14/11/2019
Uno menos para desguazar

Se hundió el pesquero María Luisa, un fresquero abandonado en el muelle 2 del puerto Mar del Plata, y casi arrastra a otros dos barcos inactivos. Prefectura y Consorcio dispusieron un plan de contingencia. Se demora el operativo de desguace en el varadero de la Base Naval.

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Por Roberto Garrone

El temporal que azotó Mar del Plata en las últimas horas de la tarde de ayer no le dio tiempo al pesquero María Luisa a ser desguazado en el marco del plan de remoción de barcos inactivos que hace dos años anunció el Consorcio Portuario. Estaba abandonado desde hace varios años. Su última entrada activa a puerto data del 13 de marzo de 2005.

El pesquero de Ostramar de 32,70 metros de eslora se hundió en la sección Cuarta del muelle 2 de puerto Mar del Plata y puso en jaque, en su viaje a las profundidades, a un par de chatarras más como el Neptuno y el Depemas 81, que todavía flotan en ese paisaje surrealista del subdesarrollo que regala este rincón de la terminal marítima local.

Por suerte el Mellino ll, que estaba amarrado al lado del hundido, cortó todos los cabos y zafó de terminar en el fondo del espejo interior. Otra señal del destino es que no hubo que lamentar daños ambientales adicionales. Ahora fue relocalizado en otro lugar.

El barco estaba limpio de hidrocarburos y al cierre de esta edición personal del Consorcio Portuario, Prefectura y la empresa Lusejo, con la ayuda de un remolcador, trabajaban en un plan de contingencia para tratar de estabilizar al resto de los buques acompañantes.

El María Luisa no era de los primeros de la lista de los buques a remover una vez que la Armada Argentina certifique las obras de mejoras en el varadero de la Base Naval, escenario del desguace de esta chatarra.

Sobre este punto ayer Merlini aseguró en declaraciones brindadas a distintos medios que había algunas tareas ya completadas y otras en vías de desarrollo. El Presidente del Consorcio dijo que los costos operativos generados por las tareas de recuperación del María Luisa correrían por cuenta del armador.

Podemos dudar de semejante aseveración al observar al Ribazón Dorine, el pesquero de Moscuzza hundido desde hace más de cuatro años, a pocos metros del “María Luisa” sobre el mismo muelle 2. “No tengo idea el costo pero tanto el reclutamiento como los gastos en los que el Consorcio incurrió hoy deberán pagarlo”, afirmó Merlini ante la consulta de este medio.

El acuerdo por la sesión del varadero de la Base Naval fue firmado en abril pasado. Las obras de mejoras demandarían cuatro meses según anticiparon voceros de la propia Armada y el propio Merlini, pero a mediados de noviembre todavía no subió ningún buque para ser desguazado.

Los primeros en quitarse del espejo interior serán los dos Chiarpesca, el 57 y el 58, que ya tienen los planes de desguace aprobados por Prefectura. El Mar Azul, de Moscuzza, recién hace dos semanas logró la baja del registro de buques para poder presentar el plan en el área técnica, para ser analizado y aprobado.

En el Consorcio y Lusejo miran con expectativa y ansias los pasos lentos que da la Armada. No lo van a reconocer públicamente pero se quejan de todas estas demoras y los requisitos adicionales que pusieron para que se mejore el varadero. Que Lusejo tenga que desguazar tres viejos remolcadores es lo de menos, ya que todo le suma a la ecuación comercial.

“Pascual terminó de romper las anguileras y cortar los otros Chiarpesca usando un malacate. Acá nos ponen reparos por el cabrestante reparado a nuevo que costó 65 mil dólares”, se indignan allegados a Merlini.

Mariano Pascual es el referente de La Pasteca, soluciones navales. Entre 2017 y principios de 2018 redujo los dos barcos con un acuerdo particular por el uso del varadero con la propia Base Naval. El hundimiento del ARA San Juan puso todo en un freezer hasta abril, cuando se recobró la formalidad y firmaron el convenio de sesión por cuarenta meses.

En las últimas horas personal del Consorcio sumó un nuevo motor al cabrestante –el que habían colocado no tendría la potencia necesaria– y ahora aguardan ser certificados por la Armada.

Ayer la tormenta no les dio tiempo de seguir perdiéndolo y hundió al María Luisa.