27/06/2019
La merluza despabiló el trabajo en tierra

En Mar del Plata se descargaron casi 100 mil toneladas y este crecimiento generó mayor actividad en abril y, sobre todo, en mayo en las fábricas procesadoras. Recurso cercano a la costa y demora en el inicio de la zafra de langostino explican el fenómeno.

Revista Puerto - Merluza - 01
Por Roberto Garrone Fotos de archivo

El informe de coyuntura que periódicamente oficializa los números de la industria pesquera marcó un crecimiento significativo en las descargas de merluza hubbsi realizadas entre enero y mayo en relación al mismo período del año pasado.

Fueron casi 130 mil toneladas contra unas 95 mil del año pasado, de las cuales cerca de 100 mil se desembarcaron en Mar del Plata. El crecimiento en el movimiento de la hubbsi llevó a una suba de las descargas totales de la pesca en el comienzo del año.

En Mar del Plata los industriales que reprocesan el pescado fresco advierten que hubo una mejora en el nivel de actividad en abril y en mayo. “En abril con Semana Santa los frigoríficos produjeron más, sobre todo para mercado interno. El mes pasado también fue bueno y creo que tuvo que ver la demora en el inicio de la zafra de langostino”, resume Fernando Mellino, presidente de la cámara de frigoríficos exportadores.

En el primer cuatrimestre las exportaciones de merluza se incrementaron en relación al mismo período del año pasado. Fueron 17.185 toneladas que generaron 54,7 millones de dólares. Las cifras representan un incremento de casi el 18% en volumen y el 22,3% en valor. El valor promedio de la tonelada tuvo un aumento del 3,7%.

La demora en la zafra de langostino se sintió en la estadística que refleja los desembarques. Mayo fue el mes que registró mayor movimiento en las descargas de merluza. Fueron 33.422 toneladas del efectivo sur; 4570 toneladas del norte y 1770 de zona común.

“Hubo pescado cerca y los barcos hicieron hasta cinco o seis viajes en el mes”, dijo Juan Taranto. “De haber salido todos los barcos habría habido problemas para vender el pescado porque no hay gente para reprocesarlo. Hoy las cámaras están llenas y no hay venta”, dijo el armador.

“Nosotros trabajamos mucho mejor que el año pasado”, contó a este medio un filetero en una de las PyMES de Solimeno. “Enero y febrero flojo pero a partir de marzo, arrancamos y siempre completamos horario todos los días. Abril, mayo, junio hasta la quincena pasada, muy bien. Ahora hace dos días que no trabajamos pero no nos podemos quejar. Cuando no entra el barco levantan en muelle”, dijo el trabajador.

Las envasadoras y los trabajadores del empanado no registran el mismo nivel de actividad. En el empanado hubo algunos problemas operativos y según la empresa cayeron las ventas y subió el costo de las cajas. Como paliativo los mandaron a pelar langostino para sumar horas.

En el pico de oferta de los fresqueros el mes pasado el precio del kilo para exportación se pagó $ 26. Ahora que parte de la flota migró al langostino trepó a $ 29. “El costo para producir un kilo de filet interfoliado para nosotros es de $ 127”, dijo Mellino. “Al precio del pescado de hoy y del dólar de hoy, se pierde al exportar a Brasil merluza interfoliada, que es el principal producto. IQF en bolsa todavía tiene un pequeño margen”, amplio el directivo.

Federico Angelleri, de Pesquera Veraz, aseguró que los barcos fresqueros a merluza pescaron muy bien durante el primer semestre. El Argentino y el Atrevido surtieron de pescado a la planta en Mar del Plata, en tanto el Victoria 2 y el Virgen del Milagro descargaron en Caleta Paula.

“En mayo y junio produjimos más de lo que vendimos; ahora bajaron los ingresos pero quedamos pegados con un gran inventario y el dólar en baja”, definió Ciro D´Antonio, de Frigorífico del Sud Este. El industrial reconoció que luego de la migración de buques al langostino y el período de mal tiempo, en junio el nivel de actividad bajó.

La merluza generó mayor nivel de actividad en todas las flotas pero impactó de mayor manera en la congeladora. El Informe de Coyuntura marca un crecimiento significativo de los barcos factoría. Entre enero y mayo de este año declararon capturas por 61 mil toneladas cuando en el mismo período del año pasado habían sido 44 mil. Al 26 de junio esta flota capturó, según datos de desembarques, 50.739 toneladas merluza.

“Debería ser pescado por otros”, reconoció Leonardo Sarquis a REVISTA PUERTO. “Hay que buscar un equilibrio entre las flotas para que todos los segmentos estén estables”, dijo el ministro de Agroindustria, que destacó el proceso de licitación para la industria conservera. “Es un logro del trabajo en equipo para defender el trabajo en Mar del Plata. La ciudad necesita mantener una estabilidad real del trabajo en tierra”.

En una de las últimas visitas a Mar del Plata el funcionario provincial pidió a los referentes de la actividad que sean “creativos” para salir de la crisis. “Siempre las cámaras generan propuestas para tratar de mejorar”, reconoció el Ministro.