15/06/2020
Santos: “No proponemos reducir sueldos ni personal”

“Si tomamos la primera marea de 2019, en once días de trabajo un marinero ganó 180 mil pesos, y con lo que estamos ofreciendo pasaría a ganar 190 mil”, ejemplificó sobre la negociación con el SOMU. El sindicato se niega a revisar salarios dolarizados y peligra la temporada para los congeladores y sus tripulaciones.

Revista Puerto - CAPIP - Damian Santos - 02
Por Nelson Saldivia

El viernes se llevó a cabo una audiencia virtual, en el Ministerio de Trabajo, entre las cámaras empresariales con flota congeladora y el SOMU, donde se analizaron los costos de producción, la evolución de los precios de venta internacionales y el contexto actual de la actividad, para que sobre esa base se continúe analizando alternativas en la negociación. Las posiciones se mantienen distantes, aunque se logró acordar que se avance en la constitución de una ‘mesa técnica’ para profundizar sobre la estructura de costos que tiene ese sector de la pesca.

El presidente de la Cámara Argentina Patagónica de Industrias Pesqueras (CAPIP), Damián Santos, planteó la necesidad que se transparente la ecuación del langostino y sobre eso realizar los ajustes que permitan salir a pescar y no perder la temporada que se avecina.

“Para que el negocio siga funcionando es necesario hacer ajustes. Seguimos sosteniendo y lo respaldamos con números que hoy el costo laboral es del 70%, cuando debería estar en un máximo del 40%”, sostuvo al mencionar que “en los últimos cinco años de capturas extraordinarias, con 200.000 toneladas anuales promedio, el costo laboral estuvo por encima del 60%, y hoy es imposible mantener ese esquema. En el mundo siempre se plantea que un tercio debe ser para la tripulación, otro para el funcionamiento del barco y el otro tercio para la empresa. No pretendemos llegar a ese 33%, pero sí que el costo laboral ronde el 40%”, explicó al señalar uno de los ejes de debate son el sindicato de la marinería que se niega a revisar los ítems dolarizados de los salarios.

Barcos parados

Santos aclaró que “las empresas no estamos proponiendo una rebaja salarial como se ha dicho, planteamos como objetivo que nadie cobre menos que en 2019. Y la mayor pérdida de esta temporada la van a absorber las empresas. Eso es lo que queremos demostrar con datos precisos. Después el gremio podrá decir que no, y la gente quedarse en su casa sin salir a pescar si rechaza lo que estamos ofreciendo”, mencionó el dirigente empresarial.

En esa línea, el presidente de la CAPIP insistió en que “la realidad es que hoy el negocio no da. Muy pocos salieron a pescar al norte y los que lo hicieron perdieron mucha plata. Ahora los congeladores no salen a la prospección porque los números no dan. Es mucho menos doloroso para una empresa estar parados que salir a pescar”, comparó.

Mercados con precios en descenso

Por otro lado, el Covid-19 profundizó la crisis y los mercados experimentan una brutal retracción, sin precedentes. “Las ventas no repuntan, apenas hay consultas, y sigue aún habiendo langostino en stock. No se prevé un repunte antes de la Navidad, ese es el escenario internacional. Por eso, incluso si se lograra acordar un reajuste salarial y si se sale a pescar, no se sabe si se pescará toda la temporada, porque las ventas se prevén muy difíciles en los próximos meses”, pronosticó.

En cuanto a la depreciación del langostino en los mercados internacionales, Santos dijo que “ya en octubre de 2019 se experimentó una baja del precio, que es una tendencia que se viene dando desde hace algunos años. De venderse a 8 dólares, se pasó a 4,60 dólares. Por eso, queremos que se entienda que hoy es un negocio de un langostino que se vende a 5 dólares, y si en el futuro se vende a 7, los marineros ganarán en función de ese valor”, manifestó respecto a otro de los ofrecimientos realizados por las empresas.

Sueldos superiores al resto

“Otro de los factores que le hemos ofrecido al gremio es que sea automática la mejora en función del valor de venta. Si el precio se va recuperando, ellos también van a ganar más. Y también hay que entender que lo que se está discutiendo son sueldos a valores muy superiores al promedio de cualquier otra actividad”, clarificó el representante de los congeladores de la Patagonia.

“Un ejemplo concreto”, citó Damián Santos. “Si tomamos la primera marea de 2019, en 11 días de trabajo un marinero ganó 180.000 pesos, y con lo que estamos ofreciendo pasaría a ganar 190.000 pesos. Pero además de la producción se está ofreciendo un aumento importante en los sueldos básicos, que en temporadas cortas, se ven beneficiados en los meses que estarán parados. En nuestra empresa, el marinero que más navegó el año pasado, hizo 130 días”, graficó.

Sostener los puestos laborales

Con esta realidad, “el mayor ajuste lo tienen que hacer las empresas, pero también los diferentes gremios en forma equitativa. Estamos frente a una temporada que va a ser muy corta, tal vez no más allá de octubre. Y un marinero que pierde una marea, pierde 200 mil pesos, que no los va a poder recuperar”, reiteró el titular de CAPIP.

Además de las negociaciones con el SOMU también están abiertas las conversaciones con el STIA. “Con el Sindicato de la Alimentación hemos tenido algunas reuniones y les hemos expresado, como al resto de los gremios, que el objetivo es mantener el ciento por ciento de las fuentes de trabajo, y sostener los sueldos del año pasado. Ese es el compromiso que tomamos todas las empresas. No proponemos reducir sueldos ni reducir personal, sino sostener los empleos y mantener los salarios del año pasado”, sintetizó respecto a las ofertas transmitidas a los sindicatos.

En emergencia

“Cuando planteamos que se declare la emergencia pesquera lo hicimos para visibilizar la situación del sector. Hay mucha gente que depende de la pesca y un barco sin salir a pescar repercute en toda la cadena. Hoy en Madryn el turismo está parado, Aluar trabaja a la mitad, el comercio está arruinado, y si la pesca puede mover la rueda, todos debemos hacer el esfuerzo para que esto funcione”, describió Santos al instar a que no haya una paralización de la industria pesquera si no prospera un acuerdo con el SOMU.

“El mundo enfrenta una coyuntura muy difícil, por eso, todos debemos actuar con responsabilidad ante la sociedad. Es una actividad de la que depende mucha gente. El mensaje es seguir trabajando juntos y la única forma es sincerando las cosas, por eso hemos ofrecido revisar todos los números para que vean como es la realidad hoy de las empresas. Las disputas o agresiones no conducen a nada”, reflexionó.