16/03/2020
Advierten por competencia desleal en Caleta Olivia

El barco Petrel pesca merluza en el golfo San Jorge con un permiso de Santa Cruz y se la lleva sin procesar a Mar del Plata. Señalan que perjudica a la flota amarilla y las plantas que hacen filet para el mercado interno. La maniobra sería en connivencia con las autoridades pesqueras santacruceñas.

Revista Puerto - BP Petrel - 02
Por Nelson Saldivia Fotos de archivo

En la actualidad hay un barco de Mar del Plata operando en Santa Cruz, en el puerto de Caleta Olivia, que pesca merluza hubbsi en aguas del golfo San Jorge y saca el pescado entero sin procesar de la provincia, perjudicando a la mano de obra local.

La maniobra que realiza el buque Petrel genera además un esquema de competencia desleal hacia quienes pescan y procesan en tierra y les dan trabajo a las plantas de procesamiento, teniendo en cuenta que esa merluza es comercializada entera en el mercado interno, el mismo donde se intenta colocar la merluza procesada en Santa Cruz.

El barco en cuestión tiene un permiso de pesca vinculado a una planta de Caleta Olivia, pero sus capturas no son procesadas allí y esa merluza entera se envía a Mar del Plata, donde se cortaría a menor costo en algunas de las denominadas cuevas.

Este accionar habría provocado el malestar del resto de las plantas de procesamiento de esa ciudad santacruceña, ya que su producción va al mercado interno y se encuentran, en algunos casos, con que al momento de intentar comercializar ya el mercado fue cubierto por ese pescado.

En este marco, es que reclaman a las autoridades de la Secretaría de Pesca de Santa Cruz que se exija a quienes explotan permisos provinciales y faenan en aguas del golfo, que esa materia prima tenga algún tipo de proceso en tierra y dé sostenibilidad a la mano de obra local, como es la concepción de fondo de las licencias provinciales atadas a plantas.

Desde la flota amarilla que opera en los puertos santacruceños advierten que se está frente a una mecánica de competencia desleal, y que la situación no solo no es corregida, sino que pareciera contar con la connivencia de las autoridades pesqueras locales.

Se altera el statu quo dentro de la actividad porque se desvirtúan las reglas y los criterios de igualdad ante la ley. Esta situación que se presenta con el barco marplatense Petrel se da desde el mes de enero, cuando empezó a sacar merluza sin procesar de Caleta Olivia.

Para que esto ocurra se requiere el guiño político del gobierno santacruceño, y obedecería a los vínculos de la actual Secretaria de Pesca y Acuicultura, ligada a ‘La Campora’, al igual que una empleada ejecutiva de la empresa marplatense a la que pertenece el Petrel.

Esta circunstancia que se viene dando desde comienzos de año perjudica al sistema pesquero provincial porque la extracción de recursos pesqueros no genera renta social con ocupación de mano de obra. Perjudica a la flota amarilla local porque debe competir en desigualdad de condiciones. Y también perjudica a las plantas de procesamiento de Caleta Olivia que se encuentran con un mercado interno con merluza entera más barata.

Otro dato no menor, es que no coincidiría el volumen de desembarques declarado por ese barco, con la cantidad de merluza comercializada “facturada”. Al punto que algunas plantas habrían rechazado la condición de recibir merluza, pero con subfacturación, es decir, una parte en negro.

Además, hay que tener en cuenta que el Petrel está haciendo un viaje cada dos días de 2.000 cajones. Se estima que por mes ha estado desembarcando entre 25.000 y 30.000 cajones de merluza, que en su totalidad se transportan a Mar del Plata.