13/02/2020
Baldino piensa reemplazar al Sirius 3 con un buque chileno usado

Se trata del Friosur VIII, un barco botado en 1982 que llegó de Chile la semana pasada y casi queda encallado. La Secretaría de Industria debe emitir la autorización pero antes consultar al sector naval nacional. Otros armadores piensan repetir la metodología.

Revista Puerto - BP Friosur VIII - 02
Por Roberto Garrone

La semana pasada entró al puerto marplantense un barco pesquero que llamó la atención a quienes vieron la maniobra de ingreso. No solo porque no era un buque conocido sino porque casi queda encallado en el banco de arena sobre la Escollera Sur y hasta se escoró de manera peligrosa, aunque luego pudo salir y amarrar en el Espigón 7, próximo al dique flotante de Servicios Portuarios Integrados.

Pintado de azul y blanco, el Friosur VIII, de él se trata, viene del puerto de Valparaíso, Chile y fue construido en 1982. Tiene una capacidad de bodega de 400 toneladas, una eslora de 53,3 metros y una manga de 11,3 metros, de acuerdo con lo detallado por el portal Marine Traffic.

Según pudo saber REVISTA PUERTO, el barco fue traído por Pedro Baldino para reemplazar al Sirius III, buque que acaba de adquirir a El Marisco, operación definida el mes pasado y cuyo monto, en blanco y en negro, se desconoce.

El barco todavía no inició el trámite de nacionalización por lo que ingresó al país como buque extranjero. El arancel previsto para estos casos de importación de buques usados está fijado en el 28% de la compra, aunque pocas veces ese precio coincide con el valor real de la operación.

Más allá de los aranceles, quien debe definir el ingreso del bien importado es la Secretaría de Industria, aunque antes debe consultar en el sector naval argentino si el buque podría ser construido en astilleros nacionales.

Así lo establece la Resolución 909/94 que en su artículo 2 señala que la emisión del certificado de importación de bienes usados (CIBU) estará sujeta a consulta previa de la mencionada dependencia para definir favorable o desfavorablemente a la emisión del CIBU.

La Secretaría de Industria deberá expedirse sobre la efectiva capacidad de provisión local de los bienes involucrados, en tiempo y forma, con similares características de prestación técnica, especificando, en caso de existir, las empresas proveedoras y su capacidad productiva.

A priori, la industria naval argentina ya ha construido buques como el que pretende importar Baldino. Sin ir más lejos, los Cabos de Alpesca, el Cabo Dos Bahías, Cabo Buena Esperanza, Cabo San Sebastián, fueron construidos en Sanym en la década del 80.

En teoría, la consulta a la Secretaría de Industria se debería realizar antes de traer el barco. Acá el Friosur VIII ya está amarrado al lado del Mossdok a la espera del trámite. Y no asoma Pedro Baldino como un empresario impulsivo para correr el riesgo de traer un buque que no puede nacionalizar.

Sería demasiado premio para un armador que ni siquiera ha removido el Harengus, abandonado desde hace varios años en la Sección 12 del puerto local. Más allá de las intimaciones del Consorcio Portuario y del análisis de distintas opciones que dice tener, Baldino no asoma dispuesto a gastar dinero en desguazarlo.

Por otra parte, la posibilidad de reemplazar un buque de 53 años de antigüedad como el Sirius III con otro de 38 años de antigüedad no parece una apuesta a la renovación de la flota sino aprovechar la adquisición de un casco a un buen precio, en desmedro de la industria argentina, desde donde ya han emitido señales de preocupación y pedido agendar una reunión con las nuevas autoridades de la Secretaría.

No hay que olvidarse que el Decreto 145/2019 todavía está vigente y prohíbe que los barcos pesqueros tengan más de 40 años de antigüedad. Pero todo puede ser aún peor en la búsqueda de una flota más eficiente y segura.

La llegada del Friosur VIII no sería la única sino que parece ser la punta de lanza de un programa de reemplazo con barcos viejos que involucraría también a Leandro Cicolella, para reemplazar al Mellino VI y a El Marisco II. Los apuntados serían otros Friosur, el IX y el X respectivamente, botados en 1981 y 1982.