22/06/2020
Conmoción en Santa Cruz por el fallecimiento de Mayra Totaro

Con apenas treinta años y tras una dura lucha contra el cáncer, la Secretaria de Pesca de esa provincia dejó este mundo. Sus compañeros y actores del sector pesquero la recordaron lamentando profundamente la pérdida y describiéndola como una luchadora.

Revista Puerto - Mayra Totaro

Mayra Totaro, la joven secretaria de Pesca de Santa Cruz falleció el pasado jueves tras luchar contra un cáncer de mama al que se enfrentó con agallas hasta el último día. La noticia golpeó especialmente a sus compañeros que le dedicaron sentidos homenajes en las redes sociales y también a los actores del sector pesquero, que desde hace años se habían vinculado con ella.

La joven, oriunda de Chubut, desde muy temprana edad comenzó a trabajar en la Subsecretaría de Pesca de la Nación. A pesar de ser psicóloga de profesión se abocó de lleno al conocimiento de la industria y llegó a ocupar el cargo de Directora de Coordinación Pesquera de Santa Cruz y en 2019 fue designada como Secretaria de Pesca de esa provincia.

Lamentablemente el rápido desenlace de la dura enfermedad que padecía, le impidió concluir su mandato y desde el jueves por la noche, cuando se conoció la noticia de su deceso, comenzaron a aparecer sentidos mensajes de sus compañeros, funcionarios provinciales, nacionales y empresarios del sector que la describen como una gran luchadora por el bienestar de los trabajadores y el desarrollo del sector pesquero.

Todos destacaron su profesionalismo y consideraron su partida una gran pérdida para el sector. Uno de los mensajes más personales y sentidos fue el expresado por su amigo Lucio Tortosa Palacios en su Facebook, con quien trabajó desde los inicios y quien sostuvo su mano sin temor hasta el último día.

Tras contar la lucha extra que tuvieron que enfrentar con la obra social que no cubría los tratamientos y el esfuerzo que debió realizar para contratar una prepaga, describe un escenario de adiós que, lejos del drama, permite pensar en una amable despedida de este mundo.

“Te voy a contar un secreto. Yo sabía que te gustaba la playa, Negra, también sabía que posiblemente este era tu último verano”, dice; y cuenta detalles del último regalo: “Agarramos la tarjeta y buscamos la mejor casa que podíamos alquilar en Valeria del mar. Vino un amigo y te preparó langostinos y salmón a la parrilla. Te sentiste satisfecha, esa noche estabas plena. No parabas de decir, qué rico, gordo, que rico todo esto. Mi regalo, tu playa”.

“Hablamos todo y más en esta cuarentena. La pasamos juntos en familia, con Pipo y Rosi los cuatro a puro panqueque con dulce de leche. Te dije que te morías pero en medio de una pandemia, te gustó la idea, sonreíste, no te gustaba lo sencillo, mientras peor mejor”, señala describiendo el espíritu alegre de Mayra Totaro.

“El primer día que te vi con suerte tenías veinte. Era tu primer trabajo, eras secretaria, yo venía de pelear con molinos de viento, miseria y pobreza en el Chaco, eran buenos tiempos, estábamos liberando la patria. Vos eras una reina, radiante, tu pelo negro azabache, defendías esa pequeña oficina cómo si fueras el mismo Vietcong recibiendo invasiones gringas”, dice recordando la llegada de Mayra a la Subsecretaría de Pesca de la Nación y el vínculo indisoluble que los unió, transformándolos en familia, llegando a ocupar un lugar idílico para sus hijos.

“En el hospital nos preparamos para el viaje, lo planificamos, amabas que yo no le tenga miedo a la muerte y te hablé de frente sin vueltas. Te estabas muriendo muy rápido. Planificamos el final, cómo los compañeros planificaban en los 70. Ellos ya sabían que perdían. Igual peleaban. Fríos hacíamos cuentas y sacábamos posibles resultados. Los números no nos daban, perdíamos en todos los escenarios. No importa, volvíamos a calcular todo de cero. Teníamos mucho tiempo, yo mentía cómo un descarado, Negra, me moría de miedo.

Vos miraste a la muerte a los ojos y le dijiste no te tenemos miedo, hija de remil putas, vení a buscarnos”.

Este quizás sea el mensaje más personal y sentido que podrá leerse sobre Mayra Totaro, el que la describe exactamente como muchos la descifraban en sus esporádicos contactos. Desde Revista Puerto hacemos llegar nuestros respetos y condolencias a todos los que hoy lloran su partida.