27/08/2019
Ante el posible cambio de gobierno Bosch pretende adelantar cinco años la cuotificación

Con operaciones de prensa, mentiras y el objetivo de complacer a un puñado de empresarios amigos, el Subsecretario de Pesca quiere adelantar en más de un quinquenio la redistribución de cuotas. El funcionario parece ignorar que el proceso requiere de la elaboración de un modelo y trabajos previos que pueden llevar hasta años de trabajo.

Revista Puerto - Subsecretario de Pesca Juan Manuel Bosch - 02
Por Karina Fernández Fotos de archivo

Al día siguiente de las PASO, el subsecretario de Pesca Juan Manuel Bosch se juntó con representantes del sector empresario pesquero. Lo hizo junto con la directora de Acuerdos Sectoriales, Sabina Trossero y el secretario de Industria, Fernando Grasso. La reunión estaba pautada desde hace tiempo y se encontraron Saverio Romano, empresario marplatense y ex director de Pesca de Buenos Aires; Antonio Solimeno, encumbrado empresario marplatense, los gerentes de cámaras de la ciudad balnearia, el representante de Iberconsa Juan Pablo Basavilbaso, el presidente de la Asociación de Costeros y el representante de CAPECA, Eduardo Boiero, entre otros.

De la reunión no trascendieron noticias hasta ayer, cuando un portal patagónico publicó un resumen asegurando que en esa reunión se trató la redistribución adelantada de las cuotas de merluza, como instrumento financiero para la renovación de flota. Y contiene declaraciones del Subsecretario de Pesca diciendo que apoya el tratamiento inmediato en el Consejo Federal Pesquero.

Sin embargo, empresarios que asistieron al cónclave negaron que el tema se haya tratado y menos aún que Bosch haya dicho algo al respecto. Muchos se mostraron molestos y no dudaron en afirmar que se trataba de una operación de prensa. No es la primera vez que el Subsecretario filtra información falsa a los medios.

Todos sabían en el sector que este era el tema que Bosch buscaría impulsar rápidamente si los resultados de las elecciones lo mantenían en el cargo; pero nadie se imaginó que comprometiera al sector casi en su totalidad, en una operación sobre la que no existe acuerdo.

Juan Manuel Bosch está decidido a avanzar en la redistribución de cuotas de merluza hubbsi y merluza negra. Impulsado por empresas que necesitan mejorar sus balances y sobre todo sus cotizaciones y de paso ver si se benefician con la demanda china de empresas en el Atlántico Sur.

Las cuotas se otorgaron en 2009 por 15 años. Todavía quedan más de cinco años por delante y si bien sería apropiado comenzar a trabajar sobre los parámetros de historia de capturas, empleo e inversiones efectivamente realizadas y, sobre todo, evaluar el cumplimiento de los compromisos asumidos al momento de obtener sus cupos originales, querer hacer ahora la redistribución y para beneficiar a un grupo de empresas, además de irresponsable es rayano a lo ilegal.

Antes de definir quién se quedará con la merluza hubbsi es necesario analizar qué pasó con cada una de las empresas tenedoras de cuotas. Lo primero que tiene que hacer el Consejo Federal es determinar el período histórico de capturas que se tomará, el porcentaje que significará la mano de obra ocupada e inversiones. En 2009 se tomó 30% para el primer parámetro y 20% para el segundo. El resto fue captura.

De esta forma se debería establecer un nuevo modelo de cuotificación mediante una resolución y se podría comenzar a evaluar qué porcentaje de la cuota conservan, aumentan o pierden los tenedores. Eso debiera determinarse en función de la inversión o venta de activos que hayan realizado y los niveles de empleo actuales.

Por ejemplo, las firmas que recibieron una cuota importante debido al nivel de ocupación, que hoy ya no tienen tantos empleados. Este trabajo puede llevar hasta dos años, porque se deben realizar publicaciones de las decisiones adoptadas y posteriormente se deben resolver las impugnaciones que a dichos valores se presenten para poder finalmente asignar la concesión de un activo del Estado a manos de privados.

“Por su parte, Bosch indicó que es competencia del Consejo Federal Pesquero el tratamiento de la extensión de la vigencia de las CITC, y que, si bien la decisión es del organismo colegiado, la autoridad de aplicación apoya su tratamiento inmediato”, señala el artículo en el que el Subsecretario hasta aportó textuales.

La administración por CITC de la merluza hubbsi y otras pesquerías trajo ordenamiento en los primeros años de su aplicación. Es un sistema que bien administrado ha demostrado en la práctica que puede favorecer la explotación racional de los recursos y bajo el espíritu con el que fue aprobado en nuestro país, generar también más empleo en tierra.

Pero aquí en los últimos años ocurrió todo lo contrario. Se permitió devolver cuota sin penalidad para que los barcos fueran en busca de una especie más rentable y pasar cuota de fresqueros a congeladores, violando la ley y generando un crecimiento constante del desempleo en el sector afectado a este recurso, especialmente en Mar del Plata.

Porque Juan Manuel Bosch no respeta la ley, porque lo ha demostrado permitiendo que barcos ilegales pesquen en el Mar Argentino y en el último tiempo renovando también los coeficientes de conversión sin aplicar los protocolos establecidos, es que podría suceder que antes de fin de año redistribuya las cuotas de merluza hubbsi y merluza negra.

Ante el riesgo que implican, por un lado, que por los próximos 15 años el empleo en tierra siga cayendo; y por el otro, los actos ilegales que se estarían cometiendo, sería importante que los gremios tomen como propio el tema. Está visto que el sector empresario no está dispuesto a parar los atropellos del Subsecretario; ha cometido todo tipo de tropelías y como de una manera u otra todos se ven beneficiados, nadie acciona.

Bosch no busca entorpecer el gobierno de Alberto Fernández en caso de que resultara electo, busca salvarse él, quedar bien con el círculo empresario que le interesa. Ya tiene un proyecto de resolución preparado y buscará que en el Consejo Federal Pesquero le den el voto positivo, como se lo han dado de manera cómplice ante otras situaciones escandalosas en los últimos años.