11/03/2020
El INIDEP dio a conocer los datos de la prospección de abadejo

Con seis barcos comerciales se prospectó el área próxima al límite de la Zona Económica Exclusiva. Los datos se incorporarán a la información histórica de la especie. Se corroboró el área y época reproductiva ya identificada. La Cámara de Armadores pide flexibilizar las medidas de manejo.

Revista Puerto - Abadejo - 02
Por Karina Fernández

A fines del año pasado los armadores que comercializan abadejo solicitaron a las autoridades la aprobación de una prospección de esa especie, a realizar en enero y febrero de 2020 en la zona del talud entre los paralelo 42º y 49º Sur, para actualizar la información disponible en el INIDEP, más allá de la colectada en las campañas de merluza común. El Consejo, junto con los investigadores, decidió dar curso a la prospección en el mes de enero y recientemente se conocieron los resultados, que pasarán a robustecer la información con la que ya se cuenta de la especie. Un dato destacable es que se corroboró el área y época de desove que ya se tenía identificadas. En el documento no se realizan recomendaciones de manejo, sino que se describe la distribución por tallas, estadios de maduración sexual, estado reproductivo y abundancia. De todas formas desde la Cámara de Armadores ya han solicitado a las autoridades que se revean las restricciones vigentes sobre la especie.

La prospección de abadejo en la zona del talud fue solicitada por las cámaras empresarias UdiPA y CAABPA, cuyos socios comercializan esta especie. El pedido lo fundamentaron en que “existen buenos niveles de abundancia en áreas de talud, que son objeto de flotas extranjeras en el sector adyacente a la ZEE”, indica el informe que analiza los resultados de la experiencia.

Los investigadores consideraron la prospección en zonas cercanas al talud de gran interés porque no contaban con información sobre la distribución, abundancia, estructura de longitudes y estadios de madurez entre el 42º y 47º Sur en proximidades del límite de la Zona Económica Exclusiva.

Los antecedentes científicos con los que cuentan los investigadores en una serie histórica de doce años han demostrado que en enero y febrero ocurre el proceso reproductivo del abadejo y que en esa época los mayores rendimientos se localizan entre los 45º y 49º Sur y entre 61º y 64º Oeste, principalmente entre las isobatas de 100 y 200 metros.

Además corroboraron que el golfo San Jorge es un área de cría, en la que abundan los individuos más chicos y una segregación de clases y madurez. Las hembras juveniles, menores a 70 centímetros, se distribuyen por toda la plataforma continental y las que se encontraban en maduración entre los 100 y 200 metros de profundidad, mientras que las hembras en puesta las localizan dentro de la Veda Permanente de Merluza y algunos núcleos por fuera.

Para recolectar datos de la zona cercana al talud, diseñaron un plan de prospección dividiendo en subáreas, en las que consideraron conveniente que operara un barco por cuadrante donde el capitán debía realizar los lances a su criterio con la operatoria habitual. Pero al participar solo seis barcos debieron modificar algunos aspectos para la cobertura.

Para realizar los muestreos a bordo, en cada lance se estimó la captura total en peso y de cada una de las especies que la componían. Del abadejo se realizó una muestra diaria representativa al azar, cuyo número mínimo de ejemplares fue de 350 y cuando las capturas fueron bajas se muestreó la totalidad.

La captura total estimada fue de 238 toneladas aproximadamente, de las cuales 203 se obtuvieron dentro del área delimitada para la prospección, encontrándose por debajo del cupo que habían asignado como límite de 600 toneladas.

Los seis barcos que participaron realizaron 11 viajes y 235 lances. “Solo cuatro viajes tuvieron capturas por sobre las 30 toneladas y en una la captura de abadejo superó el 50% del total”, con un descarte total de la especie del 2%, revela el informe.

Los mayores rendimientos se encontraron en la subárea 5, entre los paralelos 45º y 44º30’ S, donde se halló un 87% de adultos; y entre las subáreas 7 a 9 entre los paralelos 44º y 42º S, donde la captura estuvo conformada entre un 65% y un 75% por adultos.

En las áreas 3 y 4 ubicadas entre los paralelos de 46º y 45º S se dio el mayor porcentaje de adultos aunque con un bajo rendimiento de individuos. Lo mismo ocurrió con la subárea 6 ubicada entre 44º30’ y 44º S. Los barcos que operaron por fuera del área delimitada para la prospección, en los cuadros estadísticos 4461 y 4561, mostraron una alta proporción de adultos, en el orden del 83% y 91% respectivamente.

La distribución por tallas entre los paralelos de 44º y 47º Sur mostró bajos porcentajes de juveniles y a la vez fue el área con mayor presencia de individuos con una longitud de primera madurez. “Estos resultados son consistentes con el conocimiento del patrón de segregación por tamaño que presentan los ejemplares juveniles”, indica el informe.

Los datos recolectados robustecen la información de los investigadores, que hasta la realización de esta prospección no tenían datos sobre la distribución de tallas del abadejo en enero al norte del paralelo 44º S. “Entre 42º y 44º S, la proporción de juveniles fue mayor (entre 25 y 35%) que en el resto de las áreas prospectadas”, indica el informe.

Los mayores rendimientos de hembras en desove se localizaron en el área 5 (45º-44º30’ S, siendo los rectángulos estadísticos 4461 y 4561 donde se dio la mayor proporción de hembras en desove, con 42% y 70% respectivamente.  Este resultado, indican, coincide con el conocimiento sobre el área de puesta estival de la especie con el que ya contaban.

“Sammarone describió una zona de hembras en puesta entre 44-48º S y entre 75 y 130 metros de profundidad, que constituía el área de desove de la especie”, señalaron haciendo referencia a un informe presentado en 2019.

La menor proporción de hembras en desove la ubicaron en las subáreas 7 a 9 entre los paralelos de 42º a 44º Sur. En el resto del área prospectada los porcentajes fluctuaron entre el 8 y el 40%, señalan los investigadores.

El informe no incluye conclusiones respecto de la forma en la que se tiene que manejar la flota a partir de los datos recolectados; la nueva información deberá ser incorporada por el Proyecto Merluza, que investiga la especie, para realizar las correspondientes recomendaciones.

La Cámara de Armadores solicitó que a partir de los resultados obtenidos, que consideran satisfactorios, se modifique el marco normativo que regula las capturas del recurso y que se lleve a cabo una nueva prospección en el mes de mayo entre los paralelos de 40º y 43º Sur.

Por lo pronto el Consejo Federal Pesquero ha solicitado que se diseñe una nueva prospección al norte del paralelo 42º S en coincidencia con lo solicitado por la Cámara. Según la normativa actual los barcos que tienen el abadejo como especie objetivo pueden traer por viaje 10 toneladas o el 3% de la captura total si se dirigen a otra especie.

A la vez, para el año 2020 se estableció una captura máxima de 2.500 toneladas. Estas medidas se tomaron por recomendación del INIDEP que en base a la información disponible, considera que la biomasa reproductiva del abadejo se encuentra por debajo de los puntos biológicos de referencia y pretende, con estas medidas de manejo, lograr una recuperación al 20% de la biomasa reproductiva virgen para garantizar la sustentabilidad del recurso.

Ahora habrá que esperar a ver qué surge de la evaluación que realicen los investigadores, si  los nuevos datos incorporados permiten mejorar las posibilidades de captura o si se deberá seguir por un tiempo más con las restricciones actuales.