04/02/2020
Negociaciones contra reloj para evitar el paro en la flota potera

Al cierre de esta edición CAPA y el SOMU mantenían una prolongada audiencia en el Ministerio de Trabajo de la Nación. Las autoridades intentaban evitar el paro en la flota potera.

Revista Puerto - Calamar - Barcos poteros
Por Roberto Garrone

“Que bajen las pretensiones de los 250 pesos por tonelada de entero porque si no nos levantamos y nos vamos”, amenazaban desde CAPA. “Que mejoren la oferta y se acerquen a ese valor porque si paramos van a tener que pagar los 350 que pedimos ahora”, contestaban desde el SOMU.

Los representantes de la patronal y el gremio de marítimos mandaban mensajes a través de intermediarios porque a poco de comenzar la última audiencia antes de que se venza el plazo de conciliación obligatoria, la tensión subió de escala y las autoridades del Ministerio de Trabajo decidieron alejarlos para intentar llegar a un acuerdo por separado.

Al cierre de esta edición la reunión se mantenía con lo cual todavía no se había llegado a un acuerdo. A las 17 había vencido el último plazo de la conciliación y el SOMU estaba en libertad de acción para decretar una medida de fuerza que altere el desarrollo de una temporada de calamar signada por capturas irregulares y con menor abundancia a las de los dos últimos años anteriores.

El SOMU pretende una actualización salarial de los valores atados a la producción del 250% y llevar la tonelada de entero de 100 a 350 pesos aduciendo que en los últimos años hubo un retraso importante en el valor que pagan las empresas y por otro lado, que el valor del producto duplicó su precio.

En CAPA ofrecieron 180 pesos y dijeron estar cerca del valor que manejaba el gremio en las primeras reuniones preliminares de la negociación paritaria, cuando pidieron, según los armadores, 250 pesos por tonelada.

Para los ítems fijos la actualización que propone CAPA es del 60 por ciento en dos cuotas y llevar el garantizado de los 12 mil a los 19.200 pesos. En el SOMU solicitan un fijo de 30 mil pesos por marea.

La conciliación obligatoria se dictó antes de que comience la zafra al sur del 44° S y se extendió por el plazo de cinco días hábiles más, ante la imposibilidad de que las partes alcancen un acuerdo. En este tiempo todos los encuentros oficiales fracasaron. Desde ambos sectores reconocieron que hasta el viernes no habían vuelto a mantener reuniones informales para acercar posiciones.