16/07/2020
Las negociaciones con el SOMU siguen con los barcos tangoneros amarrados

Ayer se realizó una reunión virtual entre la dirigencia del gremio, representantes negociadores de CAPIP, CEPA y CAPECA y funcionarios de Trabajo. Los empresarios presentaron una propuesta y mañana volverán a reunirse de forma presencial en el Ministerio. Sin baja de costos las empresas no saldrían a pescar.

Revista Puerto - SOMU negocia con la flota parada
Por Karina Fernández

En la tarde de ayer, tras la reunión realizada de forma virtual entre las autoridades del Ministerio de Trabajo, los representantes de las cámaras de buques congeladores y el SOMU, hubo completo hermetismo. El comunicado oficial ratificó el acatamiento de la conciliación obligatoria por ambas partes y comunicaron que hoy a las 11 horas volverán a reunirse pero esta vez cara a cara.

El sector empresario realizó una propuesta que deberá ser estudiada por la dirigencia gremial y que se discutirá hoy. No trascendieron detalles de los cálculos presentados por las empresas para arriba a un acuerdo salarial pero algunas fuentes consultadas aseguraron que las alternativas no contemplaban, por el momento, una baja en la reducción del 40 por ciento del valor de referencia. Subas de los componentes fijos y un acuerdo por un tiempo limitado serían las variables que se manejan.

El sector gremial que el martes por la noche había emitido un comunicado triunfalista, diciendo que el Ministerio de Trabajo había obligado a las empresas a sacar todos los barcos congeladores, cuando no era lo que reflejaba el acta, ahora guardó silencio y solo se expresó a través de la página de la seccional Puerto Deseado.

“El Ministerio de Trabajo intimará a aquellas empresas que no acaten la conciliación obligatoria y se nieguen a sacar los buques a pescar”. Con este mensaje buscaron  bajar el tono al comunicado emitido el día anterior, que generó festejos de las bases en las distintas seccionales, con cantos y luces de bengalas.

Desde las cámaras empresarias han manifestado que no pueden ser obligados a sacar los barcos si eso implica trabajar a pérdida, que así se lo han hecho saber expertos en legislación laboral, por lo que es probable que la mayoría de los buques permanezcan amarrados si no se acuerda a la baja.

“Sin un acuerdo que contemple la baja de los valores de referencia no hay reducción de costos y sin reducción de costos hoy no es rentable salir a pescar”, indicó un empresario del sector. Otros consideran que es posible que algún armador saque parte de su flota para atender algún pedido puntual o para mantener el permiso, pero aseguran que no se reactivará la actividad hasta tanto se sepa cuál será el costo laboral.

Si la única alternativa para las empresas sigue siendo bajar los costos para poder sacar los barcos, a la dirigencia del gremio le será muy complicado acordar, sobre todo por el grado de expectativa que ha generado ante las bases.

La seccional de Puerto Deseado, la única voz oficial que ayer emitió un comunicado, convocó a una asamblea para hoy a las 18 y es de esperar que lo mismo ocurra en otros puertos, donde definirán “los pasos a seguir dependiendo de lo que salga de la reunión”, informaron.

Tanto acordar a la baja como mantener en tierra a tres mil marineros que en su gran mayoría quieren salir a pescar, puede tener un alto costo político para la dirigencia del gremio que parece haber quedado, a esta altura, atrapada en una encrucijada.