10/12/2019
La Armada certificó las obras de mejoras en el varadero de la Base Naval

Desde el Consorcio calificaron la visita como “positiva” y esperan comenzar a desguazar buques inactivos en el corto plazo. Ya hay una media docena de barcos descontaminados y limpios para remover del muelle 2. En la Armada no serían tan optimistas.

  • Revista Puerto - Buques a desguace en el varadero - 02 - Walter Carmona

    Walter Carmona.

  • Revista Puerto - Buques a desguace en el varadero - 06
  • Revista Puerto - Buques a desguace en el varadero - 05
  • Revista Puerto - Buques a desguace en el varadero - 04
  • Revista Puerto - Buques a desguace en el varadero - 03
Por Roberto Garrone Fotos Diego Izquierdo

Luego que REVISTA PUERTO hiciera pública la disparidad de criterios entre la Armada y el Consorcio Portuario sobre el final de obras en el varadero de la Base Naval Mar del Plata, lugar donde se piensa desguazar una veintena de buques pesqueros, remolcadores y hasta la draga Mendoza, el viernes pasado una comitiva de la fuerza recorrió las instalaciones y certificó las obras de mejoras.

“Somos optimistas en el resultado de la visita. Debemos aclarar un par de cuestiones vinculadas al funcionamiento del cabrestante que pusimos para poner en seco los cascos”, precisó Walter Carmona, uno de los socios de Lusejo, la empresa que se encargará del operativo desguace y quien viene desde hace más de dos años trabajando en el proyecto de obra.

La comitiva se integró por una dotación del área Infraestructura de la Armada, a la que el Consorcio le debe remitir ese informe y luego esperar el resultado para comenzar con los trabajos. Los primeros buques en ser desguazados serían los Chiarpesca 57 y 58, que ya tienen el plan de desguace aprobado por Prefectura y están limpios de contaminantes y sin mamparos ni casillaje en la sección cuarta del muelle 2.

“Agradecemos la buena predisposición de la Armada para certificar todo lo que hemos hecho”, dijo Martín Merlini, presidente del Consorcio, quien participó de la recorrida junto con el capitán de navío Gabriel Attis, comandante del Área Naval Atlántica y jefe de la Base Naval Mar del Plata.

Nadie en el Consorcio ni en Lusejo quiere fijar fechas ni plazos para que se termine el trámite burocrático tras la visita oficial. Del otro lado, en la Armada no manejan el mismo optimismo que en jurisdicción portuaria. “La obra no responde a lo suscripto en el convenio firmado con la Provincia”, refieren allegados al Comandante.

Desde Lusejo explicaron que el cabrestante que debía colocarse era nuevo pero ese requisito es de imposible cumplimiento. “No hay cabrestantes nuevos disponibles en el país. Nosotros reparamos uno a nuevo con un costo de más de 60 mil dólares y lo donamos para que el Consorcio no tenga que iniciar un proceso de licitación que extendería aún los plazos”, dijo Carmona.

El otro punto son los varales. El contrato firmado sostiene que debían ser reemplazados, pero en esta primera etapa en el Consorcio los reacondicionaron. Creen que el peso que tendrán los primeros barcos a subir no afectará su estructura. El cambio lo contemplan en una segunda etapa, cuando lleguen buques más grandes como la Draga Mendoza, la cual todavía no fue liberada por la Justicia.

Fruto del acuerdo con la provincia, la Armada sumó tres viejos remolcadores al operativo desguace que necesita remover para hacer espacio en el espejo de la Base. “Obvio que hay un fin económico pero después de tantas vueltas, de tantas demoras, esto lo hago por la camiseta, es una cuestión de orgullo. Quiero que mis hijos lean el apellido de su padre en los diarios como uno de los que limpió el puerto de toda esta chatarra”, reconoce Carmona en diálogo con este medio.

Lusejo había firmado un acuerdo con la Base para ocupar el varadero luego que lo desocupara La Pasteca con el desguace de los primeros Chiarpesca, el 54 y el 56. En el transcurso del operativo, que terminó de destrozar el varadero, se hundió el ARA San Juan y la Armada frenó el alquiler de las instalaciones.

El nuevo uso cobró forma en un convenio con el Consocio y un año y medio después de la desaparición del submarino. Antes Lusejo había intentado desguazar en SPI y en Tecnopesca pero en ninguno de los dos lugares hubo espacio para la tarea.

Merlini aclara que los 8 millones de pesos que invirtió el Consorcio para mejorar la infraestructura del varadero y reparar los daños generados por La Pasteca serán recuperados por el pago que harán los armadores al momento del desguace de los barcos. Recordemos que es responsabilidad de los armadores disponer de los bienes que ya han perdido o transferido el permiso de pesca.

“Hasta ahora los armadores pagaron por la limpieza y descontaminación de los barcos. Ahora estamos con el Magritte y nos encontramos con un lastre de hormigón de 45 toneladas. Eso encarece el costo”, detalló el representante de Lusejo.

Los Chiarpesca podrán subir juntos o separado y en función de la cantidad de obreros que participen de la tarea de corte, puede demorar unos 60 días para reducirlo a chatarra. “Acá no hay contaminantes en el agua, esta todo limpio”, dice mirando lo que queda del Chiarpesca 57 amarrado a muelle.

Al lado hay un potero que todavía no fue cedido en favor del Estado y por ende, tampoco fue limpiado ni descontaminado. “Cuando salga también lo vamos a desguazar gratis. En la suma total de barcos está la rentabilidad”, acota Carmona.

En noviembre de 2017 el Consorcio Portuario anunció las obras de desguace de estos barcos que ocupan áreas operativas en el muelle 2.  Si la Armada levanta la barrera del varadero, dos años después aquel anuncio se revestirá de realidad.