19/06/2019
Montevideo ante un nuevo informe sobre pesca ilegal y violación de los derechos humanos

La organización Oceana ha presentado un estudio basado en casos puntuales para establecer indicativos. Figura entre ellos el Oyang 77 que operó desde Montevideo y fue atrapado en aguas argentinas pescando ilegalmente. El Director del DINARA fue interpelado ayer en una conferencia de prensa y dijo que no detectan casos de pesca ilegal.

Revista Puerto - BP Oyang 75 en Montevideo

El Oyang 75, ayer en el puerto de Mostevideo.

Por Karina Fernández

La organización de conservación Oceana acaba de difundir un nuevo informe sobre “Pesca Ilegal y Abuso a los Derechos Humanos en el Mar”, en el que define algunos parámetros que resultan indicadores de actividades ilícitas. Entre los ejemplos citados figura el Oyang 77 que operaba desde Montevideo y fue atrapado en aguas argentinas pescando ilegalmente. El lanzamiento tuvo lugar casi al mismo tiempo que la DINARA daba explicaciones a la prensa en Chile por el rol de Montevideo en la pesca ilegal. Paradójicamente, el barco Oyang 75 denunciado por abusos a los derechos humanos ayer se encontraba amarrado en el principal puerto uruguayo.

En este último informe, Oceana utilizó la plataforma de mapeo de Global Fishing Watch para analizar las actividades de los buques con historias de posible pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (INDNR), trabajo forzoso o tráfico de personas. La conclusión a la que arribó fue que existen ciertos comportamientos recurrentes que pueden estar directamente asociados con estas actividades ilícitas.

Uno de los indicadores más claros y que ya ha sido señalado por la FAO, es la desconexión del sistema de monitoreo AIS. El ejemplo que utiliza Oceana es el del barco pesquero de bandera surcoreana Oyang 77, que fue atrapado por las fuerzas de seguridad argentinas en febrero de este año cuando pescaba dentro de nuestra Zona Económica Exclusiva.

Dice Oceana que el pesquero “ya contaba con un historial de pesca ilegal y participación en casos de abuso de derechos humanos”, situación que no le impidió operar desde el puerto de Montevideo. Pero además agrega que se pudo comprobar que durante cinco años el barco interrumpió el Sistema de Identificación Automática (AIS) en decenas de oportunidades.

“Oceana detectó 77 brechas en las transmisiones de AIS por el barco a lo largo de las aguas de Argentina durante un período de casi cinco años, incluyendo cuatro dentro de sus aguas nacionales. Una brecha duró casi 12 días, terminando cuando la Guardia Costera argentina capturó el barco por pescar ilegalmente dentro de las aguas de Argentina”, confirma el informe.

Otro de los indicadores de actividades ilícitas que indica el informe es el tiempo extendido en el mar que registran algunos pesqueros, con hasta 20 meses de embarque. Esto, aseguran, da lugar a situaciones de violación de los derechos humanos. Los casos señalados registran muertes, abuso sexual y esclavitud.

Entre los casos enumerados se hace referencia al Oyang 75. En 2011 todos los tripulantes, treinta y dos marineros indonesios, huyeron del pesquero por acoso sexual y maltratos a bordo. Los abogados de la tripulación denunciaron que fueron golpeados por sus oficiales, abusados sexualmente, vivían entre ratas y cucarachas, y eran obligados a consumir alimentos en mal estado y con insectos.

En 2018 Oceanosanos publicó los antecedentes del Oyang 75 y Oyang 77, haciendo presentaciones ante las autoridades uruguayas; pero no fueron tomados en cuenta, según denuncia el especialista en conservación marina Milko Schvartzman. Los sucesos posteriores lo confirman.

En 2019 el Oyang 77 realizó pesca furtiva en nuestras aguas y fue la propia ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, quien confirmó que el barco había zarpado de Montevideo. El Oyang 75 ayer estaba en el muelle de ese puerto, evidenciando que los antecedentes de abuso a los derechos humanos no son tenidos en cuenta por la DINARA para impedir el acceso.

Casualmente, el ingreso a puertos que no tienen intenciones de inspeccionar los buques y que no suelen reportar a otros países el propósito de atracar o descargar la mercadería, es otro indicador de que se están realizando actividades ilegales.

Por su parte, desde la ONG Oceanosanos señalan que el puerto de Montevideo podría enmarcarse entre aquellos que no denuncian a los barcos con antecedentes. Como información complementaria al informe presentado por Oceana dieron a conocer otros casos, además de los Oyang, en los que la maniobra evasiva de las autoridades uruguayas queda demostrada.

Entre los ejemplos citados figura el pesquero Fuh Sheng 11 que fue inspeccionado en mayo del 2018 al arribar al puerto de Ciudad del Cabo, en Sudáfrica, donde se documentó que sus tripulantes eran golpeados, sufrían maltratos y no se les pagaba lo acordado. La escala anterior había sido el puerto de Montevideo; según datos oficiales ingresó dos veces a ese puerto y en ninguna de ellas fue sancionado (ver https://vimeo.com/289360277).

Ayer en la ciudad de Santiago de Chile, en el marco de la segunda reunión de países que adhieren al Acuerdo sobre las Medidas del Estado Rector del Puerto de la FAO, el director de la DINARA, Andrés Domingo fue interpelado por periodistas extranjeros sobre el rol del puerto de Montevideo en la pesca ilegal en el Atlántico Sur.

Intentando defenderse, el funcionario citó como único ejemplo del trabajo que están realizando para desalentar la pesca ilegal, el caso del buque Samudera Pacifik 18 que  denunciaron hace cuatro años.

Cuando un periodista le preguntó si DINARA tiene cuantificado el volumen de producto proveniente de la pesca ilegal que pasa por Montevideo, el funcionario respondió: “Para DINARA no hay un tránsito de pesca ilegal por el puerto de Montevideo”. Ante la repregunta sobre los elementos con que contaba para descartarlo solo pudo responder: “Yo entiendo que no lo hay porque no lo detectamos. Alguien pasará algo…”.

Andrés Domingo presentó un recuento del trabajo que están realizando y destacó el seguimiento que hacen de la flota con el AIS pero el informe de Oceana estaría indicando lo contrario. Lo mismo podría decirse de los barcos con antecedentes de pesca ilegal o de violación de los derechos humanos, tal como lo demuestran los ejemplos antes citados.

Ocenanosanos presentó una lista de treinta barcos con antecedentes pero las autoridades uruguayas han desestimado la denuncia. La falta de colaboración de Uruguay en la lucha contra la pesca INDNR es preocupante. Más aún si como confirmó ayer Andrés Domingo, están estudiando la posibilidad de habilitar otro puerto para recibir a la flota extranjera.