02/08/2019
Con un acuerdo cerrado, el SiCoNaRA paró la flota amarilla

Tras largas negociaciones, la Flota Amarilla de Chubut y el Sindicato de Conductores Navales habían arribado a puntos de entendimiento. El acuerdo estaba redactado, pero una demora en la audiencia hizo dar un ‘portazo’ al gremio.

Revista Puerto - BP Sofia B - 02
Por Nelson Saldivia Fotos Diego Izquierdo

La flota amarilla de Chubut y el Sindicato de Conductores Navales venían negociando hace semanas en el marco de las paritarias del sector, y en ese marco se arribaron a puntos de entendimiento.

El acuerdo estipulaba un incremento salarial del 33 por ciento retroactivo al mes de mayo, más una cláusula de revisión, automática, para que en el mes de octubre se aplique una suba, en función de la inflación que se acumule entre el mes de mayo y octubre.

Estos eran los términos de lo convenido entre las partes. La audiencia para suscribir el convenio en cuestión se previó para las 12 horas del miércoles 31 de julio. Una demora del representante legal de la cámara signataria del convenio, por estar participando de otra audiencia, hizo que el sector empresario comunique que asistiría dos horas después del horario fijado, es decir a las 14.

Con todo, a las 13:15 la conducción local del SiCoNaRA firma un acta en el que expresan que “habiéndose vencido los plazos de la conciliación obligatoria dictada por la Secretaría de Trabajo de Chubut y, no habiendo podido las partes arribar a un acuerdo pese a instancias de negociación, se notifica a esta cartera laboral la decisión de tomar una medida de acción directa consistente en paro total de actividades a partir de este momento y hasta tanto se llegue a un acuerdo».

Asimismo, dejaron constancia de que «la medida afecta a todos los buques pesqueros que se encuentren nucleados por la Cámara de la Flota Amarilla de Chubut (CAFACH) y que tengan su asiento en puertos de la provincia de Chubut.

Ahora, el SiCoNaRA dice que se volvió a ‘fojas cero’, es decir, no respetar lo acordado en la negociación que representaba un 33 por ciento de aumento, retroactivo al mes de mayo, con el agregado de una cláusula gatillo, la cual se aplicaría sin tener que volver a sentarse a negociar, sino que en octubre operaría un aumento porcentualmente sobre el acumulado del Índice de Precios al Consumidor (IPC), desde mayo a esa fecha.

Con la medida de fuerza en marcha y la flota paralizada en puerto, desde la cámara empresaria aguardaban el restablecimiento de la comunicación con el sector sindical, pero causaba asombro que un acuerdo cerrado, del que solo faltaba la firma, se haya caído por una contingencia horaria. Aunque se especula con que fue la excusa de la dirigencia del SiCoNaRA ante divergencias que tendrían puertas adentro de la organización sobre los ítems acordados.