24/10/2019
“Para las empresas argentinas fue un año muy difícil”

Federico Angeleri, director comercial del Grupo Veraz, habló con Revista Puerto sobre el comportamiento de los principales mercados de la pesca nacional en un año signado por la caída de los precios y diversos factores que generaron bajas en las ventas. También sobre los desafíos que enfrenta el sector.

Revista Puerto - Federigo Angeleri - Grupo Veraz - 02
Por Karina Fernández Fotos Diego Izquierdo

La caída del precio y las ventas, fundamentalmente en el mercado chino, se debieron a una serie de diversos factores que van desde la superproducción de vannamei hasta las capturas de langostino a principio de año en el sector norte que marcaron el inicio de la debacle, según nuestro entrevistado. A ello se debe sumar un nuevo factor: el langostino argentino que se procesa en terceros países se vuelve un fuerte competidor y reaviva la necesidad de generar políticas de Estado que promuevan la producción en el país. En ese contexto los incentivos y la posibilidad de financiarse en la banca surgen como una necesidad ineludible. Sobre estos temas, sobre los cambios de parámetros e intereses de los mercados hablamos con Federico Angeleri, el joven director comercial del Grupo Veraz.

REVISTA PUERTO: ¿Cómo están hoy las ventas en Europa, China y Estados Unidos?

FEDERICO ANGELERI: Las ventas y el precio se cayeron, dependiendo el producto, entre un 20 y 25 por ciento. Especialmente en el langostino y sobre todo en el entero; en la merluza estamos viendo desde agosto una caída fuerte del precio del orden del 12 por ciento. Fue un año muy complejo, comenzamos la temporada de Rawson en noviembre de 2018 a febrero de 2019 con muy buenas ventas y buenos precios viéndolo hoy en perspectiva. Lo que pasó fue que cuando comenzó a pescarse langostino de abordo en la zona norte, donde este año fueron muchos barcos y se pescaron unas 18 mil toneladas, se empezó a acumular producto y no se vendió, ahí empezó la debacle.

RP: ¿Comercialmente fue un error ir a buscar el langostino al norte?

FA: Con el diario del lunes podría decir que sí. Creo que fue uno de los motivos por los cuales el precio comenzó a caer. De todas maneras, no hubo un solo factor, la economía mundial está en cámara lenta y eso impacta. Todas las commodities están a la baja, no solo la pesca. En el caso del langostino se sumó una superproducción de vannamei y el precio comenzó a bajar. Son varios los factores que hicieron que el precio bajara, venimos además de dos años de capturas récord, hay mucho producto en stock y hoy todavía Europa tiene existencia de la temporada de Nación de 2018 y del norte de 2019.

RP: China este año aumentó mucho las compras de vannamei, Ecuador pasó de colocar el 2% de su producción al 42%.

FA: El tema es que se blanqueó la situación con Vietnam, había mucho vannamei que entraba ilegal por Hai Phong. El gobierno chino comenzó a combatirlo y entonces las estadísticas empezaron a reflejar el volumen real. De todas formas, el consumo de vannamei se mantuvo y el del langostino argentino bajó mucho. Uno de los temas que también afectó fue que el comprador de nuestro langostino el año pasado pagó a un precio y este año se desmoronó y perdieron mucho dinero. Esto le pasó a todos, al chino, al europeo, al japonés… y eso hizo que se retraigan. Le debemos sumar que la circulación inmediata de la información a través de las redes hace que se genere una paranoia que luego es difícil de frenar.

RP: ¿Se dio el repunte en las ventas que se esperaba para el día del soltero y el año nuevo chino?

FA: No, para mí este año está terminado, la semana que viene está la feria y siempre hay expectativa, pero todavía tienen stocks del año pasado. Algunas empresas han comprado con precios muy deprimidos, habrá que esperar a ver qué pasa con las ventas para el año nuevo pero nosotros estamos lejos y la mercadería tarda en llegar entre 60 y 65 días si no hay demoras, ya tendríamos que estar embarcando. Nuestra empresa tiene acuerdos con una firma china y hemos cargado, pero el 50% de los últimos dos años.

RP: Los que parecen haber mantenido las ventas son aquellos que tienen acuerdos con supermercados a los que les venden productos de góndola.

FA: Sí, quizás ahí se pueden defender un poco más, eso se da en Europa y en Estados Unidos. En Estados Unidos no hemos tenido mayores inconvenientes pero sí hemos sentido muy fuerte la competencia de los productos procesados en terceros países.

RP: ¿Eso no lo generamos nosotros mismos vendiendo bloque?

FA: Sí, totalmente, pero cada uno tiene su negocio, a nosotros que apostamos a pelar langostino durante todo el año, a tener una planta que se dedique a eso, que guardamos stock para procesar durante todo el año, lamentablemente nos toca correr de atrás.

RP: ¿No es hora de generar políticas de Estado que incentiven el procesamiento en el país siendo que nos está afectando a nosotros la producción en terceros países?

FA: El reclamo al Ejecutivo de turno viene de hace varios años, particularmente con el pelado y devenado al que llamamos valor agregado pero que en realidad es un proceso mínimo. El reclamo no solo es por el langostino sino por otras especies también, es necesario que exista un fomento al mayor proceso. En algún momento hubo algún incentivo pero lamentablemente con los problemas fiscales del país se volvió a fojas cero y los reintegros se redujeron y se agregaron derechos de exportación para todos los productos de la misma manera, castigando justamente al que genera valor agregado. La industria lo va a seguir pidiendo porque no se ha resuelto y se necesita una solución.

RP: ¿Por qué razones terceros países pueden vender más barato el langostino procesado?

FA: Básicamente porque nuestros costos son muy altos, no solo de mano de obra, tenemos costos elevados en logística, empaque… vale más caro un camión a Puerto Deseado que un flete oceánico a Europa o China. Hubo una devaluación importante pero también tenemos una inflación del 60% y una incertidumbre abismal. Y los países que están procesando nuestro langostino tiene una mano de obra muy barata y a eso se le deben sumar los tratamientos químicos que le hacen para engordarlos, que de hecho se están empezando a hacer acá porque el mercado es muy hipócrita, quiere el mejor producto al precio más barato. Te piden todo tipo de certificaciones pero te quieren pagar el precio que ofrece la cueva de al lado. Esto no va a cambiar, Perú no va a vender más caro, en el mundo pasa lo mismo que acá, todos mandan a hacer los procesos primarios afuera, el desafío está en ver de qué manera nosotros podemos minimizarlo y procesar más en el país.

RP: ¿Es impensable lograr hacer productos que realmente maximicen las capturas?

FA: El mercado está yendo cada vez más a productos terminados para góndola, acá estamos muy lejos. Creo que tiene que ver con que son inversiones muy importantes y acá no hay ayuda financiera. El resultado es que terminamos vendiendo producto a granel para que los importadores lo bajen en sus plantas y le agreguen valor. Acá falta tecnología y falta acompañamiento financiero para lograrlo, acá las inversiones salen de las propias empresas, lo mismo que pasa con la flota. En España vamos a ver a nuestros clientes y tienen unas plantas impresionantes y salís a la calle y ves un cartel que dice: esta planta se construyó con el 50% de fondos perdidos de la Unión Europea; o tienen tasas bajas con años de gracia en la banca privada.

RP: ¿Por qué no hay financiamiento?

FA: Creo que es una cuestión macro a nivel gubernamental. Si lográs financiación es carísima. Ahora directamente no hay líneas de inversión en dólares, las empresas argentinas que no tenemos casas matrices en el exterior la estamos pasado mal. La única manera que tenemos de financiarnos es con prefinanciación de exportaciones y los bancos después de las PASO las cortaron. A nosotros nos agarra en un momento de mucha inversión, es un año muy difícil, no solo por el tema comercial sino por el desajuste político y financiero.

RP: ¿Qué pasa con el mercado de Brasil?, ¿por qué no podemos acceder?

FA: No sé por qué no podemos acceder, creo que la Argentina ya debería haber ido a la OMC por este tema, se lo he planteado a la Secretaría de Comercio Exterior, porque en el caso particular del langostino es netamente político. Tuvimos que desconsolidar un contenedor hace 30 días porque lo tuvimos 40 días en la plazoleta porque el gobierno de Brasil no dio el okey sanitario. La justicia brasileña dijo que no había lugar a la demanda de los productores camaroneros, no había riesgo verificado con el langostino argentino y por ende se permitía el ingreso. A raíz de eso el gobierno saca una normativa que permite solo el ingreso de langostino pelado y devenado, pero nunca le habilitaron el certificado sanitario a SENASA y todavía está en discusión, es un disparate. Brasil podría ser un mercado superinteresante, podría ser superior a lo que representa hoy Estados Unidos para el langostino.

RP: ¿También tienen problema con la merluza?

FA: Sí, tiene barreras paraarancelarias, desde hace tres años puso parámetros que no se aplican en ningún otro país. Argentina está teniendo muchos rechazos por niveles de sodio, pH, parásitos, glaseo… todas las semanas hay camiones rechazados y eso genera muchos problemas y costos.

RP: En lo que refiere a merluza, se viene viendo que las exportaciones son fundamentalmente de pescado entero, perdiéndose el filet. ¿A qué se debe?

FA: El crecimiento del pescado de abordo tiene que ver con un cambio en la industria. La industria del fresco como la conocimos está en disminución, porque los mercados exigen un pescado de mayor calidad, quieren congelado a bordo y es lógico, buscan lo más fresco posible. En ese sentido está muy bien lo que están haciendo algunas empresas de bajar producto congelado a tierra para reprocesarlo, creo que ahí está el desafío.

RP: En los mercados cada vez tallan más fuerte las certificaciones y la imagen que proyectamos sobre el manejo de las pesquerías. ¿Cómo ves al sector en ese campo?

FA: Creo que lo que ha pasado este último año con la comisión de bycatch, el programa de la Secretaría de Ambiente y la FAO, que generan jornadas de encuentro, es muy positivo. Me parece que es importante que se empiece a poner sobre la mesa el tema del descarte y que todo el sector empiece a interactuar. Sería necio negar que es lo que el mercado y el mundo están exigiendo y creo que ahí venimos un pasito atrás de otros países. Creo que tiene que ver con que nuestra mercadería va a mercados que no le dan tanta importancia y eso es negativo para nosotros, porque hoy no es importante pero mañana lo será y va a ser tarde. Tenemos que ayudar al Estado para trabajar de forma articulada y hacer un plan a largo plazo para tener en diez años pesquerías certificadas, porque eso le va a hacer bien a la industria y al país.

RP: ¿En el contexto mundial actual se puede planificar a futuro?

FA: Nosotros creemos que tendremos el año que viene un año similar a este, algunos colegas son más optimistas, para nosotros esto llegó para quedarse por unos años más.