25/10/2019
Enrique Godoy: “Competimos en inferioridad de condiciones”

El presidente de la FINA habló sobre el acuerdo de baja de aranceles para la importación de buques; la resolución que premia a los barcos construidos en el extranjero con mayor poder de pesca y sobre las consecuencias de la falta de políticas de Estado y financiación en el desarrollo de la industria.

Revista Puerto - Enrique Godoy presidente de FINA - 02
Por Karina Fernández Fotos de archivo

Ya se ha cumplido un mes de las declaraciones del presidente de la Xunta de Galicia que pusieron a los argentinos en conocimiento de la existencia de un acuerdo de baja de aranceles a la importación de barcos. Esta semana se conoció la Resolución 194 que reglamenta el decreto de renovación de la flota pesquera y sorpresivamente fue introducido un artículo que no estaba incluido en el decreto y beneficia a los buques construidos en el extranjero, permitiéndoles exceder en un 15% el poder de pesca del buque a reemplazar. Ambas medidas afectan a los astilleros argentinos y desde Revista Puerto buscamos la opinión del presidente de la Federación de Industriales Navales Argentinos sobre estos temas y también sobre otros factores importantes que traban el desarrollo industrial nacional, como la falta de políticas de Estado y financiación.

“Cuando por febrero de este año se hicieron las reuniones para consensuar el Decreto 145, este se compuso de dos partes; una que quedó plasmada en el DNU y otra referida a los aranceles, la importación de buques y esloras, quedó pendiente porque desde la industria firmamos en disidencia. El gobierno lo tomó y surgió el compromiso de hablar nuevamente sobre el tema. Pasó el tiempo y no fuimos convocados para tratarlo, por eso nos sorprendió el anuncio del Presidente de la Xunta de Galicia, porque no teníamos ningún anuncio previo del gobierno, ni tampoco hubo ningún tipo de declaraciones aclaratorias de los funcionarios que estaban presentes. No nos hemos quedado quietos, solo que muchas gestiones no son públicas; pero sí estamos trabajando en este momento con el gobierno para intentar destrabar este tema”, describe Enrique Godoy en representación de la FINA.

REVISTA PUERTO: A algunos industriales el subsecretario de Pesca, Juan Bosch, les dijo en un principio que esto no tenía visos de realidad, que no era cierto; y luego de que Alberto Núñez Feijóo lo dijera públicamente lo ratificó.

ENRIQUE GODOY: Sí, empresarios navales que tuvieron contacto con él recibieron por respuesta que era “todo humo”, que no era real. Nosotros igual seguimos trabajando, la semana pasada nos reunimos con el ministro Sica y con el secretario Grasso. Ni siquiera los armadores pidieron una baja de aranceles para barcos mayores de 30 metros, siempre se habló de 40 metros. El presidente de la Xunta hizo un anuncio en España que ni siquiera los armadores argentinos habían pedido. El hombre evidentemente hace muy bien su trabajo.

RP: Quien le da las buenas nuevas a Núñez Feijóo sobre la baja de aranceles fue el ministro Etchevehere; y según tengo entendido ustedes le solicitaron una entrevista para que lo aclare. ¿Los ha recibido?

EG: No. Hemos pedido y reiterado de manera urgente la reunión con el ministro Miguel Etchevehere, como así también con el secretario Guillermo Bernaudo; y todavía no hemos tenido respuesta. Ahora volveremos a replantear esta reunión.

RP: ¿Se puede hacer este tipo de acuerdos en el marco del Mercosur y ante este posible acuerdo con la Unión Europea?

EG: En el marco del Mercosur sí, porque los bienes de capital no están alcanzados, hay un grupo de posiciones arancelarias que pueden cambiar una vez por año y esa posibilidad se está cerrando la semana que viene. Por eso creemos que la próxima semana será un poco determinante sobre este tema y estamos trabajando para consensuar un punto en el que no perjudique a la industria naval argentina y podamos todos, armadores e industriales, desarrollarnos.

RP: Sumado al tema de los aranceles esta semana se conoció la Resolución 194 que permite a los barcos construidos en el exterior aumentar su poder de pesca en un 15%.  Esto no estaba incluido en el decreto pero además desvirtúa el incentivo para construir en el país.

EG: Todavía no hemos podido mensurar en qué medida nos afecta. Lo que sí se ve y bien lo plantearon en la nota de Revista Puerto, es que hay una alteración en la regulación porque no puede desvirtuar el decreto inicial, agregaron algo que no estaba previsto.

RP: ¿Consideran que existe un destrato por parte del Ministerio de Agroindustria?

EG: No estamos muy contentos con que ni siquiera nos contesten un pedido de audiencia desde el Ministerio de Agroindustria, después con los otros ministerios que trabajamos no tenemos ningún problema, somos recibidos y escuchados, todos están interesados en solucionar los temas y solucionar los temas no significa que hagan lo que nosotros queremos. Solucionar los temas significa hacer reuniones, concertar, todos nos quedamos con el gusto de que nos faltó algo pero seguimos para adelante. Eso en el Ministerio de Producción siempre lo encontramos, no vemos que pase lo mismo con Agroindustria.

RP: Está claro que el desarrollo de la industria naval viene de la mano de políticas de Estado y el apoyo de la banca privada. ¿Se puede lograr desarrollo en el país en las actuales condiciones?

EG: No se puede, es imposible, el mundo no funciona de contado, funciona con financiamiento. Hay un tema sustancial, hoy en España hay un fondo de más de dos mil millones de dólares, con una tasa del tres por ciento anual, a doce años de plazo y con dos años de gracia. Si los armadores tuvieran aquí esta financiación todos podríamos desarrollarnos porque eso va acompañado de líneas de crédito para los astilleros. Si no tenemos esas herramientas financieras tenemos un panorama complicado porque competimos en inferioridad de condiciones. Si a esto le sumamos una baja en aranceles…

RP: En España los propios astilleros generan vínculos, incluso a empresas argentinas, para que puedan acceder a líneas de crédito blando. Parece imposible para un industrial argentino competir contra eso.

EG: Eso es política de Estado, España ha decidido que la industria naval avance y pone sus energías ahí porque genera muchas divisas para el país y trabajo de calidad, lo que nosotros decimos que se puede hacer con la industria naval. Ellos lo tienen claro, independientemente de quién gobierne. El contrato naval más importante del mundo lo tiene un astillero español para construir toda una flota para Australia y lo consiguieron porque primero construyeron un buque anfibio muy complejo para su país.

RP: Lo mismo hicieron con los barcos de investigación.

EG: Exacto, cuando nos hablan de la curva de conocimiento y nos dicen, “ustedes no pueden hacer barcos de ese tipo en Argentina”, realmente duele un poco la panza al escucharlo, quizás no podemos hacerlo de hoy para mañana pero debemos empezar. Argentina tiene dotes muy grandes en cuestiones tecnológicas como para decir que no se pueden construir barcos importantes cuando se hacían 40 años atrás.

RP: ¿Qué le pasa al sector cuando el gobierno argentino elige hacer los barcos de investigación del INIDEP en Galicia?

RP: En el momento en que salió la construcción del Angelescu, que se hizo con un crédito del BID, hubo unas cuestiones de forma con plazos muy cortos para hacer las presentaciones y quedamos afuera. En el segundo barco que se está por entregar dentro de poco, el astillero Contessi cotizó para hacerlo y si se hacían algunos ajustes impositivos quedaba en las mismas condiciones que el astillero gallego, incluso a una cotización más baja. Resulta increíble que el funcionario argentino en ese momento no haya decidido por la industria nacional. Ahora hay una ley de compre argentino que esperemos los funcionarios respeten a rajatabla. Esto se cae de maduro, nosotros lo que podemos comprar en Argentina lo hacemos porque intentamos que trabajen los argentinos, eso lo pensamos muchos industriales y muchos armadores también. Es hora de que el Estado tome la misma actitud.