza pero lo quieren hacer ellos.

RP: A ustedes les resulta difícil unirse a CAPeCA para pelear juntos algunos temas pero también les resulta difícil reunirse entre los actores de Chubut, con la flota amarilla de Rawson por ejemplo.

DM: Nosotros con la flota amarilla tenemos más una relación comercial que un enfrentamiento, si vos le preguntás a cualquiera que tiene una planta y tiene 400 empleados, te diría que tiene derecho a tener un permiso de pesca y es respetable. Si le preguntás a alguien que tiene un permiso histórico te diría que no quiere nuevos permisos y también es respetable. Cuando te encontrás con posturas respetables y defendidas honorablemente, tiene que ser el Estado el que ponga las reglas de juego y lo que está faltando son reglas de juego. Chubut tiene una ley de pesca que fue declarada inconstitucional, se necesita una ley de pesca y se necesita un secretario de Pesca y un gobernador que junten a los actores y digan, «lo que ustedes dicen está bien pero lo que más le conviene a la provincia es esto y es lo que se va a hacer». También hay que eliminar ciertos temores, porque acá se pescaba en noviembre y diciembre en el Golfo con los tangoneros y se decidió dejar de hacer eso luego de reuniones en Pesca con la flota amarilla a cambio de pescar en marzo y cuando fuimos a pescar en marzo la flota amarilla dijo que no; entonces cuando se dan esas situaciones en las que un grupo quiere todo para sí, dura un tiempo, pero en algún momento se va a cortar y va a explotar. Para mi Rawson es el mejor caladero del mundo, no existe flota más rentable, los barcos pescan, dan trabajo en tierra, hay renovación de flota… Entonces creo que lo que hay que retocar es el equilibrio de las plantas y los barcos pero no es un tema de enfrentamiento, conozco a muchos de la flota amarilla, nosotros tenemos barcos en esa flota, solo tenemos que pulir un poco la relación.

RP: ¿Se podrían buscar herramientas de apoyo financiero para que no se tenga que exportar tanto bloque rápidamente, poder aguantarlo un poco y generar trabajo en los baches entre temporadas?

DM: Es una parte de la historia, la parte financiera cuenta y mucho porque el langostino sin haberse convertido en la merluza dejó de ser el langostino de 16 dólares y se convirtió en un langostino de 7 dólares, con lo cual cuando baja mucho la rentabilidad de un producto, la parte financiera te empieza a ahogar. Pero acá lo fundamental son los costos de la mano de obra y la productividad, para mí es el tema más interesante que tiene la pesca, porque en un país con altos índices de desempleo y una provincia también con desempleo, creo que es una obligación para quienes tenemos alguna responsabilidad dar un debate y llegar a una conclusión. Hoy nosotros tenemos entre 2.500 y 3.000 empleados que ganan muy bien para lo que es el país; ¿no será preferible tener 6.000 empleados que ganen un poco menos que además van a seguir percibiendo un muy buen sueldo? ¿no sería mejor dar más trabajo y dejar de exportar bloques? Lamentablemente en un mundo donde hay “paraísos laborales” es difícil competir, pero nosotros tenemos la ventaja de que el producto sale de acá y si nos ahorramos un doble flete, doble insumos y aggiornamos un poco la mano de obra, tranquilamente podríamos competir, podríamos sacar mejores productos y daríamos trabajo genuino para mucha más gente. Esto es algo que me da bronca de los sindicatos, porque no se puede hablar del tema productividad y siempre se trata de defender a ultranza al que está adentro y no se mira al que está afuera, al que tiene que entrar al sistema. Me parece que es una obligación abrir el debate.

RP: La llegada de los barcos fresqueros marplatenses masivamente a aguas nacionales ha generado situaciones que pueden ser complicadas al no tener un plan de manejo, y es una flota difícil de poner en caja.

DM: Es imposible que compartan caladero dos flotas y que a una la obliguen a hacer cajitas de dos kilos para preservar la calidad, que le impidas hacer más de un porcentaje de cola y al lado pesque un barco que lo trae a la planta y hace todo bloque. Se está distorsionando el espíritu de la norma que obliga al tangonero a trabajar de esa manera, este parece ser el gran desafío  a solucionar.

RP: ¿Si se estableciera igualdad de condiciones cambiaría mucho la ecuación de lo que exportamos? Digo, porque lo que trae la flota fresquera es casi todo para hacer cola.

DM: Sí y este año cuando se haga la cuenta esa flota habrá pescado unas 60.000 toneladas y exportamos 30.000 toneladas de bloque, con lo cual el país perdió 30.000 toneladas y si uno analiza la mano de obra, el bloque no requiere la misma cantidad de gente.

RP: El porcentaje de entero, comparado con la flota de Rawson, es abismal.

DM: – Sí, es mucha la diferencia.