11/12/2019
El estado de la merluza hubbsi y el reclamo enfático de medidas

Las cifras de biomasa, total y reproductiva, se mantienen cercanos al punto límite que fijó el INIDEP para sostener o recuperar el recurso. Un desove exitoso de 2017 pudo haber contribuido y por eso desde el INIDEP consideran clave disminuir el bycatch y eliminar el descarte, cuyos valores están aumentando junto con la captura.

Revista Puerto - Langostino
Por Karina Fernández Fotos de archivo

El informe del stock sur de meluza, que representa el 90% de las capturas, muestra un aumento en los desembarques, en las capturas de otros países en la milla 201, del bycatch y del descarte. Se está cerca de los valores fijados como objetivo de mínima para recuperar y sostener el recurso; pero las investigadoras del INIDEP a cargo del informe advierten que es necesario cumplir de forma urgente con las reiteradas recomendaciones hechas al Consejo Federal Pesquero: reducir el bycatch, eliminar el descarte, usar artes selectivas, mantener la veda y retirar los barcos de esa área cuando comienza el proceso reproductivo de la merluza en primavera.

“La captura total estimada promedio entre 2008 y 2012 se estabilizó cerca de las 340 mil toneladas, mientras que entre 2013 y 2016 subió alrededor de 400 mil toneladas, dado que la captura de otros países se sostuvo en un promedio cercano a las 54 mil toneladas. En los últimos dos años llegó a 420 mil toneladas. Considerando todo el período de análisis, el descarte estimado tuvo un valor medio anual de 57 mil toneladas y el bycatch de 29 mil toneladas. Se observó que el descarte, en particular, fue aumentando progresivamente luego de la implementación de las CITC”, señala el informe.

Para medir el impacto de la flota en la pesquería y realizar recomendaciones de captura, las investigadoras estiman la Biomasa Total al inicio de la temporada, que indica cuánta merluza hay aproximadamente en el caladero. También la Biomasa Reproductiva, que representa la cantidad de ejemplares maduros capaces de reproducirse al menos una vez. Estas magnitudes, al igual que las proyecciones, se miden con dos modelos distintos, uno estandarizado (APV XSA) y otro que incorpora nuevos datos e introduce correcciones (CEE).

En 2018 la Biomasa Total por el modelo estandarizado fue de 885 mil toneladas y por el otro de 1,14 millón de toneladas. En la Biomasa Reproductiva, el primer modelo arrojó 540 mil toneladas y el segundo 650 mil. Ello indica que se está cerca de alcanzar el valor mínimo de referencia que fijó el INIDEP para mantener o recuperar la pesquería de merluza.

La diferencia en los resultados entre uno y otro modelo está dada principalmente por la lectura que hacen del reclutamiento de 2017, siendo para uno más exitoso que para el otro, según informaron las investigadoras. La diferencia en Biomasa Total es de un 20% y en la Biomasa Reproductiva del 15%, pero luego tienen muchas coincidencias en la lectura del recurso.

La estimación de grandes reproductores, por ejemplo, arrojó un 18% en ambos modelos. Lo mismo ocurrió con la medición de la mortalidad por pesca. Se registró una disminución de la mortalidad promedio de las edades 3 a 6 entre 2014 y 2018; pero un aumento en la captura de juveniles como bycatch en el mismo período.

Señalan las investigadoras que el Área de Veda Permanente de Juveniles protegió parcialmente a los juveniles de la flota merlucera; la edad media de las capturas representa a ejemplares que nunca se han reproducido.

Además agregan que en esa área desde 2011 se desarrolla la pesquería del langostino con bycatch de merluza, principalmente de juveniles. “Por lo cual, pese a la veda, se capturó un alto porcentaje de juveniles que fue desechado”.

A la vez se indica que “la prolongación de la temporada de pesca en el área de veda, permitió la superposición de la actividad de la flota langostinera con la de merluza, que comienza a concentrarse en primavera en el litoral norpatagónico entre 43º y 45º Sur. Esto provocó un aumento de la mortalidad por pesca de los ejemplares adultos maduros. Es por eso que se ha recomendado enfáticamente que la flota abandonara el área a partir del mes de octubre”.

En base a estos datos y deduciendo las irregularidades en la pesquería, que representan un 35% en descartes y subdeclaración, proyectaron una captura máxima permisible con cuatro escenarios factibles de mantener o alzar el punto límite fijado para el manejo sustentable. Dependiendo de si se pretende proyectar un período de tres o siete años, los valores fueron desde 247 mil toneladas a 304 mil toneladas.

Esos valores tienen incorporada la captura de la flota extranjera en el Área 41 de FAO –la milla 201– estimada en 55 mil toneladas, que deben ser restados para otorgar una autorización de captura a la flota nacional.

Aclara expresamente el informe al Consejo Federal Pesquero que el valor que se establezca como “Captura Máxima es solo una medida de manejo dentro del conjunto de medidas necesarias para lograr la sustentabilidad de la explotación del recurso. Por lo tanto, se sostiene enfáticamente que se deben tomar medidas concretas para disminuir la captura de juveniles y para evitar la pesca de reproductores cuando comienza a concentrarse para su reproducción.

Y pasan a enumerar las medidas a tomar: mantener las actuales dimensiones del área de veda de juveniles; utilizar artes de pesca y dispositivos selectivos para minimizar la captura de juveniles como bycatch, a fin de reducir los descartes; aumentar los controles sobre las declaraciones de captura y esfuerzo a fin de evitar subestimaciones; lograr una efectiva protección de las concentraciones de adultos en la temporada reproductiva de octubre a abril, cuando la flota langostinera actúa dentro de la Veda; adecuar anualmente la cobertura del Programa de Observadores a Bordo en las flotas merlucera y langostinera.

Concluyen las investigadoras dejando en claro que se pueden alcanzar o mantener estos valores mínimos de Biomasa Total, Biomasa Reproductiva y Grandes Reproductores, si además de fijar una captura dentro del rango recomendado se aplican todas estas medidas.

El Consejo Federal Pesquero optó por un valor superior a la mayor captura recomendada (no contempló la flota extranjera) y hoy no está en condiciones de garantizar ni mayores controles, ni un mayor número de observadores eficientes, no pena el descarte y permite valores de bycatch varias veces mayores al recomendado. Tampoco pone fin a la pesca dentro del área de veda cuando comienza el proceso reproductivo ni obliga a la flota a utilizar artes selectivas.