18/03/2020
Dos protocolos mientras la flota sique parada

Los gremios marítimos elaboraron un protocolo preventivo sobre el coronavirus y los armadores también elaboraron el suyo. Ambas partes buscan la certificación del Ministerio de Salud para reanudar la actividad en Mar del Plata. Reunión clave en Ministerio de Trabajo.

Revista Puerto - Coronavirus - 02
Por Roberto Garrone Fotos de archivo

Se cumplió el segundo día en que la flota pesquera que opera desde el puerto de Mar del Plata esta retenida en muelle hasta tanto no exista un protocolo para prevenir el contagio del coronavirus y desde los gremios marítimos y las cámaras armadoras manejan protocolos alternativos.

¿Qué es lo que falta y por qué se corre el riesgo de que comience a producirse desabastecimiento en los frigoríficos de tierra? El pedido de los referentes del SOMU, SIMAPE, SICONARA y Centro de Patrones es que el documento cuente con una certificación del Ministerio de Salud de la Nación y también el visto bueno de Prefectura, aunque el Prefecto Moya se ha corrido de la polémica al asegurar a ambas partes que él solo se encarga de la seguridad de la embarcación.

Al cierre de esta edición de REVISTA PUERTO las partes trataban de coordinar una reunión para este miércoles en la Delegación local del Ministerio de Trabajo donde poder rubricar el protocolo y liberar a la flota.

Ayer por la tarde hubo un intento del buque Erin Bruce de romper la inmovilidad pero fue rápidamente controlado por una comitiva de trabajadores que encabezó Daniel Flores, de los conductores y maquinistas navales.

“No hay voluntad de solucionarlo”, reconoció ante este medio un referente armatorial luego de haber participado en múltiples reuniones. Otros trataban de conseguir un contacto con alguien cercano al ministro Ginés González García.

Hasta Juan Novero se comprometía a hablar con Felipe Solá para que el canciller les habilite un funcionario de tercer orden para que baje a Mar del Plata a solucionar la crisis. Todos en la cartera de Salud están desbordados pero la situación en Mar del Plata se agrava con el correr de las horas.

En el entorno de Carlos Líberman denominan a la medida como un “paro” aunque desde los gremios explican que se trata de estar preparados para enfrentar una enfermedad que, creen, tarde o temprano llegará.

En Pesca Nación están preocupados por el desabastecimiento que se podría generar con la flota parada por más de 48 horas en el principal puerto pesquero del país, pero tampoco en este tiempo aportan soluciones para que el conflicto no se prolongue.

Los poteros que terminaban de descargar querían salir a pescar con la misma tripulación, lo mismo que ocurre en otros puertos. Suena lógico: con más de 20 días en alta mar pescando calamar como cuarentena, ningún tripulante tiene riesgos de estar con síntomas de coronavirus.

El protocolo de los gremios

La propuesta de los sindicatos se basa en controlar a toda la tripulación en la zarpada y arribo del buque, así como a todas las personas que ingresen a las terminales portuarias.

Que antes de embarcar los tripulantes firmen una declaración jurada donde informan aspectos generales de su salud, de modo de identificar enfermedades preexistentes que configuren alguna situación de riesgo para el contagio o que no presenta ninguna.

También solicitan un certificado de “adecuado aprovisionamiento de elementos preventivos, tales como barbijos, alcohol en gel, guantes, etc. Y que las desinfecciones que las empresas realizan para renovar el certificado que emite Sanidad de Frontera, se realice ante el inicio de cada marea. Cuando el buque llega, solicitaron la “sanitización previa a la nueva zarpada”. Hay que aclarar que el responsable de Sanidad de Frontera, Nazareno Di Giovanni, se encuentra de licencia.

Por otra parte, los gremios pidieron que exista “disponibilidad de espacio individual en caso de ser necesario aislar a un tripulante que presente síntomas, dispuesto con elementos de asistencia”. Este punto es cuestionado por los armadores costeros quienes avisaron que no disponen de dicho lugar.

La última condición tiene que ver con una “logística y equipamiento sanitario adecuado en las instalaciones portuarias durante las 24 horas para el personal de Medicina de frontera”. Algo difícil de instalar porque las baterías de baños en los muelles 2 y 3 son muy deficientes, incluso para los trabajadores portuarios.

La propuesta de los armadores

La patronal primero separó a los mayores de 60 años a la hora de tomar embarque, algo con lo que los gremios no están de acuerdo porque señalan que un 25 por ciento de las tripulaciones tiene más de esa edad y entienden que con la declaración jurada alcanza.

Desde las cámaras armadoras proponen que al momento de realizarse el embarque, “se verificará por medio de un servicio médico dispuesto por la empresa, que el personal no tiene fiebre, tos o afección en la garganta y que no presenta condiciones médicas que le impidan la realización de sus tareas”.

“Luego de verificado el correcto estado de salud de la tripulación, el informe médico será presentado ante Prefectura y se procederá al despachado del mismo a la pesca”, evalúan los armadores.

Por último, en caso de que se presente en navegación síntomas en algún tripulante que puedan tener relación con la pandemia, esa situación deberá ser comunicada por el capitán a la Prefectura Naval Argentina, la que, previa consulta con su servicio médico, deberá disponer las medidas que puedan corresponder.

Jorge Errea, representante del Ministerio de Trabajo, ofreció a ambas partes el ámbito de la cartera laboral para suscribir el acuerdo a partir de aunar criterios en un único protocolo. Mañana será un tiempo para comprobar si además de la preocupación por la salud de los tripulantes, no hay otros intereses de fondo.