19/02/2020
“Mar del Plata podría pasar de escala y dejar de ser un feeder a Montevideo”

Emilio Bustamante, director de TC2, analiza la actual coyuntura portuaria y mientras se espera el cambio de autoridades, propone políticas que aprovechen la posición geográfica de la terminal marítima para convertirla en un nodo logístico de la región y la Patagonia.

Revista Puerto - Emilio Bustamante y Alberto Ovejero
Por Roberto Garrone Fotos Diego Izquierdo

El puerto, el balance de estos años bajo las riendas de Martín Merlini, y sobre todo el futuro, las posibilidades reales que tiene Mar del Plata más allá del contexto desfavorable del negocio pesquero, su actividad principal, fue el centro de la charla con Emilio Bustamante.

Director de Terminal de Contenedores 2 (TC2) permisionario del servicio logístico de la carga contenerizada en el muelle 2 con la razón social Hipoute, Bustamante siempre ha sido una voz crítica del presente portuario.

La charla con REVISTA PUERTO se realiza en las oficinas de TC2 con vista al espejo interior. Sobre una mesa larga asoma un ejemplar de La Capital, en cuya tapa resalta una foto del crucero Hamburg, tras su arribo el viernes pasado. “Salen a decir que estamos en condiciones de recibir cruceros cuando se gastaron millones en una Terminal de Cruceros y nunca jamás dragaron el muelle. Nosotros colaboramos en lo que pudimos pero tenés que ver la mugre que había en el trayecto hasta la salida de la Terminal. Si saben que vienen, por lo menos limpien un poco, saquen todos los cacharros abandonados. Tenés visitas en tu casa, por lo menos cambiás el mantel. Acá ni eso”, dice el empresario.

RP: ¿Cómo ves este momento que atraviesa el puerto?

EB: Bien, aunque no lo creas, tengo enormes esperanzas en el futuro y que todo lo que hemos vivido los portuarios se convierta en experiencia positiva. Estamos ante una transformación en la explotación pesquera y todos tenemos que aportar a que sea lo menos dolorosa posible para empresarios y trabajadores en tierra. Nosotros hemos padecido situaciones muy complicadas como esos 33 meses en que no entraron los portacontenedores por falta de calado en los canales de acceso, pero siempre con mayor o menor éxito hemos buscado salidas innovadoras y mantenido y protegido nuestra planta laboral.

RP: ¿Le preocupa la ausencia de una autoridad en el puerto y el futuro del Consorcio y su Directorio?

EB: Claro que me preocupa. El puerto es un avión que está en el aire, en marcha y tiene que llegar a destino; no importa que en tierra la aerolínea cambió de dueño. No podés estar a la deriva, el puerto tiene que estar en marcha; pero no hay conciencia portuaria: acá el Anamora chocó un barco amarrado, quedó varado otro en el canal principal y en el bloqueo del lunes Alberto (Ovejero, presidente de la cooperativa Hipocoop) intervino para que se puedan descargar los poteros que esperaban en el muelle. Ledesma (secretaria general del SOIP) confió en su palabra y levantó el bloqueo para el resto de la actividad. ¿Qué quiero decir con esto? Que no hay autoridad. Merlini fue un comandante que a mi juicio se equivocó mucho y ha perjudicado a varios operadores. Pero sobre todo ha sido una máquina de impedir, que espantó cualquier proyecto de inversión que implique la entrega de un espacio que hoy es vital como el muelle de ultramar, pero tenés todo el resto abandonado y/o ocupado con chatarra. Recibió ofertas de inversión que no le interesaron y puso distintas excusas. En lugar de remover ese espacio y ganar metros, impiden el desarrollo de una terminal portuaria que pueda tener muelle propio. Tampoco resuelven los problemas de basura y contaminación que genera toda esa chatarra flotante en las secciones cuarta y quinta del muelle 2.

RP: Pero convengamos que no es Chernobyl, como dijo en su momento.

EB: Claro que no, fue un ejemplo extremo como para que comprendan la gravedad de la situación. Sentimos una impotencia terrible al ver este abandono, cómo se ha perdido tiempo, recursos humanos, económicos y pasa el tiempo y no se ve ningún resultado. Y la chatarra no solo está en el agua. Hay basura donde mires, acoplados, semirremolques. Te da una rabia… es muy difícil desarrollar actividades portuarias. Esta semana nos reunimos con Fernando Muro (Secretario de la Producción) y se entusiasmó con lo que hacemos. El puerto merece un mejor presente, poder de una vez por todas transformar la realidad de la ciudad, ser el generador de mano de obra. La pesca no atraviesa un buen momento pero hay que estimular otros actores. Tener un puerto es un privilegio que las autoridades salientes no han sabido aprovechar. La crisis que se vive pudo haber sido prevista teniendo en cuenta, por ejemplo, las políticas de la industria naval y la evolución del mercado internacional; pero se prefirió ignorar la situación. Un mal diagnóstico imposibilita la curación.

RP: El año pasado las exportaciones por Mar del Plata se redujeron un 37 por ciento. ¿Cómo se hace para recuperar actividad?

EB: Según estudios de la Universidad Nacional de Mar del Plata el puerto representaba en los inicios de los ochenta el 37 por ciento de incidencia en la economía real del Partido de General Pueyrredon, es decir casi el 40 por ciento del empleo y la riqueza la generaban las actividades del puerto. Hoy está en el 25 por ciento. Es un ejemplo claro de que hubo un gran retroceso y el modelo consorcial creado a mitad de los noventa no ayudó y a Mar del Plata claramente la perjudicó. Esto sumado a que el recurso pesquero está cada vez más al sur y el desarrollo de buques congeladores disminuye cada día el trabajo en tierra. Volviendo a tu pregunta, creemos que se pueden desarrollar actividades afines para absorber esos puestos de empleo que se pierden, sobre todo en el sistema logístico intermodal que no se le da importancia. Si el Estado acompaña en programas ambientales como la huella de carbono en la carga, sumar toda la producción del cordón hortícola de la ciudad y empresas del Parque Industrial que no usan el puerto para exportar o importar. Insisto con el acompañamiento del Estado porque hay “expertos” portuarios que dicen que hay que hacer el canal Magdalena y profundizar el acceso al puerto de La Plata dragando a 47 pies. La Plata es un puerto del Río de la Plata y demandaría esa obra aproximadamente dos mil millones de dólares.

RP: ¿Y no se puede invertir en Mar del Plata? Siempre se dijo que no hay un puerto en el litoral marítimo con la ubicación privilegiada que tiene este.

EB: -A eso iba… tendría que haber una decisión política, con toda la ciudad y el puerto acompañando para que se haga la obra que Mar del Plata necesita. Somos un puerto oceánico y con un canal de acceso rápido. Podemos hacer una terminal marítima de aguas profundas invirtiendo mucho menos que esa obra en La Plata y pasar de escala, pensar en otro desarrollo. Extender el muelle 3 y profundizarlo a 40 pies para recibir buques más grandes y salir del feeder para convertirnos en un centro logístico de los puertos patagónicos y salir directo a Santos o Montevideo, sin congestionar de contenedores las rutas ni el puerto de Buenos Aires. Esto es lo que hay que discutir, instalar en agenda pública.

RP: Aduana los habilitó como depósito fiscal sin necesidad de sumar un escáner. ¿Qué mejora debieron hacer en el predio?

EB: -Las exigidas por las normas aduaneras. Sumamos cámaras, mejoramos el piso. Estamos equipando las oficinas para Aduana de acuerdo con un último requerimiento, con su software de fiscalización especial. Nosotros siempre hemos estado dispuestos a invertir y colaborar. Es un paso adelante haber obtenido la habilitación y estamos agradecidos a la gente de Aduana. Pasaron años de intentos infructuosos, cuatro expedientes distintos… y siempre había algo que nos mantenía en la irregularidad de no tener esa habilitación. Ahora arranca una nueva etapa y estamos pensando en sumar un escáner de pallets, viendo distintas opciones. Nadie puede pensar en invertir con un plazo de concesión de tres o cinco años pero vamos a seguir acompañando como lo hemos hecho siempre.

RP: Pero ustedes hacen más de quince años que están en el puerto y MSC dejó de venir porque no hay un pórtico o grúas móviles en muelle.

EB: Porque nunca hubo previsibilidad. Recordá que estuvimos casi tres años sin poder operar. Mirá si hubiésemos invertido en algo así, hoy no existiríamos porque hubiese sido imposible de sostener. Pero estuvimos tres años sin recibir buques de contenedores y no despedimos a nadie. Estamos trabajando con las navieras, en cualquier momento llega otra. Vino esta semana gente de Happang por un problema en un contenedor. Aprovechamos y recorrieron la terminal. Quedaron sorprendidos con la forma de trabajo, lo aceitada que tenemos la logística con la carga de contenedores desde la bodega de los poteros.

RP: ¿Cómo vienen las negociaciones para sumar otra naviera que reemplace a MSC?

EB: Estamos conversando, analizando opciones. MSC podría volver y Happang Lloyd tiene un buque pasando frente a las costas de Mar del Plata. Pero la carga tiene que unirse, lo que hemos dicho siempre y cuesta mucho.  Lo hemos logrado con la pesca, las grandes empresas apuestan a mover la carga por acá. Moscuzza, Solimeno, Giorno. Ahora acordamos con Fénix y Arpepa, las empresas de poteros chinos que manejan un volumen impresionante. Eligen Mar del Plata por la estiba y el servicio logístico, la disponibilidad de tener contenedores. Navegan casi tres días para llegar hasta acá y el Consorcio los manda a la Norte, mientras que a otro que no exporta por acá le da el muelle de ultramar.

RP: ¿Por qué cree que se toma ese tipo de decisiones?

EB: -Ni idea, no sé, es una cosa de locos que ya me causa gracia porque queda en evidencia que no tienen idea de gestionar un puerto o incentivar al que apuesta por el puerto y da trabajo. El otro día pasamos doscientas veces por la Base Naval. El Consorcio cree que castiga a la Terminal pero castiga a toda la ciudad y a los turistas que elige venir, y provoca un caos de tránsito en pleno verano. Lo hizo la semana pasada y lo volvió a hacer ahora, este fin de semana. Un desastre total que merecería la queja del Intendente. Montenegro debería preguntar por qué hacen pasear doscientos contenedores por la Base Naval en pleno verano.