28/08/2019
Datos oficiales: aumentan las capturas y caen las exportaciones

El informe de coyuntura económica de la Subsecretaría de Pesca refleja un aumento de los desembarques sostenido especialmente por la merluza hubbsi con el 40% de los desembarques y una baja del 7% en el langostino. Cayeron las exportaciones de casi todas las especies y las que aumentaron lo hicieron más en volumen que en divisas.

Revista Puerto - Desembarques - 02
Por Karina Fernández Fotos de archivo

El informe de coyuntura económica del sector pesquero del mes de julio da cuenta de las bajas en las ventas que se registraron en el primer semestre del año. Después de un largo período en el que el langostino fue la estrella, ahora se observa no solo una disminución en las exportaciones sino también en las capturas. Esto también se ve reflejado en el desembarque por puerto, donde Rawson y Camarones estuvieron por debajo de los valores de los últimos dos años. La pesquería con mayor crecimiento es la merluza: aumentaron en importante proporción las capturas y también las ventas, pero fue mayor el crecimiento en volumen que en dólares percibidos. Lo mismo ocurrió con la merluza negra y con varias especies más. El calamar bajó tanto en capturas como en ventas y en casi todas las especies se observa una caída de los precios internacionales. Otra vez los datos oficiales confirmaron que el 92% del calamar se exporta sin procesar.

Desembarques

Los desembarques aumentaron un 7% en comparación con el año pasado. Se llegó al 31 de julio con 478.790 toneladas declaradas. El crecimiento puede atribuirse a la merluza hubbsi que representó el 40% de los desembarques con 190.674 toneladas declaradas.

También aumentaron las capturas de merluza negra en un 23% con 2.167 toneladas y de merluza de cola en un 49%, registrándose el desembarque más alto de los últimos tres años con 26.354 toneladas. Las capturas de corvina mejoraron pero se mantienen por debajo de las de 2017; fueron 1.495 toneladas que representan un aumento del 18% respecto del año pasado.

En los desembarques de langostino se registró una baja 7,4%, algo que no se observaba desde hace casi siete años. De todas formas, las capturas siguen siendo altas si se comparan los valores históricos de la pesquería: se llevan descargadas en total 110.547 toneladas.

Las capturas de calamar también cayeron en comparación con el año pasado. El fracaso de las capturas en el sector norte terminó dando una cifra en el final de temporada de 93.824 toneladas, que representa una baja del 13%.

Otras especies por fuera de las tres principales también han mostrado bajas como es el caso de la vieira, que disminuyó en un 22% los desembarques; el abadejo, sobre el que existen medidas restrictivas, redujo los desembarques un 50% y las rayas un 36,2%. Otra especie que tuvo una fuerte baja fue la polaca, que pasó de casi 7 mil toneladas a poco más de 2 mil, lo que representa una caída del 67%.

En el esquema de participación por flota se observa que la congeladora, sin incluir poteros ni tangoneros, es la  que más ha aumentado sus desembarques, pasando de 74 mil toneladas a 104.659 en un año. Los poteros por menor disponibilidad del recurso bajaron su participación y los tangoneros, con 71.716 toneladas, se mantuvieron relativamente estables (variación de 3 mil toneladas). La flota de rada o ría bajó  y en lo que va del año lleva descargadas 17.774 toneladas. Los costeros tuvieron con 71.716 toneladas su tercer año de baja.

En la participación por puertos, Mar del Plata muestra una mejora respecto de 2018 pero se mantiene por debajo de 2017 con 207.171 toneladas. En Puerto Madryn (72.328 t), Puerto Deseado (55.391 t), Ushuaía (30.247 t), Comodoro Rivadavia (17.969 t) y Caleta Paula (19.473 t) los desembarques fueron los mayores de los últimos tres años. En cambio, en Rawson y Camarones tuvieron el volumen de descargas más bajo de 2017 a la fecha, con 40.867 toneladas el primero y 7.924 toneladas el segundo. San Antonio Oeste pasó de 6 mil  toneladas en los dos últimos años a 2.215 toneladas.

Caída en las exportaciones

En total en el primer semestre se vendieron 240.577 toneladas por 881.232.000 dólares. Las cifras reflejan no solo la baja en las ventas sino también que se ha vendido más volumen por un menor valor. En toneladas la caída fue del 4,2% y en el ingreso de divisas del 10,2% si se compara el primer semestre de 2019 con el de 2018.

Las exportaciones de crustáceos cayeron tanto en volumen como en dólares un 15%; las de moluscos un 11,4% en toneladas y 16,5% en dólares, mientras que los pescados congelados aumentaron las ventas en un 23,6% en volumen y 21,6% en dólares, siendo uno de las pocas cifras positivas del documento.

La discriminación por especie y producto muestra que la venta de merluza entera creció un 34% pero no se recaudó en igual proporción porque el precio cayó un 10,5%; en el caso de los filets se exportó un 29% más a un mejor precio y ello permitió aumentar la recaudación un punto más. En total se vendieron 51.216 toneladas por 131.699.000 dólares.

Los números del langostino reflejan lo que las empresas están viviendo en los mercados, una caída del 16,4% en volumen e igual proporción en divisas. Se vendieron 53.294 toneladas por 369.825.000 dólares. El informe no registra una baja del precio promedio en el primer semestre.

Las cifras de exportaciones de calamar, además de mostrar una baja en las ventas del orden del 11% en volumen y del 14% en dólares, exponen la falta de cumplimiento de los compromisos de reprocesamiento en tierra. Se exportaron 81.023 toneladas por 200.047.000 dólares. El 92% salió del país sin ningún tipo de procesamiento, fueron 74.427 toneladas por las que se desembolsaron 173.210.000 dólares. La diferencia de precios entre el calamar entero y el tubo limpio es de 4 mil dólares por tonelada.

Son varias las especies que han mostrado una baja en las ventas. La merluza de cola cayó un 22,5% en volumen y un 20,3% en divisas; la merluza negra aumentó en volumen exportado un 15% pero las 1.851 toneladas se vendieron a un precio 23% más bajo y por eso la recaudación cayó un 11%.

Las exportaciones de rayas cayeron un 44% tanto en volumen como en divisas; y las de abadejo un 38,6% en toneladas y un 46% en dólares, porque además de que se vendió poco se hizo a un precio más bajo.

Después de la merluza las únicas especies que muestran aumento en las ventas son las centollas, que crecieron un 35% en volumen exportado y un 25,5% en dólares percibidos, diferencia que refleja la caída del precio en un 7%. La corvina aumentó un 12,5% en toneladas y un 20% en dólares, como consecuencia de un incremento en el precio.

Si comparamos el primer semestre de 2018 con el de 2019 en el destino de las exportaciones observaremos que China sigue ocupando el primer lugar manteniendo el mismo volumen de exportaciones pero por un menor valor. España redujo el nivel de compras en 7 mil toneladas e Italia en 2 mil toneladas; pero en este último caso, proporcionalmente el ingreso de divisas fue aún más bajo. Estados Unidos también compró menos este año. Las ventas a Brasil se mantuvieron estables tanto en volumen como en divisas y Rusia aparece con una mayor participación en la compra de productos argentinos, pasando de 7 mil a 13 mil toneladas.

Se espera que en los próximos meses mejoren las ventas de langostino a China y Europa pero la inestabilidad económica de nuestro país, como así también la del gigante asiático, impiden hacer proyecciones incluso en el corto plazo.