07/10/2019
Productividad, estímulo y financiación las claves del desarrollo según Ventura Lafuente

El presidente de Estrella Patagónica habló con REVISTA PUERTO sobre los temas más sobresalientes de la actualidad pesquera nacional: renovación de flota; generación de valor agregado; falta de financiación y de estímulo para las empresas. También sobre la crisis que atraviesa nuestro país.

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    Punta Pardelas, barco fabricado en Astillero Contessi.

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    Estrella Patagónica integra la sociedad propietaria del Punta Pardelas.

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Por Karina Fernández Malena Nahum | Archivo

El presidente de Estrella Patagónica lleva más de dos décadas al frente de una empresa que ha modificado mucho su matriz productiva, pasando de ser exclusivamente extractiva a generar cientos de puestos de trabajo en tierra. En este momento, la empresa se encuentra en un periodo de expansión: ampliarán la planta, renovarán flota e incorporarán valor agregado a la merluza hubbsi en tierra. La falta de políticas de estímulo a la producción, la baja productividad y convenios colectivos que no se adaptan a la variabilidad de la pesca son señalados por el entrevistado como trabas para el desarrollo. En cuanto a la renovación de flota, considera que el principal problema está en la falta de financiación y da su visión respecto de una posible baja de aranceles para la importación. La recuotificación y la crisis argentina también fueron tema de esta nota.

REVISTA PUERTO: Su empresa, que ya produce en tierra langostino, ahora incorporará procesamiento de merluza. Esto implica seguir sumando mano de obra, algo que viene haciendo desde hace varios años. ¿Qué opina entonces de la intención del gobierno de prorrogar la cuotificación manteniendo el mismo porcentaje entregado por empresa que en 2009? ¿No se verían perjudicados?

VENTURA LAFUENTE: Claro que nos veríamos perjudicados… No creo que se prorrogue de forma lineal, eventualmente nosotros no estaríamos de acuerdo porque para los parámetros de la ley, nosotros cambiamos cuantitativa y cualitativamente, mientras que otras personas cambiaron en sentido contrario. Con lo cual en base a la ley se debe hacer un reparto nuevo. Acá lo que se pretendía y yo lo entiendo, era prorrogar y hacerlo rápidamente porque las empresas necesitan una seguridad jurídica para invertir; pero hacerlo rápidamente no significa hacerlo a lo loco.

RP: En España como en otros países el nivel de valor agregado es muy importante, en Argentina esto no sucede y me pregunto si se debe a una cuestión de costos, de productividad o de falta de apoyo estatal y de financiación.

VL: Básicamente pasa primero por la productividad, es un factor que puede determinar que algo sea rentable o no. La financiación también es un punto principal, en España por ejemplo es muy barata. A mí no me preocupa lo que se pueda hacer en Galicia que tiene un mercado interno muy importante, me preocupa lo que estamos haciendo en Argentina, desviando el producto a otros países. Haciendo langostino en bloque y desviándolo a Centroamérica o a Vietnam o Tailandia, que hacen un producto de valor agregado y lo exportan, cuando lo podríamos hacer nosotros. Y en este momento lamentablemente no estamos en condiciones, porque la productividad que necesitan esos productos es muy grande y por lo tanto el costo es elevadísimo. Debería existir una estimulación estatal para ese tipo de producciones, no me refiero a que nos den dinero sino que se premie de alguna forma al que hace ese proceso con reducción de cargas e impuestos en un porcentaje según el producto que se hiciere. Lo hemos hablado muchas veces pero nunca se dio y entonces las plantas siguen haciendo un commodity que lamentablemente cada vez es más commodity y los que queremos hacer un producto más fino tenemos muchas dificultades.

RP: ¿Hoy Mar del Plata en función de los costos es un campo fértil para procesar el langostino?

VL: El problema de Mar del Plata es complicado de entender. Tiene una infraestructura ideal, tiene mucho personal parado, las condiciones laborales efectivamente son más baratas pero no funciona y no sé por qué. Nosotros estamos intentando ver, si en lugar de llevarlo afuera podríamos llevarlo a Mar del Plata, que tiene la ventaja de la cercanía; pero hasta ahora no tuvimos éxito. Las plantas que consideramos que reunían las condiciones estaban ocupadas y las demás nos iban a traer más problemas que soluciones, por lo tanto no pudimos hacerlo ni con la merluza ni con el langostino. En el caso del langositno el problema añadido es que se lo debe llevar fresco, si lo mandamos afuera podemos o hacernos cargo de la mercadería y revenderlo o vendérselo a la planta como commodity que es lo que hace mucha gente. En el caso de Mar del Plata el reproceso es lento y eso complica… de todas formas hay empresas que ya lo están haciendo.

RP: ¿A qué se refiere con que es lento?

VL: Es muy baja la productividad, habría que probar un tiempo y  capacitar a la gente. Cuando empezamos a hacer langostino no había nadie que lo hiciera, trajimos marineros a la planta y ahora no hay ninguno. La gente puede aprender rápido y hacer un producto de mayor valor. Pero para lograrlo se deben combinar tres partes, las empresas, los sindicatos que tienen mucho que ver con esto y las autoridades del gobierno que corresponda. Si hubiese una intencionalidad política y sindical, el sector empresario está seguro, porque aumentaría el volumen de facturación y la rentabilidad.

RP: Cuando habla de los sindicatos ¿se refiere a una revisión de los convenios?

VL: Hablo de todo, se debe hacer en conjunto porque una sola parte no vale. Necesitamos una flexibilidad laboral. Es una palabra que se asocia con reducción de derechos, pero yo hablo de una flexibilidad acorde al recurso natural del que dependemos. Lo que pasó este invierno es un claro ejemplo, por malas condiciones climáticas produjimos el 40% de lo que hicimos el año pasado. Por eso las plantas no se pueden cargar de un personal fijo que en un año las lleve a la ruina. Tiene que haber una combinación de un porcentaje de personal fijo y de eventual, esto no quiere decir que pase lo de las cooperativas en Mar del Plata o que haya gente en negro. En la Patagonia no tenemos eso, si un señor trabaja un día, una semana o tres meses tiene que hacerlo en blanco porque eso además hace a la productividad. A nosotros nos pasa que una persona fija, tiene una baja en el rendimiento muy grande y eso se debe a una situación contractual, lo tenemos comprobado y es necesario corregirlo. Eso no quiere decir que contrataremos cuando nos dé la gana, nosotros necesitamos a la gente, aquí no hay robótica para sustituir al personal.

RP: Si en Argentina hubiera financiamiento para la construcción de buques, como lo hay en España, ¿se construirían en el país los barcos?

 

VL: Sí, claro, al fin y al cabo la tecnología que se usa se importa, con lo cual le puedes dar a los astilleros la construcción del barco. Lo más importante aquí es que se pueda tener financiación barata para hacerlos. El otro factor es la conflictividad laboral, si te dicen que un barco va a tardar un año y luego tarda dos, es un factor de riesgo grande. En todo esto también juegan un rol importante los sindicatos, que haya un acuerdo entre las partes para que eso no suceda o se minimice es fundamental.

RP: ¿Qué piensa de la baja de aranceles para la construcción de barcos de más de 35 metros en el exterior?

VL: Puede verse como bueno o malo dependiendo de cómo se presente, si se renuevan en Argentina todos los barcos mayores de 30 o 35 metros, no hay capacidad de hacer mucho más. Salvo que se busque reservar trabajo a 20 años vista.

RP: Pero siendo el sector con mayor poder económico el que construye barcos mayores de esa eslora, ¿no juega en contra de los intereses de la industria naval?

VL: Pero aquí se pierde de vista un tema, las empresas con casas matrices gallegas van a sacar el dinero de España para llevarlo a la Argentina. Si yo ahora tengo que pedir un crédito para hacer un barco lo pido en España porque me sale cinco veces más barato y no sé si siquiera si en Argentina me lo dan.

RP: ¿Ustedes piden crédito en España para construir en Argentina?

VL: Sí, lo que demuestra una verdadera colaboración entre Estados, lo que pasa es que ante esta situación también debemos construir en España; si esto se explica así, se puede entender. De todas formas, los barcos que vamos a hacer son para el caladero argentino y poder hacerlos allí nos permitiría tener un mayor control y además se generaría empleo.

RP: En la actual situación de incertidumbre del país, ¿cómo se proyecta la empresa?

VL: Lo que es importante pensar es que estamos en un período de crisis y eso afecta a todo el mundo, porque en la pesca se viene pensado que el langostino salva todo y no es así. La prueba de eso es Mar del Plata, que está en una crisis profunda y no es capaz de arrancar. En la Patagonia veníamos mejor pero el entorno económico te envuelve y empezamos a tener problemas y también tuvimos problemas de mercados. Nos empiezan a afectar ciertas cosas que ya ni el langostino puede soportar. No se debe pensar que la pesca puede sacar de apuros a mucha gente porque no da para tanto, estamos en un momento de crisis. A nosotros no nos va mal pero hay empresas que están teniendo problemas, se necesita tener las espaldas cubiertas para afrontar hoy la falta de ventas y creo que los políticos debieran dar una mano para abrir puertas. A nosotros lo único que nos preocupa de esta crisis y de la incertidumbre sobre la política que podría a aplicar otro gobierno, es que nos pilla en medio de un momento de ampliación, con una inversión de diez millones de euros.