11/11/2019
“Ya me sacaron un hijo, no voy a permitir que me saquen otro”

Guillermina Godoy, mamá de Nahuel Navarrete, uno de los tripulantes desaparecidos del pesquero Rigel, y su hijo Mateo, fueron denunciados por Gabriel Cartagénova, prefecto Mayor de la PNA y quien fue vocero del operativo de búsqueda y rescate en los días posteriores al naufragio.

Revista Puerto - Naufragio del Rigel - Guillermina Godoy - 02
Por Roberto Garrone Fotos de archivo

El prefecto Mayor Gabriel Cartagénova denunció en la Justicia Federal por “injurias” a Guillermina Godoy y a Mateo Navarrete, mamá y hermano de Nahuel Navarrete, uno de los tripulantes desaparecidos en el hundimiento del pesquero Rigel, hecho ocurrido el 8 de junio de 2018.

El hecho lo denunció la propia Godoy, vocera del grupo, en las últimas horas. Este sábado los familiares realizaron una conferencia de prensa frente a las escalinatas de la Catedral de Mar del Plata, oportunidad en la que recordaron que hace un mes el juez Gustavo Lleral firmó la resolución en la que le ordenó a Prefectura a que baje a buscar los cuerpos de la tripulación del pesquero hundido a 93 metros a casi 100 millas de las costas de Rawson, y todavía no hubo respuestas.

La denuncia del Prefecto fue formulada ante el juez Santiago Inchausti, titular del Juzgado Federal Nº 1 de Mar del Plata, quien abrió la causa 45228/2018. Guillermina se notificó el pasado 14 de septiembre.

“Por gritarle asesino, por manchar el buen nombre y honor de un Prefecto”, dijo Godoy sobre la denuncia presentada por Cartagénova. “A la semana ya estaba archivada”, reveló, aunque resalta que el procedimiento forma parte de una persecución e intimidación para que las cosas no cambien y no pueda cumplirse con la orden del Juez Federal de Rawson.

“Yo siempre digo y lo decimos todos los familiares porque no es solo una idea mía, que  por acción u omisión de él, de la fuerza que él representa, yo estoy acá y no tengo a mi hijo”, amplio Godoy ante la consulta de REVISTA PUERTO.

En esta lamentable historia de naufragios evitables, trabajadores marítimos que mueren en el mar y familiares que luchan desde tierra, se han acumulado marchas y manifestaciones que han tenido muchas veces a la sede de Prefectura en la hoja de ruta. En medio de esa catarsis colectiva de los familiares de los buques San Antonino, Repunte y Rigel ha habido acusaciones diversas y se han escuchado repetidas veces los términos “corruptos” y “asesinos”.

Han pasado varios jefes de Delegación, centro de los cuestionamientos de los familiares y hasta ahora nunca hubo una respuesta del tenor de la de Cartagénova, que ni siquiera cumple funciones en Mar del Plata.

Godoy lamentó que se intente judicializar la defensa de un hijo, los intentos para que se recuperen los cuerpos de los tripulantes o intentar que se conozca la responsabilidad de quienes debieron controlar el estado del barco y luego diagramar el operativo de búsqueda.

“Vamos a seguir luchando para que se cumpla con la orden del Juez, para que el gobierno nacional arbitre los medios para realizar una completa inspección interna y externa del buque de modo de poder avanzar en la recuperación de los cuerpos que hayan quedado en su interior”, subrayó Guillermina, dispuesta a seguir enfrentando todas las batallas que la vida, y Prefectura, le pongan por delante.