07/06/2019
Buque que no es inspeccionado no zarpa al langostino

En Mar del Plata la Prefectura Naval Argentina repite el esquema de inspecciones extraordinarias que aplica en puertos patagónicos de cara al inicio de la temporada de langostino.

Revista Puerto - BP Sfida y Don Santiago
Por Roberto Garrone Fotos de archivo

Prefectura Naval Argentina dispuso el envío de una brigada especial de técnicos de la Policía de Seguridad en la Navegación (POLINAVE) al puerto de Mar del Plata con el objetivo de reinspeccionar todos los barcos que participarán de la próxima zafra del langostino para garantizar la seguridad de las tripulaciones.

La información fue confirmada a este medio por el prefecto Principal Raúl Rodríguez, jefe de la Prefectura Mar del Plata. ”Se están efectuando inspecciones” aseguró ante la consulta de este medio.

Las últimas horas han sido frenéticas en los muelles 2 y 3 del puerto local con un grupo de inspectores revisando absolutamente todas las especialidades técnicas de los barcos. Desde máquinas, armamento, electricidad, casco y la existencia, ubicación y estado de los distintos dispositivos de seguridad.

Tan rigurosa y exigente fue la prueba que en algunos casos la Prefectura dispuso que un buzo se sumerja en las aguas del espejo interior para controlar que no haya chapones superpuestos en la estructura del casco debajo de la línea de flotación.

“Nosotros pensábamos que estábamos muy bien con el barco pero nos detallaron algunos pendientes que pudimos resolver y el barco salió hoy”, contó Mariano Retrivi, armador del Don Santiago y también del Sfida.

Los dos barcos fresqueros integran la nómina de buques de altura que debían participar de la prospección diseñada por el Consejo Federal Pesquero y que comenzó este jueves pero entró en un cono de incertidumbre dado que no todos los buques pudieron sumarse en tiempo y forma.

“El Sfida salió de Comodoro Rivadavia donde también fue reinspeccionado”, dijo el armador al tiempo que consideró que los controles “levantaron la vara de seguridad a toda la flota”.

Otros armadores tenían una mirada distinta, un tanto más crítica del operativo ordenado por la ministra de Seguridad Patricia Bullrich al año de haber naufragado el Rigel y a casi dos años del Repunte, hundimientos que provocaron 19 muertos.

“No pueden generar este caos cuando estamos por zarpar… Podrían haberlo coordinado con tiempo y no había problemas”, confió un empresario en tanto otra fuente consultada lo calificó como “exagerado”.

“Ya se viene mejorando, aumentaron los controles y elementos de seguridad a bordo en estos meses… tenemos las inspecciones vigentes… y ahora dependés de otra persona… todos los barcos no son iguales y los inspectores tampoco…”, expuso para dar a entender que lo que para alguien puede ser satisfactorio, para otro, no lo es.

Desde Prefectura, por último, evitaron hacer pública la lista de buques que luego de la inspección extraordinaria habían quedado con pendientes que les imposibilitaban por el momento abandonar el puerto hacia la zona de pesca. “Estamos cumpliendo con directivas superiores”, reveló un allegado al Prefecto Mayor.