29/11/2019
Una harinera y varios interrogantes

El emprendimiento funciona en un predio de Magnasco al 200 de Mar del Plata. Luego de ser clausurado logró una habilitación provisoria. Fabrican harina de pescado sin el certificado de aptitud ambiental ni respaldo sanitario.

Revista Puerto - Harinera clandestina en Mar del Plata - 02
Por Roberto Garrone Fotos Diego Izquierdo

Omegamix SA es una empresa creada a fines de 2016, que funciona en Magnasco al 200, a más de treinta cuadras del puerto, en una zona no fabril, pero que desde hace un par de meses está en la mira de los inspectores del Distrito Pesca de la Delegación Vieja Usina.

Entre las actividades declaradas por Omegamix SA figura la elaboración de alimentos preparados para animales y en segundo orden, “fabricación de aceites, grasas, harinas y productos a base de pescados.

Cuando en septiembre los inspectores del Departamento municipal visitaron el establecimiento se encontraron que no contaba con la habilitación municipal correspondiente. Los habían llevado hasta ahí, a apenas 250 metros del Vivero Antoniucci sobre Av. Juan B. Justo, las denuncias de varios vecinos que advertían olores nauseabundos que emanaban desde atrás del portón de entrada.

Si bien el lugar contaba con un trámite de habilitación iniciado, todavía no tenía permitido desarrollar actividades, por lo que el municipio determinó su clausura preventiva “hasta tanto finalicen los trámites ante el municipio y la Provincia a través de la OPDS en lo referido a su categorización como industria”, según informó la propia Comuna.

Desde la Delegación le otorgaron al establecimiento 48 horas para “retirar los elementos y productos allí elaborados o en proceso y dio intervención al Juzgado Municipal de Faltas”, señaló el parte de prensa.

Pese a la intimación, según pudo saber este medio Omegamix SA siguió funcionando para preocupación del vecindario. “Cocinan pescado, tienen un horno rudimentario y generan harina sin ningún respaldo sanitario, ni SENASA, nada”, contó una fuente que tuvo acceso al expediente.

En los últimos días los vecinos volvieron a reclamar la presencia de inspectores porque los movimientos continuaban, sobre todo en horario nocturno, y sobre todo, los malos olores.

Pero ahora Omegamix SA pudo exhibir una habilitación para la “elaboración de alimentos preparados para animales”, según consta en la documentación a la que tuvo acceso REVISTA PUERTO, con fecha del 10 de octubre pasado.

La habilitación “precaria y transitoria” por un período de 18 meses fue otorgada por el área de Inspección General de la Municipalidad en el marco del expediente 14.270, que firma Juan Manuel Cerliani, de la mencionada Dirección municipal.

Es curioso que la licencia nada diga de la otra actividad que figura en la razón social de la empresa, la de la elaboración de harina. ¿Sabe la Municipalidad que en realidad el emprendimiento esconde tras su fachada una harinera? ¿Sabe SENASA que se fabrica harina de pescado detrás de la pantalla de alimentos preparados para animales?

Como frutilla del postre, la habilitación encierra una contradicción. Señala que las actividades se encuadran en la Ley Provincial 11.459 (de radicación industrial), que debe exhibir el certificado de manipulación de alimentos y debe, cumplido los 18 meses, presentar el certificado de aptitud ambiental vigente.

Pero la Ley 11.459, en su artículo 3, no habla de semejantes plazos. Señala que “todos los establecimientos industriales deberán contar con el pertinente Certificado de Aptitud Ambiental como requisito obligatorio indispensable para que las autoridades municipales puedan conceder, en uso de sus atribuciones legales, las correspondientes habilitaciones industriales”.