09/08/2019
Pocos avances en el varadero donde se desguazarán buques inactivos

En Mar del Plata, pese a que desde el Consorcio habían anticipado que en julio comenzarían los trabajos, el varadero de la Base Naval luce casi igual que a fines de mayo. Todavía deben construir la platea y colocar el cabrestante que dona la empresa Lusejo.

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Por Roberto Garrone Fotos Diego Izquierdo

Martín Merlini vive de promesas mientras los barcos inactivos se acumulan en los distintos espacios operativos del espejo interior y los que pueden ya ser removidos conservan sus lugares en las secciones Cuarta y Quinta del muelle 2, como actores principales de una postal del abandono.

La promesa formulada en los últimos días de mayo sobre que en un mes estarían terminadas las obras de puesta en valor en el varadero que tiene la Armada Argentina en la Base Naval del puerto de Mar del Plata para convertir en chatarra los primeros cascos inactivos, se quedó en eso: solo palabras.

Esta semana REVISTA PUERTO volvió a fotografiar el varadero y luce casi igual. No se advierten grandes avances ni se notan los 8 millones de pesos que el Consorcio pensaba invertir en el área para reducir una veintena de buques que hace mucho se muestran no operativos.

“Se colocaron los alambrados, nuevas bitas y anillas, se limpió un poco y se hizo el tendido eléctrico, se arreglaron las juntas del varadero, se perforó para llegar al muerto de fijación para el cabrestante”, confió un trabajador del propio Consorcio ante la consulta de este medio.

En marzo pasado el Consorcio Portuario firmó junto al Ministerio de la Producción bonaerense un convenio con la Armada para utilizar durante 40 meses el varadero. El acuerdo establecía que la autoridad portuaria debía ponerlo en valor. “Falta la construcción de la base y luego poner el cabrestante con capacidad de 180 toneladas de tiro”, amplio la fuente. La foto desde el dron resume la inactividad en el área.

En el Consorcio habían anticipado que el cabrestante se estaba construyendo en un taller del conurbano dada la agenda completa que tienen los astilleros y talleres navales locales y todo estaría en condiciones a mediados de julio.

Ayer Merlini echó un poco más de luz por las demoras. “El cabrestante lo donó la gente de Lusejo (la empresa que trabajará sobre el varadero para reducir los buques en chatarra) para acelerar la puesta en marcha. Ahora están poniendo la base donde se fija. El fraguado toma diez días más. Estamos demorados, es cierto, pero falta muy poco”, dijo el Presidente del Consorcio ante la consulta de este medio porque había versiones que indicaban que para adquirir el cabrestante todavía se debían llamar a licitación.

No es la primera promesa de plazos de ejecución de la obra que no se cumple. Si bien el anuncio del plan de desguace se formuló en noviembre de 2017, todavía faltan un par de semanas para que se retire el primer barco y se recuperen algunos de los 110 metros lineales de muelle sobre la sección cuarta.

“Hay un molde que están llevando mañana (por este viernes) sobre el cual se establece la hormigonada. Vamos a hacer bien el trabajo, con demoras, pero lo vamos a hacer bien”, aseguró el Presidente del Consorcio.

A esta altura ya nadie se anima a hacer nuevos pronósticos acerca de cuándo comenzará el desguace. La lista de buques la integran el Chiarpesca 57, Chiarpesca 58, Mar Azul, Mellino II, María Luisa I , Coral Azul y San Pablo.

El acuerdo firmado con la Armada le brinda a la fuerza la prioridad para pasar a desguace los remolcadores A.R.A. Ona, A.R.A. Chulupi y A.R.A Chiquiyán, todas propiedades del Estado Nacional y dejados fuera de servicio, aunque en el puerto confían en que los dejarán subir primero los pesqueros como para mostrar un acierto en la previa a los comicios de octubre.