14/10/2019
No repunta la demanda de cupo social de merluza en Chubut

La provincia dispone del 0,5425 por ciento de la captura máxima permisible de reserva social de Merluccius hubbsi, a la que se adiciona la correspondiente a la cuota de la ex Alpesca. Son pocas las plantas que procesan la especie en tierra. Aducen altos costos y baja rentabilidad.

Revista Puerto - Planta procesadora en Puerto Madryn - 02
Por Nelson Saldivia

La Dirección General de Pesca de Chubut recordó la semana pasada a los permisionarios y plantas de procesamiento la vigencia de la Circular 1/2019 sobre la «Certificación de Uso de la Cuota Social de Merluza» asignada a partir de la Reserva Social de Chubut, advirtiendo que cumplir con este requerimiento será imprescindible para acceder a nuevas asignaciones de cuota social, para el último tramo del corriente año.

Ese instrumento administrativo dirigido a los permisionarios de licencias provinciales de pesca y con plantas de procesamiento en tierra, se fijan las pautas y procedimientos que rigen para la solicitud y gestión de la asignación de cupo social de merluza común correspondiente a la Reserva Social de la Provincia de Chubut.

Como es de rigor, la cartera pesquera provincial advierte que solamente serán beneficiarios con asignación de cupo de merluza los permisionarios de buques de la provincia de Chubut. Y a tal efecto las solicitudes deberán dirigirse mediante firmada por el responsable acreditado de la planta procesadora, donde ingresará el pescado para su procesamiento y el armador del buque, que pescará la cuota asignada. Siendo ambos igualmente responsables de la solicitud, del destino de la captura y la certificación del uso de lo pescado.

En tanto, se menciona que las notas de solicitud tendrán límite de ingreso los días viernes, para disponer del tiempo suficiente que permita ingresar las solicitudes de cuota en la agenda correspondiente a la próxima sesión del Consejo Federal Pesquero. Esa solicitud de resera social deberá ingresar acompañada de la denominada “certificación de uso” que incluye el detalle del buque pesquero, matrícula, cajones, kilogramos, detalles de los productos elaborados en planta y destino.

Indican que solamente se dará curso a las solicitudes de cupos de merluza cuando se presente la ‘certificación de uso’ los días viernes sin excepción.

Un dato que se ha verificado en los dos últimos años, es que Chubut debió devolver parte de la cuota social asignada porque no tuvo los requerimientos suficientes de captura, y la restituyó al Consejo Federal Pesquero.

Como se recordará, las cinco provincias con litoral marítimo cuentan con la asignación de un volumen de captura denominado Reserva Social de acuerdo al concepto del artículo 4º del Régimen General de Cuotas Individuales Transferibles de Captura (CITC), y lo previsto en el artículo 6° de la Resolución CFP N° 23/09. El porcentaje asignado originalmente a la Provincia de Chubut era el equivalente al 4,31 por ciento de la Captura Máxima Permisible de la especie merluza común. Pero a partir de febrero de 2012, Chubut convirtió la CITC de la quebrada empresa Harengus en cupo social. El Estado provincial procedió a la compra de la cuota incorporando ese 0,5425 por ciento de la CMP a su reserva social de Merluccius hubbsi, obteniendo así la disponibilidad anual del 4,8525 por ciento de la captura máxima permisible que se fija anualmente.

A ese volumen de cuota social, la provincia puede utilizar parte de la cuota de esa especie que pertenecía a Alpesca, y ahora están bajo control del estado chubutense.

A pesar de los esfuerzos oficiales por alentar la pesca de la cuota social, lo cierto es que, a lo largo de los años, el procesamiento en tierra de la especie merluza común fue disminuyendo progresivamente por la variable de costos y mucho menor rentabilidad que el langostino.

En Puerto Madryn no hay plantas con líneas de procesamiento destinadas a merluza, todas fueron armando sus estructuras con foco en el marisco. Comodoro Rivadavia seguía siendo la ciudad donde había mayor demanda de las plantas de la cuota social de merluza para su procesamiento, que también fue variando de filete a HG y HGT, lo que obligó a la autoridad de aplicación a flexibilizar las restricciones de una ley provincial que determina que no puede salir de Chubut, materia sin determinado procesamiento.