22/07/2020
Siete tripulantes dados de alta y nuevo hisopado en el Echizen Maru

Los cincuenta tripulantes que cumplen el aislamiento a bordo del buque y otros cuatro hospitalizados serán testeados el fin de semana. Si los resultados son negativos podrán volver a sus hogares al igual que los siete curados que hoy se encuentran en un hotel de Ushuaia. El foco de contagio se habría dado en el avión que los trasladó de Buenos Aires a Tierra del Fuego.

Revista Puerto - BP Echizen Maru - Parte de la tripulacion
Por Karina Fernández

Todavía no se han cumplido dos semanas desde que arribó al puerto de Ushuaia el buque Echizen Maru con sesenta y un infectados de Covid-19. La noticia sorprendió a los directivos del Grupo Newsan, porque habían cumplido con todos los protocolos y comenzaron una serie de investigaciones para determinar el foco de contagio. El único indicio se encontró en el vuelo que los trasladó a Ushuaia, en el que viajó un hombre de 80 años que falleció de coronavirus. Las autoridades sanitarias provinciales, en conocimiento del caso, no requirieron nuevos exámenes y autorizaron la zarpada del buque. El último parte indica que siete tripulantes se curaron, cuatro que permanecen internados esperan el alta y a los cincuenta tripulantes que cumplen el aislamiento obligatorio a bordo del buque se los hisopará el fin de semana. Si los resultados son negativos todos podrán volver a sus hogares.

Recordemos que los tripulantes viajaron de Corrientes a Buenos Aires, alojándose el 21 de mayo en un hotel asignado por el Gobierno de la Ciudad. Tras la realización de dos hisopados con resultados negativos, los treinta y cuatro trabajadores que se incorporarían a la dotación del buque Echizen Maru viajaron a Tierra del Fuego en un vuelo especial de Aerolíneas Argentinas. En Ushuaia cumplieron la cuarentena en un hotel designado por las autoridades provinciales y recién después fueron autorizados a embarcar y zarpar el 6 de junio.

Pero el sábado 11 de julio debieron volver a puerto tras comprobar el médico de a bordo que había siete tripulantes con síntomas compatibles con Covid-19. Luego de realizar hisopados se determinó que todos eran casos positivos, decidiéndose la internación del médico y del primer oficial, uno por ser persona de riesgo y el otro para recibir asistencia respiratoria. Al día siguiente se hisoparon los cincuenta y cuatro tripulantes que permanecían en el barco y se determinó que cincuenta eran casos activos y que cuatro habían tenido el virus pero se habían curado, por lo que fueron desembarcados y asilados en un hotel.

La semana pasada otros dos tripulantes debieron ser hospitalizados para un mejor seguimiento médico, quedando en total cuatro en situación hospitalaria. Desde la empresa informaron que los pacientes evolucionan de forma favorable y que se encuentran a la espera de un nuevo testeo para saber si ya pueden ser dados de alta. Lo mismo ocurre con los tripulantes embarcados, que serán hisopados el fin de semana cuando se cumplan los catorce días de aislamiento. De obtener resultados negativos serán dados de alta y podrán regresar a sus hogares, al igual que los siete tripulantes que ya curados aguardan en un hotel de Ushuaia.

“Don Ramón”, el foco de contagios

En algunos portales se hicieron especulaciones sobre la posibilidad de que hubieran tomado contacto en altamar con la tripulación de otro buque. También un medio correntino dio a entender que el contagio se habría producido en el hotel de Buenos Aires. Pero de todas las versiones que circularon, la única que cuenta con respaldo es la que vincula los casos con un hombre portador del virus que viajó en el mismo vuelo que los tripulantes.

Desde la empresa informaron que contrataron a una epidemióloga para tratar de determinar cuál había sido el foco de contagio y todo indicaría que el único hecho posible es el contacto con un pasajero del avión que días después fue diagnosticado con Covid-19 y lamentablemente falleció.

Se trata de un artesano fueguino de 80 años que había viajado en marzo a Salta para llevar flores a la tumba de su padre y tras quedar varado por sesenta días en esa ciudad, viviendo en un refugio para personas en situación de calle, logró subir a un vuelo de repatriación el 23 de mayo. Casualmente, en la misma aeronave en la que viajaron los tripulantes del Echizen Maru.

“Don Ramón”, como se lo conoce en Ushuaia, era un caso positivo que no fue detectado por las autoridades sanitarias de Salta, ni tampoco de Buenos Aires, donde abordó el vuelo rumbo a Tierra del Fuego. El hombre a dos días de su arribo a la capital fueguina debió ser hospitalizado por problemas respiratorios y tras realizársele el hisopado se comprobó que era portador de coronavirus.

Don Ramón falleció el 18 de junio, según informaron las autoridades del hospital, por complicaciones de su delicado estado general de salud. Lo llamativo es que los tripulantes que viajaron en el vuelo de Aerolíneas Argentinas con el que se transformaría en el caso número 149 de Tierra del Fuego, fueron autorizados a zarpar el 6 de junio.

Según pudo saber Revista Puerto, el Comité Operativo de Emergencia de Tierra del Fuego, única entidad en aquel momento autorizada a realizar los hisopados, se manejaba con el mismo protocolo que la Nación, que no testeaba a contactos estrechos asintomáticos. Si bien se habría requerido un nuevo testeo, la respuesta fue negativa porque ningún tripulante presentaba síntomas.

Los hechos pusieron en evidencia la deficiencia del sistema para prevenir contagios y debieron revisarse los protocolos. También se expone la vulnerabilidad de los controles sanitarios que de Salta a Tierra del Fuego no fueron capaces de detener la propagación del virus por un solo caso positivo.