24/06/2019
Historias de mujeres, precarización y lucha en el puerto marplatense

El Centro de Estudiantes de Humanidades organizó una charla debate sobre estos ejes en el Complejo Universitario de la UNMdP para conmemorar los dos años del Repunte. Además de Gabriela Sánchez, tomaron parte trabajadoras y una investigadora.

  • Revista Puerto - Charla en la UNMdP - Repunte 01
  • Revista Puerto - Charla en la UNMdP - Repunte 05
  • Revista Puerto - Charla en la UNMdP - Repunte 04
  • Revista Puerto - Charla en la UNMdP - Repunte 03
  • Revista Puerto - Charla en la UNMdP - Repunte 02
Por Roberto Garrone Fotos Diego Izquierdo

“Puerto, mujeres y lucha” fue el disparador de una charla debate que se realizó el viernes en el Complejo Universitario de la Universidad Nacional de Mar del Plata en el marco del segundo aniversario del hundimiento del pesquero Repunte.

El encuentro fue promovido por el Centro de Estudiantes de Humanidades y la asamblea de estudiantes de Sociología y reunió a diferentes voces para analizar el presente a partir de algunos hechos que marcaron a la industria pesquera en el pasado.

“La clave global hoy pasa por saber cuáles son los desafíos a los que nos enfrentamos para construir una agenda social sin que cueste la vida de los trabajadores”, se preguntó Romina Cutuli, docente e investigadora de la Universidad, especializada en la industria pesquera local.

La historiadora indagó sobre la precarización en la principal actividad económica de la ciudad. “Ese proceso que nos llevó hasta acá arranca en la sobrecapitalización que hubo en los 80 y 90 con los acuerdos marco y luego con la Comunidad Económica Europea, que terminaron provocando la sobreexplotación de los recursos con barcos con un poder de pesca mucho más grande de lo que se conocía hasta ese momento”.

Esto, según Cutuli, llevó a aumentar los riesgos sobre los trabajadores del mar que se embarcaban en la flota preexistente a esos acuerdos. Necesitaron ser más competitivos y eso llevó a tener que navegar más para pescar lo mismo, mareas más largas.

“Es una película cuyo final ya lo conocíamos antes que comenzara porque ocurrió en otros mares donde esa flota española principalmente se desarrolló. Terminaron con su caladero, con los de África y también con el nuestro. La sobreexplotación genera capitales concentrados y la distribución de la riqueza se fue achicando en pocas manos”, subrayó la historiadora, quien también tuvo espacio para referirse al incremento de las industrias del juicio, desde la mirada de los trabajadores.

“La patronal construye imaginarios estigmatizantes: trabajadores, abogados y hasta jueces. Lo que persiguen en realidad es desarticular la justicia laboral. Hoy la mayoría de los juicios terminan pereciendo por agotamiento y del resto, crecen las homologaciones; acuerdos donde los obreros renuncian a sus derechos a reclamar nada”.

Elsa Rodríguez fue presentada como envasadora “jubilada” por quien ofició como presentadora de la charla. “Tengo edad pero no puedo jubilarme porque no tengo aportes”, dijo la trabajadora que promueve una muestra de fotos para que el resto de la comunidad conozca cómo se trabaja en la industria. “Siempre quise mostrarlo, es un trabajo duro y uno deja el cuerpo. La sal come la piel”, dice de sus días como descabezadora de anchoas.

“No se puede usar guantes… es una tarea delicada y cruda a la vez”, resumió la envasadora, quien sigue trabajando en negro. “Hoy el puerto es una desolación y las únicas posibilidades siguen siendo el trabajo precario. Hay lugares donde no tenés dónde cambiarte, dónde comer… seguimos porque hay una necesidad y no te queda otra opción”, confesó.

Nancy Jaramillo es la primera capitana que embarca en buques pesqueros de toda Latinoamérica. Se recibió a fines de 2017 luego de pasar por todas las categorías y oficios en un buque de altura.

“Me metí en esto para darle de comer a mi hijo. Llegué a trabajar 26 horas seguidas en planta. Ahora las condiciones han mejorado pero las mujeres somos marginadas. La pesca parece un mundo de hombres. Me fui del barco donde estaba para buscar algo menor y en tres meses no conseguí embarque en ningún lado, solo porque soy mujer”, expuso la oficial.

Gabriela Sánchez cerró el debate antes que comenzaran las preguntas de un auditorio que completó las sillas del salón del segundo subsuelo. “Fue una semana difícil”, resumió la hermana del capitán del Repunte. “Es algo histórico que las familias nos hayamos puesto al frente de esta lucha para enfrentar la mafia pesquera. Porque el Repunte no se hundió el 17 de junio de 2017, sino cuatro años antes, cuando el CFP, la Prefectura, Caputo y el SIMAPE no hicieron lo que tenían que hacer y pusieron en riesgo la vida de doce tripulantes por defender un permiso de pesca”.

Durante el fin de semana se conoció que mañana martes, a las 14, quedará inaugurado el CAPPS en la jurisdicción del Consorcio Portuario. El Centro de Apoyo Psicosocial, Prevención y Seguridad tendrá como objetivo la contención y acompañamiento de las familias de tripulantes fallecidos o desaparecidos en naufragios. Otro objetivo cumplido de las mujeres en lucha del Repunte.