13/05/2020
Informe sobre la actuación de la flota langostinera en el sector norte

Las diferencias que encuentran los biólogos entre las temporadas pasadas y la presente, con una menor captura, se deben a una apertura tardía del área para preservar reproductores y a los efectos del Covid-19. Operaron menos barcos que en 2019 y se marcharon luego de la primera marea.

Revista Puerto - Langostino
Por Karina Fernández Fotos de archivo

La temporada de langostino en el sector norte de aguas nacionales comenzó 46 días más tarde que en 2019. En parte se debió a la protección de las concentraciones reproductivas que se aplicó en la zona desde noviembre pasado y en parte a los problemas asociados a la pandemia de Covid-19, explicaron desde el INIDEP.

La diferencia observada en la evolución diaria de la captura por unidad de esfuerzo entre las últimas tres temporadas radica principalmente en la cantidad de días previos de pesca que se tuvo en los años anteriores. Mientras que en 2018 se comenzó a pescar en marzo y en 2019 en febrero, este año recién el 18 de abril.

La otra razón por la que este año se registraron menos capturas fue la menor participación de barcos, debido principalmente a la crisis desatada por el coronavirus. El número de barcos que participó fue de 38 entre congeladores y fresqueros, mientras que el año pasado se habían superado los 60 buques.

Pero a diferencia de las especulaciones que se hacen sobre la abundancia de langostino, desde el INIDEP confirmaron que las concentraciones halladas en la presente temporada fueron similares a las que se encontraron al inicio de la temporada 2019 para esa área. Los ejemplares capturados fueron grandes, con un  94,6% perteneciente a las categorías L1 y L2, en orden de importancia, con 53% para el primero y 31% para el segundo.

En cuanto al estadío reproductivo, indicaron que el 37% de las hembras estaban maduras y el 12% impregnadas. Desde el INIDEP señalaron que ante el cuidado previo que se realizó de los reproductores estas cifras no habrían generado un problema.

“Si bien estos porcentajes son elevados, con casi un 50% de hembras maduras e impregnadas, hay que tener en cuenta que las mismas fueron protegidas en el área, desde el 8 de noviembre de 2019 hasta la fecha de apertura a la pesca comercial”, se expresa textualmente en el informe.

Según los datos recolectados en los primeros 13 días desde que se abrió el sector norte para la pesca de langostino, el movimiento diario de la flota se mantuvo entre las longitudes de 60º y 61º Oeste y entre los paralelos de 42º y 41º Sur, lugar donde fueran destacadas las concentraciones de langostino.

Considerando fresqueros y congeladores, la captura por hora de arrastre promedio fue de 1.792 kilos y con tiempos de arrastre que variaron entre 15 minutos y 3 horas. Hacia los últimos días del mes de abril, los rendimientos bajaron por inclemencias climáticas y porque varios barcos abandonaron la zona luego de completar bodega y se dirigieron a puerto. La mayoría decidió luego quedar amarrada por problemas de mercado y los imprevistos que el Covid-19 presenta para la actividad diaria (ver «Debemos dejar de pescar para sobrevivir»).