05/08/2019
Otro curioso error en medio de la despedida de MSC

El Consorcio ratificó uno de los predios otorgados a Hipoute en el muelle 2. Por un “error material” incluyeron como parte del espacio a permisionar la vía circulatoria adyacente al frente de atraque. “MSC no volverá en el corto ni mediano plazo”, dijo Emilio Bustamante de la TC2, quien cuestionó la falta de seguridad jurídica.

Revista Puerto - Portacontenedores en Mar del Plata

MSC se despide sin planes de regreso.

Por Roberto Garrone Fotos de archivo

La administración del Consorcio Portuario que encabeza Martín Merlini volvió a equivocarse y el perjudicado volvió a ser TC2, el operador logístico de la carga de contenedores en el puerto de Mar del Plata, que en las últimas horas se quedó sin las escalas de MSC para levantar la carga exportable que genera principalmente la industria pesquera.

A través de la Resolución 317, el Consorcio ratificó un error material en el que incurrió al momento de conceder un permiso de uso en favor de Hipoute, una sociedad de TC2, para conformar una Terminal Portuaria en el muelle 2.

¿Cuál fue el error al momento de hacer los planos? Incluyeron como parte del espacio a permisionar la vía adyacente al frente de atraque en la sección octava en el muelle de ultramar. “Por su naturaleza y génesis se encuentra sujeta al uso general y sin perjuicio del aprovechamiento especial a que hubiese  lugar en la coyuntura de carga y descarga para la operatoria de buques portacontenedores”, señala el Consorcio en la mencionada Resolución, a la que tuvo acceso este medio.

Hipoute había presentado una propuesta que incluía el frente de amarre del muelle de ultramar, a tono con los requisitos que solicitaba Aduana para habilitar el área como zona primaria aduanera, aunque el permiso de uso no incluyó el frente de atraque, lo que motivó que el permisionario se desentendiera de los requerimientos que formuló MSC para mantener la escala en Mar del Plata.

La naviera cambió por estos días al buque Lena por otro que no cuenta con grúas propias. En Mar del Plata no hay grúas ni pórticos en el muelle 2 por lo que el ingreso de la semana pasada fue el último.

El anterior “error” en el que había caído la administración Merlini fue cuando el directorio aprobó la convocatoria a interesados de los predios en el muelle 2 con vistas a conformar una Terminal Portuaria, aclarando que los mismos estaban “ocupados”. Dos semanas después cuando se publicó en el Boletín Oficial de la Provincia, los predios salieron en condición de “disponibles”. Merlini le dijo a este medio que se había tratado de un error de “tipeado”.

Para Emilio Bustamante, uno de los directores de TC2, nada de todo esto son errores sino pruebas tangibles de la animosidad que la autoridad portuaria mantiene con ellos y que ha generado inseguridad jurídica para realizar las inversiones necesarias.

“Nosotros siempre quisimos invertir pero nos hacen la vida imposible. Así no se puede hacer nada. Ellos tienen facultades de cambiar las dimensiones, pero qué seguridad jurídica podes tenér; hoy te doy esto pero mañana te lo saco… son cualquier cosa, un desastre”, agregó Alberto Ovejero, presidente de Hipocoop.

Bustamante reconoció que “en estos dos meses pagamos todo lo que nos dieron, incluso partes de muelle que ahora nos sacan, aun sabiendo que no sirve de nada porque no tenemos oportunidad de contar con el frente de atraque. Hicieron todo mal, otra vez, parece que no quieren un puerto multipropósito”, remarcó.

El viernes una comitiva de gerentes de MSC estuvo en Mar del Plata y se despidieron de los distintos prestadores de servicios y también de las autoridades portuarias. “En el corto y mediano plazo no vendrán”, anticipó Bustamante. “Ya empezaron a vender camiones por Buenos Aires”, aseguró.

Sobre el futuro del desarrollo del comercio exterior en un predio cuyas características y condiciones no son las requeridas por la Gerencia Regional Sur de Aduana, Bustamante se mostró mesurado.

“Nuestro proyecto de Terminal Portuaria se lo mostramos al ministro Tizado, a autoridades nacionales y provinciales. Contenía todos los requerimientos aduaneros y de seguridad necesarios para que el puerto sea viable, ya que no se puede seguir de esta manera. Pero el Consorcio nos dijo que la Aduana lo había refrendado y nos dan un permiso de uso sin el frente de atraque. Qué sé yo… no queremos pelearnos con nadie, pero parece que en Mar del Plata hay gente que hace lo que quiere. Y con esas decisiones provocan estas cosas, que haya aún menos trabajo del que ya hay”, concluyó el directivo.