27/03/2019
En Mar del Plata se extiende el conflicto en pesqueras de Antonio Di Leva

Obreros de Sebastián Gaboto volvieron a manifestarse al no firmarse el incremento del garantizado y luego se sumaron de El Marisco. Reclaman que los trabajadores adheridos al anexo Pyme perciban los mismos beneficios acordados con los del Convenio 161/75. La empresa asegura que eso nunca estuvo en discusión.

Revista Puerto - Conflicto en Sebastian Gaboto 01
Por Roberto Garrone Fotos Diego Izquierdo

Este martes un grupo de trabajadores de la pesquera Sebastián Gaboto y frigorífico El Marisco, ambas de Antonio Di Leva, enrolados bajo el Anexo Pyme, volvieron a manifestarse en la vía pública con quema de cubiertas ante la imposibilidad de firmar el aumento del salario garantizado.

Ese era el compromiso asumido por la empresa el jueves por la tarde en la sede de la Comisaría Tercera, junto con delegados y dirigentes del SOIP, luego que los trabajadores se manifestaran frente a El Marisco y denunciaran la crisis laboral que atraviesan, sin posibilidades de superar el garantizado a partir de la escasa y discontinua convocatoria a trabajar en Vértiz 3171.

El acuerdo, al que faltaba solo ponerle la rúbrica el lunes, establecía que el nuevo valor de la garantía para los obreros bajo Anexo Pyme alcanzaría los 16 mil pesos. Pero todo volvió a foja cero cuando los trabajadores exigieron que se equiparen los beneficios que tienen los compañeros que cumplen idéntica tarea, pero con el Convenio 161/75.

“Nos pagan diferente los feriados, las vacaciones, el seguro cuando nos accidentamos. Hay una brecha de entre 4 y 6 mil pesos. Es mucho”, dijo el delegado Raúl Soria. Además los trabajadores bajo el CCT del 75 han logrado a lo largo de estos años una serie de acuerdos individuales con Di Leva que amplía aún más la brecha.

Los anexados al Pyme reclamaban que el acuerdo contemplara también esta equiparación, algo que desde El Marisco rechazaron siempre de plano. “Nunca estuvo en discusión”, aseguraron cerca de Di Leva.

El conflicto entre las partes se coló en la mesa de negociación paritaria con CaIPA. Desde la cámara le cuestionaron al gremio que cuando Di Leva tenía pescado y convocaba a trabajar, los fileteros del turno noche solo permanecían en el establecimiento hasta las 21, cuando su jornada laboral terminaba a las 23. “No había forma de hacerlos cumplir el horario”, le dijeron a Cristina Ledesma.

Luego de prender gomas en inmediaciones de su fasonera, parte de los 70 trabajadores de Sebastián Gaboto fueron hasta el Marisco y lograron la adhesión de sus compañeros. Después de prender gomas sobre San Salvador al 4700, un subgrupo se trasladó a Edison y Vértiz donde interrumpieron el tránsito a pura goma encendida.

“No hay diálogo, otra vez Di Leva nos mintió y ya estamos cansados y cagados de hambre. No podemos subsistir más cobrando 3 mil pesos por quincena”, dijo Cristian Delgado, otro de los delegados de Gaboto.

Parte del personal porque dentro de la plantilla hay otro grupo, con mayor edad y cerca de jubilarse, que si bien desea que se incremente el nivel de trabajo, se mantiene al margen del reclamo para evitar cualquier represalia por parte de la empresa.

Hace un tiempo Di Leva rechazó ser el dueño de Sebastián Gaboto aunque la semana pasada descartó rumores de cierre ante la consulta de este medio. El empresario ha dicho que la vendió hace un tiempo aunque nadie conoce el rostro del nuevo propietario. El contacto de los trabajadores es con la Jefa de Personal.

“Ella dice hablar con alguien en Buenos Aires, pero creemos que no existe. Las decisiones las toma Di Leva; él nos volvió a mentir ahora”, remarcaron los trabajadores, quienes anticiparon que mañana, si no hay una respuesta a sus demandas, reanudarán el reclamo en distintos sectores del puerto.