03/12/2019
El Cabo Vírgenes está desmantelado y le robaron el motor

El fresquero de altura era de Alpesca y ahora lo controla el Estado chubutense. El grupo Baldino lo llevó en 2013 a Mar del Plata y quedó abandonado. El Consorcio Portuario lo entregó a Red Chamber y fue trasladado al astillero TPA. El informe técnico asegura que está diezmado.

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Por Nelson Saldivia

El buque pesquero Cabo Vírgenes (MN 024), matriculado a nombre de Alpesca y en poder de la Provincia del Chubut, lleva más de seis años literalmente en situación de abandono en el puerto de Mar del Plata. En el año 2013, cuando el grupo Baldino controlaba Alpesca lo llevó para reparaciones y actualización de certificados, pero poco tiempo después vendió la compañía a Omar “Cura” Segundo -hoy detenido en la cárcel de Rawson por narcotráfico- y vino todo el desaguisado posterior con ventas y transferencias fraguadas.

El Estado provincial arrendó la planta y siete barcos a la empresa Red Chamber la que inició un plan de recuperación de la flota, y en primer término invirtió más de 2.5 millones de dólares en reparar el congelador tangonero Promarsa III, que ya se encuentra operativo y hecho a nuevo.

Tras una extensa negociación con el Consorcio Portuario de Mar del Plata, Red Chamber Argentina logró tomar posesión del Cabo Vírgenes que pertenece a la expropiada Alpesca. Si bien la empresa ya puede disponer del barco, el mismo se encuentra completamente desmantelado, corroído y no está en condiciones de navegabilidad.

En la misma línea de recuperación de la flota de Alpesca, Red Chamber Argentina invirtió 2.5 millones de dólares en reparar el Promarsa III, que ya consiguió salir a pescar durante unos días y está listo para sumarse a la próxima zafra de langostino.

Según el informe técnico de recepción del buque que realizó el astillero TPA, al Cabo Vírgenes le arrancaron todo el cableado y el tablero eléctrico principal, del que sólo quedó el chasis. También sustrajeron el motor principal, el sistema hidráulico del guinche, del paso controlable y la bomba del sistema de combustible. La sala de máquinas está desmantelada. El barco tuvo guardia de tripulación los escasos primeros meses que fue llevado por Baldino, pero al no cobrar, el buque quedó sin tripulante alguno. No se pagó al astillero y después empezó a acumular deuda por uso de muelle con el puerto marplatense.

“El interior de la timonera prácticamente destrozado y vandalizado. Los equipos electrónicos rotos, cables cortados, muebles rotos. Se encuentra habitado por palomas y gaviotas y presenta faltante en cinco ventanas de timonera”, señala el informe que realizaron los técnicos de TPA al realizar una primera inspección a la embarcación, que estuvo escorado y con ingreso de agua en el sitio donde estuvo amarrado en los últimos años.

Además, al cuarto de timón también le robaron una central hidráulica, una motobomba y varios tableros. Entre otros daños al barco le faltan las luminarias, tiene los vidrios rotos, nidos de ratas y aves en los camarotes y gran parte de la infraestructura oxidada.

El Cabo Vírgenes pasó los últimos seis años en el puerto de Mar del Plata, luego que en 2013 el grupo Baldino lo abandonara antes de vender la fallida empresa a Omar “Cura” Segundo. A partir de ese momento, junto al Promarsa I fueron desmantelados y hoy se encuentran sin posibilidad de salir a navegar por el enorme deterioro que sufrieron.

De todas formas, Red Chamber Argentina anunció que tras la toma de posesión de estos dos buques decidió “avanzar con las reparaciones, que demandarán varios meses de trabajo, comenzando por el Cabo Vírgenes”.