11/06/2019
La prospección de langostino se extiende dos días más

El fin de semana muchos estuvieron en vilo a partir de la publicación en las redes sociales de datos parciales de la campaña que pintaban un escenario muy complicado. Pero con el correr de las horas se supo que se estaría en condiciones de abrir la temporada si se aplica un manejo responsable. A pesar de ello y con poco sentido, Bosch decidió extender la prospección.

Revista Puerto - Langostino 01
Por Karina Fernández

La prospección de langostino terminó arrojando datos mucho menos preocupantes de los que anunciaron algunos. Hay zonas con ejemplares de talla chica pero también las hay con buenos rendimientos y tamaños. Las condiciones estarían dadas para habilitar el inicio de la temporada si se monitorea de forma permanente y se maneja de forma responsable, que quizás sea lo más difícil de garantizar.

Las zonas de pesca están alejadas de la costa y esto dificultaría la operatoria de los fresqueros, por eso se especula con que la Provincia de Buenos Aires intentará frenar el arranque de la zafra. Ese podría ser el motivo por el cual el Subsecretario de Pesca decidió extender la prospección, con la idea de llegar al miércoles y que sea el Consejo Federal Pesquero el que resuelva, dado que desde el punto de vista biológico no tendría ningún sentido. Esta última decisión solo sumó improvisación a una prospección muy mal diseñada por las autoridades.

Durante el fin de semana algunos medios y actores activos de las redes sociales publicaron datos parciales que daban cuenta de la presencia de ejemplares de tallas muy chicas en las capturas y un panorama crítico para la temporada 2019. Sin embargo, los datos a los que hacían referencia eran de la zona Oeste cercana al Golfo San Jorge, donde ya se esperaba encontrar una situación de esas características.

Para los cuadrantes que se ubican al oeste del meridiano de 64º donde la mayoría de los ejemplares fueron de talla no comercial (L5, L6 y L7), se pidió el inmediato cierre y para el lunes ya había sido tomada la decisión. Pero además las pobres capturas en algunas zonas se dieron como consecuencia de las inclemencias climáticas que azotaron la zona incluso hasta el día de ayer, cuando varios barcos debieron refugiarse.

Lo que no tuvieron en cuenta quienes se apresuraron en divulgar los datos, fue que hubo áreas donde la pesca fue muy buena tanto en rendimientos como en tallas y que serían las subáreas que podrían abrirse para dar inicio a la temporada.

En otros sectores las capturas fueron regulares con mayor tiempo de arrastre para conseguir una producción razonable y con un bycatch de merluza bastante alto; por lo tanto sería necesario realizar un monitoreo constante para determinar en qué momento es recomendable abrir o cerrar. Lo que ocurre en estos espacios podría motivar la solicitud por parte de Buenos Aires de retrasar la apertura, siendo estas las áreas de más fácil acceso para la flota fresquera.

Uno de los mayores inconvenientes con que se toparon quienes participan de la prospección fue el diseño que impuso la autoridad de aplicación: un área demasiado amplia que no logró barrerse con la eficiencia deseada para dar con el cardumen. Pese a que todos coinciden en esto y consideran que el relevamiento fue caótico, el Subsecretario de Pesca se ufana públicamente de su decisión.

Con un alto nivel de improvisación se tomaron decisiones sobre la marcha que no mejoraron en nada la calidad de la información. La última fue la extensión por dos días de la prospección, luego de un temporal que seguramente ha dispersado el recurso y cuando ya se sabe cuáles son las áreas donde se podría comenzar a pescar.

Por el momento las áreas en las que podría habilitarse la pesca serían la 2, 3, 5, 6 y 8 en la zona sur, mientras que en el norte de la veda se podría habilitar la pesca en las áreas 3 y 4. Claro está que dada la dispersión del recurso será necesario monitorear constantemente para dar apertura y cierre, evitando la pesca de juveniles y de merluza.

Lo que más claro ha quedado luego de la prospección es que las condiciones no son óptimas. No se está en la misma situación de años anteriores, cuando la abundancia de langostino no dejaba lugar a dudas y lances de diez minutos con una sola red bastaban para completar. De todos modos, quienes más saben aseguran que eso no implica un escenario desastroso sino uno que requerirá un manejo muy responsable.

Administrar en la abundancia ha sido sencillo, las buenas capturas disimularon las decisiones irresponsables de las autoridades como es el ingreso indiscriminado de barcos a la pesquería o pasar por alto las recomendaciones de los investigadores de reducir el esfuerzo pesquero ya sea en días de pesca, cajones por barco, cupos o incluso reducir el número de barcos. Ahora, que la pesquería no termine como otras con sobreexplotación, dependerá de las decisiones que tomen las autoridades y es precisamente en esto donde residen los más grandes temores.

“Bosch dice que los rendimientos son buenos, me gustaría saber qué tiene de bueno arrastrar dos horas para levantar tres toneladas como ocurrió en muchos casos durante la prospección, si se siguen manejando como hasta ahora no teniendo en cuenta las recomendaciones del INIDEP no va a quedar recurso para nadie. Acá Bosch y el Consejo Federal Pesquero hacen lo que se les ocurre y si no cambia el manejo va a ser un desastre. Estamos muy preocupados”, señaló Juan Navarro, secretario de Pesca del SOMU, a REVISTA PUERTO. Uno de los pocos personajes reconocidos que se animó a criticar públicamente lo que todos dicen en off.

En el año 2018 se comenzó a trabajar en un plan de manejo del langostino pero no se logró terminar para la temporada de pesca del año pasado y este año se dará inicio a la zafra otra vez sin contar con esa herramienta. Solo se dictaron medidas que buscaron favorecer a los amigos y permitir, contra las recomendaciones, ampliar las posibilidades de aumentar el esfuerzo pesquero. Pero medidas de manejo respecto de la sustentabilidad del recurso no se tomaron. Mucho menos se hizo por un plan de manejo de merluza con el que debería contar la pesquería si pretende no poner en riesgo ninguno de los dos recursos.

La situación del recurso hoy no es la misma que en 2018 y eso podría complicar la situación. Así lo hizo saber desde su cuenta de twitter Daniel Bertuche, el exdirector del Programa Langostino del INIDEP: “Existen determinantes naturales del mayor o menor éxito del proceso de reclutamiento que no se pueden manejar. Humildemente estimo que la coyuntura actual de la pesquería va a ser de difícil administración”. Nada de lo que ha ocurrido hasta ahora puede hacer pensar que se está en buenas manos.