06/03/2020
El debate por la pesca de langostino en el sector norte

Las aguas están divididas en el sector empresario sobre las ventajas de pescar o no al norte. Quienes se inclinan por la positiva lo evalúan desde un punto de vista operativo pero quienes están en contra lo consideran una mala estrategia comercial. La biología terminaría definiéndolo.

Revista Puerto - Langostino
Por Karina Fernández CAPECA | Diego Izquierdo

La experiencia de apertura del sector norte para la pesca de langostino en el mes de abril del año pasado tuvo como saldo, desde el punto de vista biológico, un alto bycatch de merluza que llegó al 59% y un aumento del esfuerzo pesquero del 74% sobre un langostino en estado reproductivo, aunque existirían indicios este año de un menor impacto gracias al tiempo que el área estuvo cerrada. Desde el sector empresario hicieron pública su postura respecto de la apertura en el mes de abril y se observan posiciones encontradas.

En 2019 la apertura del sector norte se dio de forma muy temprana. El informe del INIDEP que analizó el comportamiento de la flota al norte del paralelo 41 describió que entre el 28 de febrero y el 2 de marzo se llegó a un 59% de bycatch y se mantuvo arriba del 30% hasta el 17 de abril; llegando al 7 de mayo por encima del 20%. La actividad de la flota concluyó recién a mediados de mayo.

Debe destacarse en este sentido que el stock norte de merluza se encuentra en una delicada situación desde hace más de 20 años y un aumento del esfuerzo pesquero puede tener consecuencias sobre el recurso. Pero además, no solo la merluza se vio afectada: un informe sobre langostino advirtió que el adelanto de las actividades de pesca comercial en esa área “puede tener implicancias negativas sobe el potencial reproductivo”.

“El área del 41º 00’ es una zona de concentración de reproductores cuyos tamaños suelen representar las categorías comerciales L1 y L2. Desde hace varios años se la reconoce como área de puesta, pero recién el año pasado se comprobó que la misma es también una zona de reclutamiento”, señalaron en el informe oportunamente, al tiempo que informaron que el porcentaje de hembras maduras halladas fue del 52%.

El año pasado no solo se comenzó a pescar en el norte de forma anticipada respecto de años anteriores sino que además el número de barco aumentó, pasado de 35 a 61. “Finalmente, se pone de manifiesto la importancia de controlar el esfuerzo pesquero, ya que en la presente temporada el mismo aumentó un 74% con respecto a la anterior”, concluyó el informe presentado en abril de 2019 a las autoridades del Consejo Federal Pesquero.

El área se mantuvo cerrada desde noviembre del año pasado y este descanso para el recurso podría haber permitido que parte del langostino se reprodujera, con lo cual el impacto no sería tan fuerte; por eso algunos empresarios se esperanzan con obtener resultados positivos en ese aspecto en una futura prospección. Lo que se desconoce es si el nivel de bycatch también podría ser menor.

En el sector empresario hay posturas dividas. Algunos consideran, desde el punto de vista de la rentabilidad, que es imprescindible dar apertura al sector norte en el mes de abril si las prospecciones no denotan riesgo biológico. Otros consideran que ante un mercado deprimido mantener retenida la oferta puede ser más beneficioso que apurarse a salir a pescar, con el agregado de que se estarían cuidando dos recursos.

La comercialización del langostino está pasando por un momento extraño. Como consecuencia del coronavirus la venta de colas en China se resiente y el mercado europeo comienza a mostrar interés por el langostino entero, aunque con un precio muy bajo. La semana pasada le preguntamos a referentes del sector si en este contexto era conveniente solicitar la apertura del sector norte y las respuestas antagónicas que recibimos ya adelantaban las discusiones de hoy.

Federico Angeleri, del Grupo Veraz, señaló que a pesar de existir hoy demanda de langostino entero “sería un error que el manejo del langostino dependa de una decisión comercial. Que no se esté pescando ayuda”, dijo, porque permite valorizarlo. En similar sentido se expresó también Ventura Lafuente, vicepresidente de Estrella Patagónica: “Si tenemos en cuenta todos los factores, no creo que sea conveniente comenzar a pescar al norte del 41° S antes de mayo”, tanto por una cuestión biológica como comercial.  Desde Argenova, Mauro Zamboni consideró importante “tener presente un principio precautorio, aunque como pesquero uno sienta la pulsión natural de querer salir”.

En una postura diferente, estando a favor de la apertura se manifestó Juan Pablo Basavilbaso, gerente de Iberconsa, señalando que ante resultados positivos de una prospección “no podemos dejar de hacerlo porque la temporada de aguas nacionales es corta”. El empresario defendió el producto de esa que el año pasado fue muy criticado por algunos de sus colegas.

Las principales empresas marplatenses nucleadas en CEPA: Solimeno, Giorno y Moscuzza comparten la postura de abrir el sector norte para la pesca: “Nosotros estamos a favor de abrir, estamos a favor de que no se cierre nunca, siempre y cuando se hagan las evaluaciones biológicas”, señaló Darío Sócrate, gerente de la cámara.

“Si el pescado está, es bueno y se da, claro que lo queremos pescar. Desde el punto de vista comercial no vemos apropiado que se tomen decisiones de ese tipo, tiene que estar abierto y el que tiene necesidad de ir a pescar que vaya, siempre tratando de no hacer desastres desde lo biológico, haciendo prospecciones, lo que se tenga que hacer; y que cada uno decida si va o no”, concluyó Darío Sócrate.

Miguel Glikman, CEO de la firma Newsan Food, identifica tres aspectos en esta discusión. El primero el biológico, “que es el que manda”, dice; y agrega que “si no se afecta la reproducción del langostino y si los niveles de bycatch son los adecuados, debiera abrirse”. El empresario sostiene que se debería tomar esa resolución porque jurídicamente corresponde y luego se refiere al aspecto comercial, a partir del cual no considera conveniente la apertura.

“Comercialmente, la mayoría estamos de acuerdo en que no conviene abrir porque el coronavirus ha destruido la demanda. Pero cada empresa debe tener la potestad de decidir si las condiciones biológicas son adecuadas. Hay empresarios que sostienen su postura argumentando que necesitan salir a pescar, que deben pagar sueldos y no pueden esperar. Es válido pero deben saber que probablemente van a agravar la situación porque el precio está muy bajo”, sostuvo Glikman.

La decisión la deberá tomar el Consejo Federal Pesquero en función de lo que recomiende el INIDEP. El tema no fue abordado en la reunión de esta semana pero la discusión en el sector privado seguirá seguramente en los próximos meses.