31/07/2020
Un dragado que no tiene fecha debe remover medio millón de metros cúbicos

En el Consorcio Portuario Regional Mar del Plata ya realizaron dos batimetrías para conocer el estado del canal principal y áreas del espejo interior. Todavía se adeuda parte del pago del dragado que se hizo en 2014 con equipos chinos.

Revista Puerto - Dragado en Mar del Plata - 02
Por Roberto Garrone Fotos de archivo

La última vez que la Omvac 10 dragó como parte de la obra complementaria al mantenimiento iniciado un año antes, fue hace 21 meses. En este tiempo la deriva de litoral mantuvo su aporte permanente de sedimentos sobre el banco de arena ubicado en el extremo de la Escollera Sur, generando ya una obstrucción parcial al canal principal de acceso que impide su normal utilización por parte de la flota que opera en la terminal marítima.

Este diagnóstico forma parte de un trabajo más amplio que ya asoma con luces intermitentes en el escritorio de Gabriel Felizia. El presidente del Consorcio Portuario encargó ya dos batimetrías que se realizaron en los últimos dos meses para conocer el estado de situación no solo de la boca de acceso sino también de espacios interiores: fundamentalmente posta de inflamables, área de giro del buque portacontenedores y el muelle de ultramar, donde amarra el feeder de Maersk.

En el primer relevamiento realizado a bordo de la lancha Anabella los peritos que dependen del propio Consorcio determinaron que era necesario remover unos 440 mil metros cúbicos de sedimentos para lograr profundidades necesarias para la navegabilidad segura durante las 24 horas.

Recordemos que en la última tarea de la draga española se removieron 370 mil metros cúbicos de sedimentos para sostener lo que ya se había hecho en 2017 cuando con la misma embarcación se llegó a una profundidad promedio por encima de los 9 metros: 11,60 en canal exterior, 10 en canal interior, y 10 en zona de giro.

“Cuando draguemos creemos que estaremos cerca del medio millón de metros cúbicos”, reconoció el presidente del Consorcio Portuario ante la consulta de REVISTA PUERTO hace unos días, luego de que hubiera concluido la segunda batimetría.

Desde el Consorcio ya conformaron una mesa de trabajo con la OPDS para avanzar en la cuestión ambiental. Recordemos que en las dos intervenciones de la Omvac 10, los sedimentos del área de giro tuvieron distinto tratamiento.

En 2017 se refularon y trataron en el estacionamiento del predio de los silos, obra en que se invirtieron casi 10 millones de pesos por considerar que estuvieron contaminados. Pero en 2018, sedimentos de la misma zona se arrojaron al mar.

En el Consorcio todavía no se ponen plazos para la ejecución de la obra que deberá ser adjudicada a través de un proceso de licitación. Más allá de que no es una obra de mayor envergadura, capaz de atraer a grandes empresas de dragado, brota otro inconveniente.

El Consorcio registra una deuda de unos 4 millones de dólares con la UTE que conformaron el Grupo Román y los equipos chinos que dragaron en 2014. Esa obra tuvo un costo de 108 millones de pesos (unos 10 millones de dólares) que afrontaron en partes iguales la Provincia y la Nación, para remover algo más de un millón de metros cúbicos de sedimentos.

La obra tuvo su papelón final. Dragaron la boca de acceso y no el área de giro. Hubo que invertir otros 10 millones de pesos para que los barcos que podían pasar por el canal pudieran amarrar en el muelle de ultramar. Estos antecedentes no ayudan a pensar en una participación masiva de empresas dragadoras.

Canlemar SL, los armadores de la draga española, tuvieron más suerte. Más allá de que el dragado tuvo un costo muy inferior, menos de 5 dólares el metro removido, cobraron los 5,6 millones de dólares acordados por contrato.

La otra duda pasa por saber de dónde surgirán los fondos. Merlini antes de irse dijo que había 3 millones de dólares en la caja del Consorcio para encarar la obra del dragado prevista para este año. En el Consorcio no terminan de decidirse si utilizarán los fondos de un plazo fijo que dejó la gestión anterior para afrontar la obra o pedirán auxilio a los gobiernos de la Nación o la Provincia.