27/11/2019
“La flota fresquera langostinera fue la que sufrió mayor reducción de capturas”

Daniel Coluccio es el gerente de Armadores Langostineros Federales Argentinos (ALFA), la nueva cámara sectorial pesquera que integran 23 empresas con más de 47 barcos. “Nos mandaron a pescar donde no había langostino. Así y todo, sumaron 21.400 toneladas desembarcadas, el 26% del langostino es fresco”, dice para ponderar la importancia del espacio.

Revista Puerto - Daniel Coluccio gerente de ALFA - 02
Por Roberto Garrone Fotos Diego Izquierdo

La semana pasada se presentó en la Comisión de Seguimiento de Langostino una nueva cámara empresaria. Armadores Langostineros Federales Argentinos (ALFA) es una asociación civil que nuclea a 23 empresas con 47 fresqueros que operan sobre el marisco en aguas nacionales, cuyo Gerente es Daniel Coluccio.

Coluccio llega puntual a la cita para la entrevista en un café semivacío a una cuadra de la Municipalidad de Mar del Plata. Cuenta que nació en el puerto y su viejo era pescador y murió haciendo redes. Trabajó con varios armadores importantes, que en su casa era común verlo entrar a don Luis Solimeno buscando a su papá para que lo sacara de algún apuro.

Coluccio se ha pasado la vida estudiando números, análisis de sistemas, economía, modelos econométricos de predicción en tiempo real de variables aleatorias y azarosas.

“Esto es distinto, hay que estudiar mucho: normas, resoluciones, leyes, mirar la evolución de las pesquerías. Descubrir por ejemplo que este año la flota fresquera de altura pescó un 32% menos de langostino que el año pasado, cuando el resto de las flotas la rebaja fue mucho menor. Los de rada/ría y costeros, un 13%, los congeladores, un 5% menos.

RP: ¿Cuál es la causa de esa mayor reducción en los barcos de altura?

DC: Porque achicaron la zafra en tiempo; haciéndola más corta. Comenzó más tarde y terminó antes, ni siquiera se prospectó la zona donde pescamos en las últimas tres temporadas, y por el contrario nos mandaron a pescar donde antes no se había pescado. El recurso siempre está más cerca de la costa, según lo que contaban los propios capitanes, y nos mandaron al borde de las 200 millas. Hubo menos pescado que el año pasado, pero también el tiempo efectivo de pesca de nuestra flota fue mucho menor por la distancia donde fuimos a pescar. Perdimos mucho tiempo navegando.

RP: Dicen que a los armadores de ALFA no los unió el amor sino el espanto. ¿A qué se refieren?

DC: Nos reunió el hecho de que sufrimos una gran reducción de capturas de la flota fresquera motivo de políticas fijadas en el manejo de la zafra que consideramos muy desatinadas. Se reunieron un par de armadores y comenzaron a ver esta situación y comenzaron a trabajar para intentar revertirlo.

RP: ¿Cómo fue el debut en la Comisión?

DC: Uno está acá para poner el cuerpo y defender los intereses de un sector que se vio perjudicado por la ausencia de políticas pesqueras de la propia Provincia de Buenos Aires. No me vas a escuchar jamás hablar mal de quien hizo las cosas mejor que nosotros. Qué hizo el subsecretario de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Provincia de Buenos Aires, el ingeniero agrónomo Miguel Tezanos Pinto, nada. Teníamos muchas expectativas en el gobierno, pero fuimos perdiendo representatividad. Revertir todo esto llevará tiempo y una dura pelea, como se vio manifestado en la Comisión.

RP: ¿Quiénes conforman la cámara?

DC: La preside Mariano Retrivi, Guillermo Soldini es el vicepresidente, Pedro Bohnsdalen es el secretario, el tesorero Rubén Sayago y como vocales hay muchos armadores decididos también a generar un debate, a tratar de cambiar las cosas, como Domingo Costagliola, Claudio Nivollet, Oscar Sayago, Juan Taranto, Francisco Romano, Mariano Di Scala, Miguel Di Costanzo, el grupo Huafeng, Gerónimo Calvo, Iano Agliano y una docena más de tradicionales y pujantes armadores.

RP: ¿No es ambicioso compararse con un año extraordinario de la pesquería? Es difícil que pueda volver a repetirse un año como 2018.

DC: Es que motivado vaya a saber por qué, todas las zafras anteriores fueron del 63º hacia el Oeste, y esta última fue diferente, pues en primer lugar se prospectó y abrió al revés, del 63º hacia afuera, y por ende se encontraba menos marisco y más merluza por todos lados. De este modo, más de 200 barcos debieron desplazarse y buscar concentraciones de langostino, de 63º Oeste hacia el Este, es decir a más de 150 millas náuticas de la costa, mucho más lejos que las zafras anteriores, donde las capturas se dieron a 80-100 millas como máximo. Incluso y extrañamente, en detrimento de las propias plantas procesadoras de Chubut, no solo de Puerto Madryn, sino de Trelew, Caleta, Camarones y Comodoro Rivadavia, porque claramente, el 90 por ciento de los desembarques de la flota fresquera que opera en la zafra nacional, se procesa en las plantas en tierra de Chubut.

La flota nacional ha operado durante toda la temporada con una altísima irregularidad, buscando cardúmenes durante mucho más tiempo, que tiempo de pesca efectiva, navegando enormes distancias con severas consecuencias para la tripulación por el bajo rendimiento de su esfuerzo, consecuencias para el armador por un enorme exceso de gastos operativos, y en detrimento absoluto de las plantas procesadoras, que han trabajado en tierra con la misma irregularidad que la flota. La zafra pudo ser buena en cantidad general, pero pésima en lo económico, al menos para esta flota que provee de materia prima fresca a 40 fábricas.  Creemos que, si pescamos en el momento adecuando y en el área que corresponde, la zafra será sustentable también en lo económico, sin dudas.

RP: Por la salud del recurso es necesario preservar los reclutas y cerrar la veda para que el ciclo reproductivo pueda ser exitoso, de modo de garantizar la sustentabilidad por los próximos años. 

DC: -Sí, está muy bien, somos respetuosos si las reglas son parejas para todos. El espanto viene a cuenta también de esto. El manejo del langostino en el último año ha sido un Frankenstein. Cada medida era un pequeño golpe de determinados intereses. En ese modelo la flota fresquera de altura se ha visto perjudicada y no se ha ponderado que somos el sector que da mano de obra genuina en tierra, con todo el efecto dominó que eso genera. Ese mamarracho del año pasado tiene mezquindades, parcialidades e intereses sectoriales. En algún momento todos nos debemos sentar de manera adulta a una mesa para crear un plan de manejo sostenible y sustentable. Ver cómo aprovechamos mejor este recurso que genera empleo, bienestar y divisas. Y por otro lado necesitamos mayor previsibilidad. Cerraron al norte de la veda sin ningún preaviso y había barcos dispuestos para salir… Sabemos que estamos sobre el mar y es una gran gelatina pero no vendrían mal algunas pequeñas certezas como para no seguir sumando costos.

RP: :¿Qué otros “espantos” los unieron?

DC: Los costos que emergen todos del mismo lado: la bodega del barco. Es el armador quien sostiene todo. Las medidas adicionales de seguridad que aplica Prefectura. Si bien hay algunos que son una bola de óxido, la mayoría de los barcos que conozco lucen con condiciones de seguridad excepcional, podríamos tomar este café en la sala de máquinas. Por otro lado tenemos muchos problemas para atracar en el puerto y se suman costos adicionales. Remolcadores, prácticos… ¿Cuántos barcos se fueron arriba de las piedras cuando llegaron con capacidad de maniobra restringida?, ninguno. Y sin embargo tenemos que afrontar sobrecostos que creemos innecesarios. De la bodega sale todo: para el Consorcio, para Prefectura. Toda la vida cuando el barco llegaba a puerto lo recibía el sereno; ahora hablan de dotación adecuada… hoy hay barcos en séptima andana, si tienen algún problema los bomberos deben entrar con helicóptero.

RP: ¿Qué expectativas le genera el cambio de autoridades?

DC: Todavía no tenemos en claro la conformación del gabinete. No tenemos en claro quién será el sucesor de Bosch. No tenemos en claro hacia dónde vamos, aunque inexorablemente la salida viable es la exportación y la pesca puede asumir ese compromiso. Primero deben dejarnos pescar, reglas de juego claras. Podemos hacer el esfuerzo y duplicar el valor de exportación. Tendríamos que estar hablando de otros temas, no en lo chiquito de dame cinco millas a mí, tomá diez millas para vos. Sería seguir poniéndole parches. Deberíamos preocuparnos por el mercado de Estados Unidos y Europa que ya rechazó envíos de langostinos con huevas. Los chinos se frotan las manos con eso, pero tenemos que saber que si demandan más volumen van a ajustar el precio. Y eso nos afecta a todos directa o indirectamente. Estar alertas con la situación en Brasil, que tiene el dólar más alto de los últimos 25 años, quién nos compra, cómo certificamos nuestra pesquería offshore, cómo nos insertamos para tener productos certificados, qué impactos tendrán las áreas de exploración de hidrocarburos en la pesquería, cómo controlamos la pesca ilegal, cómo es que nosotros dejamos de pescar algunas especies como el abadejo, pero ves la estadística de Uruguay y crecen los desembarques de esa especie….

RP: Usted se ha referido a la posibilidad de generar empleo en tierra, pero mayormente se exporta cola en bloque, con poco agregado de valor.

DC: Ese es otro gran tema. Necesitamos acá también reglas de juego claras en lo laboral. Podemos ofrecer producto terminado y tenemos recursos, pero tomamos un empleado y abrazamos una bomba atómica. Vendemos cola en bloque porque muchas veces no hay condiciones de poder reprocesar en tierra. Muchas veces, un interfoliado nos saca de mercado.

RP: Pero en Chubut se reprocesa más que en Mar del Plata y los costos laborales son más altos.

DC: -Básicamente hacen cola, son pocos los que pueden sumar mayor valor y algunos han iniciado ese camino y terminaron reestructurando porque los costos no dan. Deberíamos reprocesar todo lo que se descarga fresco, pero para eso es necesario una reforma laboral y una reforma tributaria impositiva para pasar de un modelo extractivo a un modelo industrial que genere mayor empleo, mayor riqueza, mayor bienestar, pero sobre todo mayor previsibilidad a la hora de incrementar el plantel de trabajo.